El Obispo habla de la labor que realizan las Escuelas Rurales (1984)

Publicado: 10/08/2012: 953

 La visita que el Sr. Ministro de Educación, Dr. Maravall, acaba de realizar a Málaga, me obliga como Obispo de la Diócesis a llamar la aten­ción de todos nuestros políticos sobre el peligro real al que se verán ex­puestos cincuenta y cinco centros docentes de la Iglesia en nuestra Dióce­sis si en la Ley Orgánica reguladora del Derecho a la Educación (LODE) no corrigen algunos de sus puntos más importantes.

En los Colegios de EGB, de BUP-COU y Centros Profesionales de Primero y Segundo Grado de la Iglesia reciben educación aproximada­mente unos 38.000 alumnos. En su mayoría, y a pesar de lo que pudiera parecer a través de una mirada superficial, pertenecen a familias de me­dianos y aun deficientes recursos económicos. Que lo digan, si no, los más de 15.000 hombres profesionales (mecánicos, electricistas, carpinte­ros…), que han pasado por las Escuelas llamadas del Padre Mondéjar. Téngase en cuenta también los miles de niños y niñas de nuestros más apartados cortijos que han recibido su primera formación en nuestras Escuelas Rurales. Y, conste, además, que este servicio que la Iglesia ha ofrecido en el campo de la educación no es de ayer, sino que algunos de nuestros centros han superado ya el siglo de existencia.

Pues bien, en estos momentos toda esta gran aportación a favor de la sociedad malagueña está en peligro. Si la Cámara de Senadores no enmienda algunos puntos esenciales de la discutida LODE, los centros docentes de la Iglesia se verán obligados a cerrar sus puertas, antes de verse coaccionados a educar los hijos de las familias económicamente más potentes. Y esto se dará si no se corrige lo que la LODE contempla referente a la financiación de los centros escolares concertados.

No se puede negar que la Ley Orgánica reguladora del Derecho a la Educación contiene considerables aciertos y supone una preocupación real y eficaz de cara al problema de la educación. Pero sería triste y la­mentable que de no mejorar algunos de sus puntos, la libertad real de los padres para escoger el centro de educación que quieren para sus hijos se viera lesionado.

Málaga, 3 de Febrero de 1984. 

Autor: Mons. Ramón Buxarráis