«Fallecimiento de Pablo VI»

Publicado: 10/08/2012: 920

Comunicado informando de la muerte del Papa (1978)

 Queridos diocesanos:

A todos llegó ya la triste noticia: S.S. el Papa Pablo VI, falleció el pasado domingo, a las 9’40 de la noche, en Castelgandolfo.

Conocíamos el delicado estado de salud del Papa. Sin embargo, nadie sospechaba que se produjera un desenlace tan inesperado.

La Iglesia tiene la presencia indefectible de Jesucristo a través del Espíritu, que El nos ha enviado del Padre. Con todo, hoy siente la ausen­cia de quien fue puesto por Dios como signo visible de la presencia del Señor: Pablo VI. Por eso ahora sentimos, en cierto modo, el vacío que siente el huérfano.

En la persona de Pablo VI Dios nos había dado al hombre del diálo­go, al impulsor ecuménico, al Papa de la generosidad, quizás poco reco­nocida y agradecida.

Ahora a nosotros, que recibimos los servicios de su palabra y de su testimonio, no nos toca más que pedir al Señor tenga misericordia de él, como de todo mortal, y le recompense con la plenitud de la vida en Cris­to.

Para ello os invito a todos, seglares, religiosas, religiosos y presbíte­ros de Málaga a que oréis por él, participando especialmente en la cele­bración de la Eucaristía que todas las comunidades parroquiales y reli­giosas ofreceréis al Señor, en el día y la hora que mejor convenga.

A los diocesanos que residís en la capital, os invito de una manera especial a la misa que en sufragio del Papa Pablo VI presidiré, acompaña­do de todos los presbíteros y religiosos, en la Iglesia Catedral, el próximo jueves, día 10 del presente mes de Agosto, a las 8’30 de la tarde.

Asimismo pido a todas las comunidades parroquiales y religiosas, una vez celebrado el funeral, oren con fe y esperanza a Dios, dentro y fuera de las celebraciones eucarísticas, para que el Espíritu Santo ilumine a los Cardenales que tomarán parte en el Cónclave, en el que será elegido el nuevo Sumo Pontífice.

Con esta misma intención celebraré la misa en la Catedral el próxi­mo sábado, a las 6’30 de la tarde.

“Yo estoy con vosotros cada día, hasta el fin del mundo” ( 28,20) dijo Jesús. Sobre esta promesa se afirma nuestra esperanza de que el Se­ñor guía a su Iglesia en el difícil quehacer de ir construyendo el Reino de Dios. 

Autor: Mons. Ramón Buxarrais