«Fallecimiento de Juan Pablo I»

Publicado: 10/08/2012: 838

Comunicación a los diocesanos (1978)

 Queridos diocesanos:

Verdaderamente consternado por la inesperada y triste noticia, que ya conocéis, del fallecimiento de Juan Pablo I, os escribo estas líneas.

La Iglesia de nuevo siente la pena de la orfandad al perder a aquel que fue puesto por Dios como signo visible de la presencia del Señor.

Ninguno podíamos pensar siquiera que el pontificado de Juan Pa­blo I fuera tan breve. Sin embargo, los designios de Dios están por enci­ma de los cálculos humanos, aunque siempre a nuestro favor.

Juan Pablo I se había conquistado el corazón de los hombres del mundo entero por su sencillez y humildad. Se le ha conocido cariñosa­mente por el «Papa de la sonrisa». Y a través de sus gestos, palabras, homilías y catequesis, el Santo Padre llegó al alma de todos los católicos.

Ahora tenemos que pedir por su eterno descanso, para que el Se­ñor le premie la generosidad con que había cargado con la cruz de su pontificado.

En la Eucaristía de las trece horas del próximo domingo día 1, en la Catedral, elevaremos nuestra plegaria confiada a Dios uniéndonos al sen­tir de todo el mundo católico.

A esta Eucaristía invito, con especial interés, a los seglares, religio­sas, religiosos y presbíteros de la ciudad.

También pido a todos los diocesanos participen en la celebración de la Eucaristía que las comunidades parroquiales y religiosas ofrecerán al Señor, en el día y la hora que consideren más conveniente.

Una vez celebrado el funeral, ruego a las comunidades parroquiales y religiosas que oren, dentro y fuera de las celebraciones eucarísticas, para que el Espíritu Santo ilumine a los Cardenales que tomarán parte en el cónclave en el que será elegido el sucesor de Juan Pablo I.

Desde la actitud renovada de fe y esperanza, que estos aconteci­mientos nos ayudan a actualizar, unido a vosotros en la oración, 

Autor: Mons. Ramón Buxarrais