DiócesisHomilías Mons. Dorado

"María, una joven con Esperanza", Vigilia de la Inmaculada

Publicado: 07/12/2002: 627

1.- En pleno tiempo litúrgico de Adviento, cuando ‟salimos animosos al encuentro del Señor‶, la Iglesia pone ante nuestros ojos la figura de María en el misterio radiante de su Inmaculada Concepción.

En las Vísperas de esta fiesta luminosa, cargada de optimismo y esperanza, nos
reunimos:

- para vivir una experiencia de Iglesia orante.

- en comunión eclesial con todos los grupos de jóvenes de nuestra Diócesis.

- en torno a la figura de la Madre común, María, modelo en el seguimiento de
Jesucristo y mensajera de esperanza en la sociedad actual.

- para escuchar y acoger la llamada que hoy nos dirige el Señor desde la
meditación del Misterio de María.


2.- Inmersos como estamos en una historia no muy optimista, habéis querido
que nuestra Vigilia de la Inmaculada sea una contemplación de María como ‟una joven
con Esperanza‶. En ella los cristianos somos invitados una vez más a esperar, a
abrirnos al futuro, a celebrar la cercanía de ese Dios-con-nosotros que nos viene en
cada Navidad.

Ella, la Virgen, a través del Papa Juan Pablo II, no duda en pediros a vosotros,
los jóvenes, una opción radical de fe y de vida, señalándoos una tarea estupenda: la
de haceros ‟centinelas de la mañana‶, en esta aurora del nuevo milenio y dejar de ser
‟hijos del crepúsculo‶en este mundo tan falto de ilusión.

Precisamente el misterio de la Inmaculada es la mejor y más firme
fundamentación de nuestra esperanza: entre el optimismo ingenuo de quienes sólo se
fijan en la bondad del hombre y el pesimismo de los que insisten en su egoísmo feroz
y en su agresividad congénita, la fe católica nos dice que el hombre ha sido creado por
Dios para ser su amigo, que ha roto libremente su comunión original con la bondad
divina por el pecado, hecho que desempeñó y sigue desempeñando una profunda
repercusión negativa sobre la historia y el mundo en general y que luego ha sido
redimido por Jesucristo con la colaboración de la Virgen María, como nos han
recordado las lecturas bíblicas.

Así, entre el pesimismo histórico de unos y el optimismo de otros, la Iglesia
proclama un horizonte de Esperanza, a pesar de los graves problemas en que nos
vemos envueltos.

3.- En esta Vigilia de la Inmaculada, os invito a pedir con especial intensidad a
la Virgen de la Esperanza una triple gracia:

- La primera consiste en creer siempre que la Gracia de Dios es más poderosa
que el pecado. Que la honestidad es más vigorosa que la corrupción. Que el amor es
más fuerte que el odio. Que la generosidad es más resistente que el egoísmo. Que los
ideales son más estimuladores que los intereses.

- La segunda gracia consiste en tener siempre el valor para empezar de nuevo,
para no instalarnos en la mediocridad y en el escepticismo o el pasotismo.

- La tercera gracia, la limpieza de corazón para descubrir certeramente lo que
Dios nos pide en nuestra vida y hacernos eco de la llamada de nuestro Proyecto
Pastoral Diocesano a ‟remar mar adentro‶en el nombre del Señor.

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+ Antonio Dorado Soto
Obispo de Málaga

Autor: Mons. Antonio Dorado Soto