DiócesisHomilías Mons. Dorado

130 Aniversario de la fundación de la Compañía de la Cruz

Publicado: 02/08/2005: 620

130 Aniversario de la fundación de la Compañía de la Cruz

Año 2005


Queridas Hermanas de la Cruz y queridos fieles que acompañáis a las Hermanas en esta celebración.

1.- Las Hermanas celebran como fecha del comienzo de la vida común, el día 2 de agosto de 1875. Por tanto hoy se cumplen los 130 años. Ese día, cuatro mujeres jóvenes presididas por Angelita Guerrero, después de participar en la celebración de la Santa Misa presidida por el P. Torres, aceptaban ofrecerse como víctimas de Caridad para servir al Señor en la ayuda y ejemplo de los pobres, compartiendo el ideal de la Cruz.


2.- El proyecto ya venía de antes. El día 1 de noviembre de 1871, a la salida de un retiro, en un papel firma su gran propósito de vivir la profesión religiosa en el mundo. Es el primer manuscrito autógrafo que se conserva de ella. Y dice así:

“Hoy, 1 de noviembre de 1871, hago propósito yo, Mª de los Ángeles Guerrero, a los pies de Jesucristo Crucificado, de vivir conforme a los consejos evangélicos. Y en particular, en el silencio, en la mortificación interior, en desechar todo deseo que no sea puramente Dios.

En fin, imitar la vida oculta de Jesús en lo exterior; y en lo interior, vivir crucificada con Jesús. Además, trabajar sin cesar en la perfección de mi estado hasta conseguirlo. Y así lo espero con la ayuda de Dios y la Reina de los Santos y la intercesión de los mismos Santos. Amén”.

Y comenzó a escribir su diario, que recibió el nombre de “papeles de conciencia”.

Y surge la vocación. Añade en su diario:

“Si para aconsejar a los pobres que sufren sin quejarse los trabajos de la pobreza, es preciso sufrir otros iguales o semejantes, ¡qué hermosa misión sería la de un Instituto que abrazara voluntariamente y por amor a Dios y a los pobres, las penalidades de la pobreza para de este modo ganar a los pobres ye elevarlos hacia Dios”.

El 2 de agosto de 1875 –hace hoy 130 años. Inicia esta forma de vida y comienza a vivir en comunidad con otras tres jóvenes en un “cuartito con derecho a cocina”, en la calle San Luís, de Sevilla, donde había llevado una estera por cama, una mesa y unas sillas. En la pared pusieron un crucifijo pequeño y una estampita de la Virgen de los Dolores. Tras unos meses de experiencias, el 2 de febrero de 1876, el Cardenal Lastra, a petición del P. Torres, aprobó una “piadosa congregación de señoras”.

Para enero de 1875, Angelita Guerrero había concebido la Congregación futura como personas “desprendidas de todo, hasta de ellas mismas, sin tener nada terreno, ni más ropa que la puesta y ésta de limosna; ni flores, ni estampas, ni ninguna clase de animalitos para que en nada pueda apegarse el corazón; ocultas y desconocidas y sin ninguna apariencia que las haga más particulares que los demás, formen una comunidad de una vida extraordinaria por su penitencia y su obediencia y mortificación en todo” (En Escritos íntimos, 210).

Pronto se les concede la aprobación pontificia. Será el papa León XIII el que firme el “Decretum Laudis” del Instituto, el 10 de diciembre de 1898, antes de que cumpliera la fundación las bodas de plata. Y la aprobación definitiva la concederá San Pío X, en 1904, seis años más tarde del Decreto Laudis.

En 1908 se celebra el primer Capítulo General. En él fue nombrada Superiora General la Madre Sor Ángela de la Cruz.

La Congregación de la Cruz sigue viviendo hoy con una exquisita fidelidad a su Fundadora y abundantes vocaciones, desafiando los vendavales de este mundo desde hace 130 años.


3.- Por todo ello, con toda la Iglesia, alabemos al Señor, porque su misericordia es eterna y en Santa Ángela de la Cruz y en sus Hijas nos ha bendecido con un signo comunitario que es memoria permanente del inmenso amor que Dios nos tiene.

Felicidades a vosotras, Hermanas de la Cruz, tan queridas en Sevilla, lugar de la Fundación y que vive de forma continua la peregrinación de millares de personas que rezan ante los restos de Santa Ángela de la Cruz para pedir y agradecer su intercesión a favor de tantos necesitados espirituales y materiales.

La diócesis de Málaga también tiene el gozo y el privilegio de contar con cuatro casas de las Hermanas de la Cruz: en Ronda, en Archidona, en Pizarra y aquí en la capital.

Rezamos por vosotras y con vosotras para que vuestra alegría, que nace de vuestro amor a Cristo y a los pobres, crezca más y más.

La fundación de la Compañía de la Cruz es una especial gracia de Dios. Porque en este mundo nuestro tan materializado, donde, con frecuencia, la sociedad vive y actúa como si Dios no existiera, con criterios tan opuestos a lo manifestado por Él, las Hermanas de la Cruz, con su vida, son un signo que nos recuerda lo esencial del Evangelio y de la vida de Jesucristo.


4.- La fuente de la vida de las Hermanas de la cruz, fuerza para los que creen, como escribió San Pablo en su primera carta a los Corintios.

Las Hermanas, a partir de su Santa Fundadora, han acogido la Cruz del Señor como señal salvadora de su vida de fe, de su caridad y de su vocación. Las Hermanas contemplan la Cruz de nuestro Señor como manifestación suprema de su amor a nosotros. En Ella dio su vida por nuestra salvación.

+ Antonio Dorado Soto,
Obispo de Málaga

Diócesis Málaga

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