DiócesisHomilías Mons. Dorado

Homilía a los abogados de Cádiz

Publicado: 16/12/1973: 1170

Homilía a los abogados de Cádiz

16 de diciembre de 1973


Queridos hermanos:

Con la participación en esta celebración eucarística en honor de la Inmaculada, vuestra Patrona, ofrecéis a la sociedad un signo de vuestra condición de juristas católicos. Os habéis reunido aquí atraídos a la vez:

- por vuestra condición profesional: sois un grupo de juristas, y

- por una fe común, de la que es un signo la Eucaristía y la devoción a la Virgen,

Este doble carácter de vuestra reunión nos ofrece materia muy abundante para una meditación cristiana. Me limito a sugeriros algunas cuestiones:

1. ¿Existe alguna relación entre la vida de fe y la profesión o son simplemente dos realidades yuxtapuestas en la persona?

2. En caso afirmativo, ¿en qué niveles se sitúa esta vinculación?

3. Y por último, ¿cómo debe expresarse la fe en vuestra misma vida profesional de juristas?

Son, como veis, demasiadas cuestiones que rebasan el breve espacio de una homilía. Me limitaré a unas breves indicaciones:

1. Afirmemos desde el principio la mutua conexión que debe existir entre la fe y la vida profesional, precisamente por el carácter totalizante de la fe cristiana.

A diferencia de otras religiones que sólo comprometen aspectos parciales de la vida humana (piensen en las religiones greco-romanas), la Sagrada Escritura nos dice que el “justo vive de la fe”, para indicar el carácter integrador de la fe de todos los aspectos de la vida humana entre los que ocupa un lugar principal el trabajo profesional.

El cristianismo debe ser testimoniado por vosotros no sólo desde unas celebraciones litúrgicas sino con el testimonio de vuestra vida profesional, inspirada y ejercida con criterios cristianos.

2. ¿En qué nivel se sitúa la relación entre profesión y fe?

Podemos distinguir tres principalmente:

- el nivel ético, que corresponde al campo de los derechos y obligaciones. El cumplimiento fiel y desinteresado de las obligaciones profesionales es la característica del hombre honrado. Moral profesional.

- el nivel ascético o espiritual, que nos sitúa ante esta pregunta: ¿qué posibilidades de acercamiento a Dios tenemos en nuestra profesión? Espiritualidad profesional. El hombre santo.

- El nivel apostólico: que nos ofrece las posibilidades de un apostolado profesional en la línea de:

o – prestar un mejor servicio a la sociedad,

o – trabajar por la cristianización del ambiente profesional, y

o – humanizar los estratos mundanos.

3. ¿Qué aspectos merecen ser destacados en vuestra profesión de juristas? Todos los que se derivan de vuestra triple condición de ser:

- profesionales de la verdad y de la justicia, que exige:

o el deber de buscarla, cueste lo que cueste sin permitir que los propios intereses la oscurezcan,

o y el de servirla,

o y el de afanarse por encontrar soluciones, impresas en el cristianismo, a los interrogantes que esa realidad plantea.

- conciencia de la sociedad: que significa la obligación de transmitir a la sociedad una imagen justa de ella misma y orientar la búsqueda de soluciones acertadas a sus problemas. Ello supone:

o mucho valor y mucha audacia, porque la verdad social suele inquietar a quienes se aprovechan de una situación de mentira, y
o mucha independencia frente a los poderosos y frente a los inferiores.

- mediador social: esta función os puede plantear el problema de la cooperación con la injusticia. ¿Qué hacer?:

o no cooperar
o esforzarse por corregir lo que esté a su alcance
o formar la opinión pública.

 

+ Antonio Dorado Soto,
Obispo de Cádiz

Diócesis Málaga

@DiocesisMalaga