DiócesisHomilías Mons. Dorado

Homilía en la Basílica de la Anunciación. Peregrinación a Tierra Santa

Publicado: 07/11/2005: 496

Peregrinación Diocesana a Tierra Santa
Basílica de la Anunciación, Nazaret
7 de noviembre de 2005

Somos de una tierra que venera y ama a la Virgen, en multitud de advocaciones.
Bajo el impulso de Cofradías y Hermandades o desde la íntima y personal devoción a
María Santísima.

Celebramos la Eucaristía en este lugar que nos hace vivir la memoria de un
acontecimiento trascendental en la fe cristiana, la anunciación a María de que iba a ser
Madre del Hijo de Dios.

Juan Pablo II, al comentar en ‟Redemptoris Mater‶ el evangelio de la
Anunciación, escribió:

‟Si queremos meditar junto a María, especialmente sobre la expresión ‟llena de
gracia‶, podemos encontrar un equivalente muy significativo en el pasaje de la
carta a los efesios. Si después del anuncio del ángel la Virgen de Nazaret es
llamada también ‟bendita entre las mujeres‶ ello se explica por la bendición con
que ‟Dios Padre‶ nos ha colmado de ‟bienes espirituales en Cristo‶.

Se trata de una bendición, derramada por obra de Jesucristo, sobre todo los
hombres, pero que ‟en María adquiere una dimensión especial y excepcional;
efectivamente ella fue saludada por Isabel como la bendita entre las mujeres‶ (n.8)

Queridos peregrinos, la relación de María con Dios Padre es la fe una persona
‟colmada de favores gratuitos‶ que después, el Padre por la acción salvadora de
Jesucristo, decidió derramar sobre toda la humanidad.

Sosegadamente, con palabras llenas de la unción del Espíritu, decimos ‟El
Señor está contigo‶. Son palabras que reafirman la relación fundamental de María con
el Señor de su pueblo. Es relación que es premisa de la misión que Dios le va a
confiar.

‟No temas, María, que Dios te ha concedido un favor‶. Alégrate y no temas. San
Lucas resalta la gratuidad de la acción de Dios que se interesa por María con la
generosa riqueza de su amor infinitivo y misericordioso.

Mas la Anunciación nos hace presente la especial relación de María con Jesús:
‟Vas a concebir en tu seno y vas a dar a luz a un hijo y le pondrás por nombre Jesús‶
Qué unión tan especial la de María con su Hijo a nivel físico, biológico y espiritual.


Como todas las madres, qué maravilla la misión de María que al concebir en su
seno al Hijo de Dios no sólo le cuida, le forma, sino que influye física y
psicológicamente en el hijo engendrado.

Relación materna, relación de responsabilidad inicial en el destino de Jesús.

La tercera relación que define a María está indicada también en el Evangelio:
‟El Espíritu vendrá sobre Ti y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra‶. El
Espíritu que sobrevuela las aguas al comienzo de la creación; el Espíritu que hace
presente el poder protector de Dios que cubre a su pueblo con su sombra.

La vida de María es desarrollada bajo la acción protectora y fortalecedora del
Espíritu de Dios.

La conciencia de toda la acción de Dios que se había volcado con Ella, tiene una
especial reacción en María Santísima.

María se siente conmocionada por el anuncio del ángel. Es mucho el contenido
del anuncio y aunque conoce la historia de las acciones de Dios, pero este
acontecimiento -‟¿cómo será eso... que significaba aquél saludo?‶- le está turbada
pero no ha perdido la calma. Y ante un hecho que la conmueve, busca luz para su
conciencia. María quiere discernir, el Misterio de Dios la hace más vigilante, más libre,
más decidida ante el Señor y, sobre todo, más confiada y obediente: ‟Aquí está la
esclava del Señor‶.

Queridos diocesanos. Ahí tenemos el ejemplo de María para nuestra vida
cristiana.

A Ella hoy agradecemos en este lugar de privilegio su actitud de fe confiada y
de aceptación de la misión que se le encarga por parte de Dios.

A Ella contemplamos como ejemplo para nuestra vida.

Y a Ella encomendamos la Iglesia Particular de Málaga. A todos los bautizados
que la constituimos, a todas las acciones pastorales que están al servicio y como cauce
de evangelización, a todas las formas comunitarias y agrupadas de vida cristiana. Al
mirar a María renovamos nuestro deseo de ser fieles a la voluntad de Dios, confiados,
como Ella, de que el Espíritu nos cubre con su sombra.

 

+ Antonio Dorado Soto,
Obispo de Málaga

Diócesis Málaga

@DiocesisMalaga