DiócesisHomilías Mons. Dorado

Domingo I de Cuaresma. Ciclo A

Publicado: 13/02/2005: 551

S. I. Catedral

1. En el Evangelio de este primer Domingo de Cuaresma se nos dice que fue el Espíritu
Santo quién guió los pasos del Señor hacia el desierto. Allí, con aquel ejercicio ascético de
unos 40 días y 40 noches, nos dejó el modelo de la Cuaresma cristiana.

Nuestra Cuaresma debe ser un ejercicio práctico e intenso de ESPIRITUALIDAD.

Las lecturas de hoy nos señalan las dificultades con que tropezamos para vivir nuestra
vocación de hijos de Dios, de amar a Dios como Padre y nos invita a pedirle a Dios, como
Jesús nos enseñó, que ‟no nos deje caer en la tentación y que nos libre del mal‶.

La 1ª lectura nos recuerda la figura de Adán, rendido al pecado por la tentación que
consiste en querer ser Dios sin Dios.

En el Evangelio contemplamos la figura de Cristo venciendo al tentador, con una actitud
filial de confianza, de obediencia y de oración.

La carta a los Romanos (2ª lectura) compara y describe las dos respectivas situaciones
del hombre:

․bajo la dominación del pecado por su solidaridad con Adán.

․y en el Reino de la gracia por su incorporación a Cristo en el Bautismo.


2. El proceso de la tentación y del pecado está descrito en el Génesis de mano
maestra: es el intento del hombre de ser dios sin Dios, ser el árbitro autónomo del bien y del
mal.

En nuestro tiempo es el rechazo de Dios Padre, 1º porque entorpece la madurez del
hombre; 2º, frena la justicia social; 3º, porque debilita el amor a la vida; y 4º, recorta la libertad
del hombre. En resumen, es la creencia de que hay que negar o prescindir de Dios para
afirmar al hombre y para que sea feliz.

El resultado, según el Génesis, es la desnudez, que es la manera bíblica de expresar
la absoluta, miserable y ridícula indigencia de la nada, que ha rechazado su apoyo en el Todo
de Dios. Esta primera lectura es una llamada a todo hombre sincero a que sepa reconocer en
su propia fisonomía el parentesco que le une con Adán.

El Salmo que hemos rezado es la respuesta del hombre sincero: ‟Misericordia, Señor,
hemos pecado‶.


3. Jesús, que había sido proclamado Hijo de Dios en el Bautismo, experimenta también
la tentación en el desierto y la vence en un ambiente de austeridad, oración y reflexión sobre
las Sagradas Escrituras.

Su firme docilidad al camino trazado por el Padre es norma y criterio para que en la
Iglesia de los hijos de Dios nunca se doble la rodilla ante Satanás. Y nos viene a decir que el
deseo de todo hombre de ser como Dios sólo se consigue viviendo como hijo de Dios.

En las tentaciones a que se ve sometida su condición de Hijo de Dios, Él responde
reafirmando sus actitudes y comportamientos filiales, entre los que destacan:

✓su confianza filial, llena de amor en todas las situaciones de la vida: ‟el hombre
no vive sólo de pan, sino de toda Palabra que sale de la boca del Padre‶.
Expresión de la heroica confianza que Jesús tiene siempre en el Padre.

✓su obediencia al Padre, como expresión de su amor filial: ‟No tentarás al Señor
tu Dios‶. Hacer la voluntad del Padre no sólo una obligación, sino como el
alimento de su vida y el reconocimiento del amor del Padre.

✓su reconocimiento de Dios como único Señor y centro de la vida: ‟Al Señor tu
Dios adorarás...‶.


4. San Pablo proclama el gozoso mensaje de que sólo por Cristo y en Cristo el hombre
es elevado de su condición de pecado en Adán a la participación de la santidad de Dios. Y por
eso le pedimos de nuevo con la oración Colecta: ‟Al celebrar un año más la Santa Cuaresma,
concédenos, Dios todopoderoso, avanzar en la inteligencia del misterio de Cristo y vivirlo en
su plenitud.‶

 


✝ Antonio Dorado Soto,
Obispo de Málaga

Diócesis Málaga

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