DiócesisHomilías Mons. Dorado

125 Aniversario de la Fundación de la Congregación de las Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús

Publicado: 31/05/2007: 842

1.- Nos reunimos en esta Eucaristía para celebrar el 125 aniversario de la fundación de la Congregación de las Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús, que llegará a Málaga en 1884 para hacerse cargo de un orfanato y fundar en 1889 el psiquiátrico de nuestra ciudad, orientado a la atención a las mujeres con enfermedad mental.

Hoy atienden en Málaga a más de 400 pacientes de ambos sexos y cuentan con las unidades de psicodeficientes, psicogeriatría, agudos, centros de día y atención externa.


2.- Celebrar 125 años de historia significa, como diría el Papa Juan Pablo II al celebrar el comienzo del nuevo milenio:

  mirar con agradecimiento el pasado,
  vivir con pasión el presente, porque es el tiempo de gracia que el Señor ha dispuesto para nosotros.

La Congregación de Hermanas Hospitalarias se ha propuesto durante este año conseguir, con la gracia de Dios, los siguientes objetivos:

a) Examinar e intensificar la fidelidad a la llamada del Señor para seguirle de forma creativa.

b) Profundizar en la espiritualidad de sus Fundadores para que Jesús ocupe realmente el centro de su vida y servirle en la persona de los enfermos.

c) Promover la comunión en el ámbito personal e institucional.

d) E impulsar acciones solidarias entre aquellos que hoy experimentan nuevas situaciones de marginación y pobreza.

Esta historia apasionante, inspirada en el texto evangélico del Buen Samaritano, la inició el 31 de mayo de 1881 San Benito Menni con la colaboración de dos co-fundadoras, las jóvenes granadinas María Josefa Recio y María Angustias Jiménez.


3.- Esta tarde deseamos dar gracias a Dios por la vida y todos los empeños apostólicos y sanitarios de San Benito Menni. En el contexto doloroso del siglo XIX, en que nadie era más pobre en España que los enfermos mentales y los niños con minusvalías diversas, llegó Benito Menni primero a Barcelona, después a Madrid y al poco tiempo a Granada. Su presencia fue para ellos un rayo de luz que abrió caminos nuevos. Vino con sólo 26 años, con su heroico amor a Jesucristo Crucificado y con las alentadoras palabras de Pío IX, que le había dicho: “Hijo mío, vete a España, con la bendición del Cielo, a restaurar la Orden en su misma cuna”.

Hacía poco más de 30 años que los Hermanos Hospitalarios de San Juan de Dios, de cuya Congregación formaba parte él mismo, había tenido que abandonar España y los 52 hospitales que regentaban, debido a las leyes desamortizadoras de Mendizábal.

Benito Menni abrió centros de asistencia para niños con todo tipo de minusvalías y sembró toda la península de hospitales psiquiátricos para enfermos mentales. Pero no había centros para acoger a las mujeres. Por eso, con la ayuda de dos jóvenes granadinas, fundó una nueva Congregación Religiosa, las Hermanas Hospitalarias de Nuestra Señora del Sagrado Corazón. La suya fue una obra gigantesca de caridad evangélica, siguiendo el carisma de San Juan de Dios.

4.- Hoy queremos también dar gracias a Dios por las Hermanas Hospitalarias que viven este día con memoria agradecida al Señor por haber descubierto su vocación. Recuerdan sus lugares de origen, sus parroquias, sus ciudades o pueblos y toda su historia vocacional. Hoy, en este Hospital malagueño, al que la ciudad está tan agradecida por sus muchos años de servicio, vivís vuestro carisma hospitalario un grupo de Religiosas y otras, las más ancianas, que también continuáis colaborando al servicio de los enfermos con el testimonio de vuestras vidas y con vuestra oración.

No soy quien para indicar hacia donde os debe llevar vuestro carisma; pero el feliz acontecimiento de reciente canonización de San Benito y la celebración de los 125 años de la fundación, seguramente son un tiempo de gracia y una nueva llamada para afianzar y reavivar vuestra vocación; para seguir profundizando en vuestra fidelidad dinámica al carisma fundacional; para curar las heridas; defender los derechos de los enfermos mentales y denunciar la situación de abandono. Con palabras de Juan Pablo II os invito a “reproducir con valor la audacia, la creatividad y la santidad de vuestros fundadores y fundadoras, como respuesta a los signos de los tiempos que surgen en el mundo de hoy”.

La Santísima Virgen, la mejor discípula del Señor, presente en vuestras vidas, os ayude con su cercanía materna. Con Ella nos sentimos confortados para hacer de nuestra existencia una entrega y dedicación plena a los más pobres.

+ Antonio Dorado Soto,
Obispo de Málaga

Diócesis Málaga

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