DiócesisHomilías

V Centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús y 50 aniversario de la bendición de la parroquia de Stella Maris (Málaga)

Publicado: 28/03/2015: 7186

V CENTENARIO DEL NACIMIENTO DE SANTA TERESA DE JESÚS Y EL 50 ANIVERSARIO DE LA BENDICIÓN DE LA PARROQUIA DE STELLA MARIS

(Málaga, 28 marzo 2015)

Lecturas: Ez 37, 21-28; Sal: Jr 31, 10-13; Jn 11, 45-57.

1. En este Año Teresiano celebramos en la parroquia Stella Maris de Málaga el quinto Centenario del nacimiento de la Santa, cuya fecha concurre mañana, día 29 de marzo. Nacida en Ávila en el año 1515, Teresa de Cepeda y Ahumada fue llamada por el Señor para reformar la orden carmelitana según su regla primitiva. Guiada por Dios, por medio de coloquios místicos y con la ayuda de Juan de la Cruz, quien reformó a su vez la rama masculina de su Orden, emprendió esta actividad, nada fácil para una mujer de aquel tiempo y más aun estando delicada de salud.

Partió del monasterio de San José en Ávila, primer convento del Carmelo reformado por ella, hacia distintos lugares de España para hacer numerosas fundaciones. Esto le acarreó muchos sufrimientos y oposición por parte de notables civiles y eclesiásticos. Teresa de Jesús, como firmaría ella sus escritos, fue maestra de místicos, directora de conciencias y consejera de personajes ilustres de su época.

Murió en Alba de Tormes en la noche del 14 de octubre de 1582, y en 1622 fue proclamada santa. Pablo VI en 1970 la proclamó doctora de la Iglesia. En este Centenario damos gracias a Dios por el gran regalo de su vida, de sus escritos y por lo que la Santa ha significado y significa para la Iglesia universal.

2. Hemos escuchado el texto del profeta Ezequiel que habla del Señor como pastor de su pueblo (cf. Ez 37, 21-28). Además de los pastores, que dirigen la Iglesia, el Señor también nos ofrece almas santas, que nos animan a escuchar la voz del Buen Pastor; que nos dan ejemplo del seguimiento del Maestro. Dios nos concede ovejas buenas, que escuchan la voz del Pastor y obedecen. Teresa de Ávila es una de esas almas buenas, que escuchan la voz del Maestro, y que el Señor nos ha regalado. ¡Que ella nos anime y nos acompañe en el seguimiento del Buen Pastor!   Teresa de Jesús buscó a Dios desde la realidad de su vida, en los acontecimientos de su infancia y en la madurez de alma consagrada.

Su corazón, tanto en momentos de sequedad de oración y aridez de sentimientos, que los pasó y largos, como en los de goce espiritual, lo dirigió a Dios en estado de permanente conversión, procurando dejar actuar a su Señor y seguirle. Esta actitud de apertura al Amor es lo que la hizo fecunda en obras espirituales y en los trabajos materiales y cotidianos de la vida.

3. Debemos aprender de esta gran maestra y doctora. Ella nos invita a dejarnos llevar por el Amor; a descubrir las mociones del Espíritu y a ser dóciles a ellas; a valorar sobre todo la persona del Amado, teniendo todo lo demás por basura, como enseña san Pablo: «Todo lo considero pérdida comparado con la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor. Por él lo perdí todo y todo lo considero basura con tal de ganar a Cristo» (Flp 3, 8).

La presencia de Cristo se le impone a santa Teresa como básica y fundamental, de modo que vive lo que escribe: “Solo Dios basta”; todo lo demás no tiene valor. ¿De cuántas cosas, queridos hermanos, deberíamos desprendernos para llegar a vivir esta máxima? ¡Solo Dios basta! Pero cuántas cosas tenemos, que nos cuesta desprendernos de ellas. ¿Cuántos tesoros están escondidos en nuestro corazón, que nos impiden llenarlo solo de Dios? Llenarlo de lo que da sentido a la vida, de lo que vale, del amor infinito que Dios nos tiene.

4. Teresa de Ávila tuvo que mantener relaciones con la gente de su época, con las cuales tenía que soportar a veces conversaciones que no gustaba; ella sabe compaginar estas conversaciones con el trato íntimo con Dios. El espíritu emprendedor la concilia con la oración contemplativa; la actividad a veces estresante y agobiante la combina con la unión con Dios.

Hay muchas escenas que manifiestan esa actitud contemplativa. Un día, yendo de camino en pleno verano, una de sus religiosas se queja del calor y de las molestias del camino, que le impiden mantener la intimidad con Dios. La Santa le responde que ya hace bastante con aguantar estas dificultades y le sugiere que se las ofrezca a Dios, como oración de aquel momento.

5. Fue fascinante e intensa la relación de Teresa de Ávila con Jesús, el Dios “humanado”, como ella misma lo llama; el Dios hecho hombre con sus llagas y ensangrentado, a quien dedicaba horas de contemplación. Su historia está marcada por la oración, que afloraba espontánea y mística. El tema de la oración es el gran tema teresiano. Es conocida su definición de la oración: orar “no es otra cosa sino tratar de amistad, estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama”. Oración y amor van parejas en Teresa de Jesús.

¿Es así, acaso, nuestra oración? ¿Nos sentimos amados por el Señor, que nos invita a corresponder a su amor? ¿Experimentamos la filiación divina como algo muy íntimo y personal, que toca nuestras entrañas? ¿Acaso sigue siendo Dios alguien que se mantiene en la superficie de nuestra vida, pero no toca las entretelas de nuestro corazón?

6. Teresa de Jesús nos invita a ser personas de oración; a tener una relación con Dios que nos llene el corazón y nos cambie la vida. Si no hay conversión y transformación, tal vez no se pueda llamar oración lo que hacemos. Buscando maestros del espíritu, no encontraba el apropiado; pero supo ser “amiga fuerte de Dios”. Sus escritos: «Vida», «Camino de Perfección», «Las Moradas», «Fundaciones», sus Cartas y Poesías, son joyas de la literatura española; pero sobre todo son alimento de fe para todo cristiano.

7. Además del quinto Centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús, conmemoramos el 50 Aniversario de la inauguración de la iglesia de Stella Maris en Málaga. El 25 de marzo de 1965 el Rvdo. P. Manuel de la Virgen del Carmen, entonces Provincial de la Provincia del Santo Ángel de Andalucía, bendijo la nueva iglesia levantada por los Padres Carmelitas Descalzos en pleno centro de la ciudad de Málaga.  La historia había comenzado unos años antes, cuando el Obispo de Málaga, Mons. Ángel Herrera Oria, había ofrecido a los Carmelitas Descalzos hacerse cargo de la Parroquia de San Rafael, creada en 1953. Los frailes aceptaron el ofrecimiento y tomaron posesión de la Parroquia en 1957.

La Parroquia de San Rafael funcionaba provisionalmente en un aula del grupo escolar “Nuestra Señora del Carmen”, y estaba regentada por la comunidad de religiosos, que vivía en un piso de la Alameda Principal. Con gran confianza en la Providencia Divina, más que recursos, hicieron el proyecto del convento y del templo. El 15 de octubre de 1961 Obispo Auxiliar, Mons. Emilio Benavent, colocó la primera piedra. Y en la solemnidad de la Anunciación del Señor se inauguraron el convento y la iglesia de estilo y estructuras novedosas para aquel momento, proyecto del arquitecto, D. José-María García de Paredes. Esta arquitectura causó en ese momento, admiración y extrañeza, como cuentan los testigos de la época.

8. Hoy damos muchas gracias a Dios por la parroquia Stella Maris y por la presencia durante estos largos años de la comunidad carmelitana, que la regenta. Pedimos al Señor que siga bendiciendo a los religiosos carmelitas descalzos y les conceda seguir sirviendo en la Diócesis de Málaga desde su carisma fundacional y ofreciendo el consuelo espiritual y el perdón de Dios a cuantos se acercan a esta parroquia en busca de paz y de misericordia. ¡Queridos hermanos carmelitas, muchas gracias a vosotros y a quienes estuvieron regentando desde el primer momento la parroquia, por vuestra dedicación y por vuestra generosa entrega en ministerio sacerdotal! ¡Que el Señor os bendiga!

¡Que la Virgen del Carmen, Estrella del Mar (Stella Maris), siga acompañando a los fieles que anhelan arribar al puerto seguro de la vida eterna! Pedimos a Santa de Jesús que nos siga ayudando con su intercesión, con sus escritos y con su ejemplo. Amén.

 

 

Diócesis Málaga

@DiocesisMalaga
Más artículos de: Homilías
Compartir artículo