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Lectio Divina con el Evangelio de este domingo

Publicado: 03/02/2014: 2090

Antonio Collado, delegado para el clero, nos ofrece la Lectio Divina con el Evangelio del domingo 2 de febrero, cuarto del tiempo ordinario. La lectura del domingo corresponde al Evangelio de San Lucas 2, 22-40. «Todo primogénito varón será consagrado al Señor», podemos leer en este texto del Evangelio.

 

-HAGO SILENCIO. La práctica de la Lectio Divina es un acercamiento creyente a la Palabra de Dios desde una actitud de oración y contemplación; para ello es necesario el silencio y la interiorización. Voy encontrando mi manera personal de orar: el lugar, la hora, el momento. Tomo la Biblia en mis manos y abro mi corazón y mi mente para dialogar con Dios, dejo fuera todos los ruidos, las preocupaciones, las ansiedades. Me sitúo ante el Señor con un solo deseo; escucharle.

-LECTURA (LECTIO). Leo con atención el pasaje del Evangelio. Procuro con la imaginación recrear los detalles del relato. Vuelvo a leer el texto con mayor atención deteniéndome en los personajes, los diálogos, el marco donde ocurre el encuentro, las citas del Antiguo Testamento.

-MEDITACIÓN (MEDITATIO). Estas notas no tienen otra intención que ayudarte a situar el texto en el contexto del Evangelio, a descubrir nuevos matices, a recoger las indicaciones de la Iglesia. La purificación exigida por la Ley (Lv 12,1-8) obligaba a toda mujer que había tenido un hijo varón acudir al Templo, cuarenta días después del parto, pero no era necesario que fuera con el hijo. Lucas unifica este rito con el de la presentación del niño al Señor. Quiere poner a Jesús en relación con el Templo desde el principio del Evangelio. No hay que olvidar que Lucas presenta el ministerio de Jesús como una subida a Jerusalén, donde será rechazado por la mayoría del pueblo, morirá y resucitará; así será el nuevo templo para judíos y no judíos. Simeón "aguardaba el consuelo de Israel, es decir, esperaba la llegada del Mesías". El tema del consuelo recuerda a Is. 40, 1 “consolad, consolad a mi pueblo, dice vuestro Dios”. Jesús es, para Simeón, “el Mesías del Señor” como lo será para los discípulos. El cántico de Simeón (vv. 29-32) recuerda, sin citas textuales, varios pasajes bíblicos: “irse en paz” (Gn. 15,15) en Jesús la Alianza llega a su cumplimiento. El v. 30 actualiza el pasaje de (Is 40,3-5) “Se revelará la gloria del Señor”, la referencia a “todos los pueblos” y “luz para alumbrar las naciones” (Is 42,6). Es la primera vez que, en los escritos de Lucas, se dice que Jesús trae una salvación destinada a todos los hombres. Lo que añade Simeón (vv. 34- 35) anuncia que Jesús y su Evangelio siempre provoca un juicio. La alegría de la buena nueva tiene el contrapeso de la tristeza porque no todos creerán. La espada hace referencia no tanto al dolor de María, sino a que es una espada que discriminará y distinguirá. Ante el Señor hay que posicionarse.

-ORACIÓN (ORATIO). Ahora es el momento del diálogo personal con el Señor. Desde lo que la Palabra me sugiere, ¿qué le digo yo al Señor? ¿Aguardo yo el consuelo de Dios? ¿Recuerdo alguna experiencia en la que me sentí consolado/da por Jesús? ¿Cómo me posiciono yo ante el Evangelio y sus exigencias? ¿Cómo vivo las renuncias inevitables que exigen mi fidelidad a Jesús y su mensaje? Dejo que fluya el diálogo, la alabanza, la petición.

-CONTEMPLACIÓN (CONTEMPLATIO). Desde el silencio del corazón dejo que sea el Espíritu el que me sugiera lo oportuno para mi vida, me consuele, me anima, me ayude a entrar en una mayor comunión con el Señor al que me acerco desde la fe y que siempre permanece como el Totalmente Otro. Guardo silencio ante el misterio, descanso, me gozo, me dejo recrear por el Señor.

-ACCIÓN (COMPROMISO). El encuentro con la Palabra es para la vida.¿Qué compromiso personal me queda para la vida diaria?¿Dónde y en quiénes busco consuelo en los momentos de dificultad? ¿Soy yo consuelo de Dios para los demás? ¿Cómo me posiciones yo ante Jesús, que trae la luz a todos los pueblos?

Autor: Antonio Collado, vicario de la promoción de la fe