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FERMÍN NEGRE. Comentario al Evangelio de hoy, viernes 10 de julio

Publicado: 06/07/2020: 86090

Desde luego, habría que hablar con el Sindicato de Evangelizadores para exigir un plus por peligrosidad. Trabajo de alto riesgo. Como ovejas entre lobos.

Con un estilo que conjuga la sagacidad con la sencillez. Sabiduría para no ser buenistas cuando toca ser astutos como ofidios y para no ser los listos de la clase cuando toca ser inocentes como palomas.

Los verdaderos seguidores, tarde o temprano, terminan por incomodar al estatus establecido y a los que lo sustentan. La luz siempre desenmascara la oscuridad. Cristianos que no han aguado el Evangelio ni lo han domesticado. «Si me matan, resucitaré en mi pueblo», expresaba San Óscar Romero.

Dentro de toda adversidad siempre se esconde una oportunidad. Y no es una frase motivacional de Mr. Wonderful. Verdad verdadera.

Ejemplo. Gracias a la persecución de los primeros cristianos la buena noticia cruzó fronteras. Al tener que huir y moverse, el Evangelio viajó en sus mochilas. Donde iban, el mensaje les seguía.

Perseverancia. Resiliencia, se dice ahora. Sea la una o la otra, sabernos en manos del que es nuestro alcázar y baluarte. Y permanecer en el amor que nos sostiene. El Espíritu vendrá en nuestro auxilio y pondrá las palabras justas en nuestra boca.

Dichoso tú si eres perseguido por causa del reino,
si tu vida destapa la mentira,
si tus manos apoyan a los débiles,
si por seguirme tienes que pasar
por cañadas oscuras de soledad y lágrimas.
Dichoso tú si eres perseguido por causa del reino,
si no edulcoras el Evangelio
para llevarte bien con todo el mundo,
si no te callas cuando tienes que alzar la voz.
Dichoso tú si eres perseguido por causa del reino,
si tienes que beber en alguna ocasión
el cáliz de la amargura por ser fiel a mí
cuando lo más fácil habría sido huir,
si cantas canciones que deponen las armas
y sueltas al aire miles de palomas que presagian la paz.
Porque tu recompensa será grande en el cielo
y ya en la tierra sentirás que tu corazón
se llena de paz en medio de las dificultades y tormentas.

¡Nos rezamos!

Fermín J. Negre Moreno

Sacerdote