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FERMÍN NEGRE. Comentario al Evangelio de hoy, jueves 28 de mayo

Publicado: 25/05/2020: 43414

Todos tenemos sueños. Si le preguntáramos a Jesús cuál era su sueño más profundo, quizás encontráramos la respuesta en el Evangelio de hoy.

“Que todos sean uno, como tú, Padre, en mí y yo en ti”. El sueño de la unidad. ¡Qué difícil hablar de unidad en estos tiempos en que los españolitos andamos más divididos que nunca! Lo que tarda años en unirse solo necesita segundos para partirse en mil trozos. La unidad siempre ha sido y será un objeto de porcelana. Frágil, pero de primera necesidad.

¡Cuidado! No confundir con pensamiento único, sumisión o uniformidad. La unidad se parece más a un buen cocido donde cada ingrediente aporta su riqueza al conjunto más que por separado. Para que haya arcoíris se requieren todos los colores, no solo los que a mí me gustan. No existe el arcoíris monocolor.

La unidad es don y tarea. Normalmente todos sentimos que estamos en comunión cuando coincidimos con los demás. Es decir, con los de mi color. La unidad a la que nos llama Jesús es la comunión. Una sola alma y un solo corazón con todos.

A veces me pregunto cómo van a querer sumarse a nuestras comunidades otras personas. Nos ven divididos, peleados, enfrentados, criticándonos amargamente. Solo hay que mirar las redes. Nos ponemos, con perdón, a “parir” porque ponemos nuestra ideología por delante del Evangelio.

El mundo solo creerá cuando nos vean como una familia. Y en la familia hay de todo, como en botica. Lo fundamental es poner en el centro el amor en la complementariedad de lo diverso. Cuando de verdad seamos uno (siendo diferentes) el mundo creerá. Mientras tanto, seguiremos en nuestras batallitas grupales internas que solo dan de comer al “diábolos”, etimológicamente, el que separa, divide, pone en contra unos de otros.

¡Nos rezamos!

Fermín J. Negre Moreno

Sacerdote