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La generosidad de IU

Publicado: 07/12/2011: 1210

Izquierda Unida ha regalado –cedido- un diputado a Amaiur, el nuevo partido independentista vasco, a fin de que estos radicales emergentes puedan tener grupo propio en el Congreso.

Desde un punto de vista legal, o sea, acorde con el reglamente de la Cámara, nada puede objetarse, lo cual no impide que produzca un inevitable asombro. Lo asombroso no está reñido con la legalidad.   Dice Cayo Lara, el líder de la coalición, que se trata de un gesto de pura generosidad. Hombre, esta virtud no es habitual en el mundo de la política. Por ello resulta novedoso. Y, desde luego, poco convincente. Es difícil atisbar qué se esconde bajo el “gesto”. En principio, una simple aproximación entre partidos de identidad ideológica. Ambos mantienen el marxismo leninismo como proyecto y propuesta, pero, al menos  teóricamente, discrepan, o debieran discrepar, en el ámbito de acción. Para Izquierda Unida, la totalidad de España. Amaiur se centra en el País Vasco. A nadie se le escapa que vivimos en el mayor desequilibrio e injusticia que jamás se haya dado en la historia. Marx vaticinó un desastre del capitalismo de tal magnitud que el comunismo vendría solo; el liberalismo capitalista se hundiría víctima de su propia codicia. Pero es evidente que cuando ese momento llegue, si llega, la reparación deberá ser universal porque universal es la injusticia. Centrarlo en una especie de aislamiento “profiláctico” reducido al país vasco resulta de una ingenuidad cercana al juego de las canicas. IU no debiera propiciar un independentismo de referencias decimonónicas. O, quizá, ¿lo único que se pretende es poner obstáculos al desarrollo de la próxima legislatura? De ser así, conviene recordar que, como suele decirse, el   paisaje no está para bromas. Nuestros comunistas tendrían que leer el “Manifiesto” de Marx.

Autor: José Luis Navas

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