NoticiaEntrevistas

José Miguel Cuevas: «Las sectas no siempre tienen apariencia religiosa»

José Miguel Cuevas
Publicado: 15/02/2016: 5120

José Miguel Cuevas Barranquero, doctor en Psicología, especialista en sectas y profesor de la UMA, forma parte del equipo de Marbella Solidaria, dependiente del Ayuntamiento de Marbella y advierte del peligro de los grupos coercitivos.

Al hablar de sectas, siempre se relacionan con elementos religiosos. ¿Es esto cierto?

Es verdad que hay muchos grupos que simulan ser religiosos, pero también se encuentra bajo la apariencia de terapias médicas, actividades deportivas, culturales, etc. Por ello, no debemos pensar que todos los grupos tienen como gancho la espiritualidad. Eso sí, la mayoría tienen muy presente las supersticiones, las prácticas coercitivas, sectarias o manipulativas.

¿Cuál es el perfil de la víctima?

Una víctima de un programa manipulativo no suele ser consciente de ello. Piensa que está en un grupo privilegiado, en un grupo elitista, elegida para hacer algo muy grande. Pero al mismo tiempo, estas organizaciones van minando las relaciones sociales del entorno, la familia, etc. Generan miedo y culpabilidad con las que dinamitar la capacidad de voluntad de la persona. Todo ello supone, por un lado, pérdida de libertad; y, por otro, problemas de salud mental.

¿Qué objetivos persiguen estos grupos?

Cada secta persigue objetivos diferentes, unos son sexuales, otros de poder político o económico, eso va en función de los deseos del líder.

¿Existen cifras aproximadas del número de víctimas?

Se han hecho pocos estudios, pero entre los más fiables destacan la cifra del uno por ciento de afectados por grupos coercitivos en la provincia. Podemos encontrar más información en la Asociación Iberoamericana para la Investigación del Abuso Psicológico (AIIAP), una asociación profesional especializada en relaciones sectarias, sectas destructivas y otras dinámicas de abuso psicológico, cuya web es www.aiiap.org

¿Cómo podemos estar prevenidos ante este tipo de prácticas?

Lo primero que debe despertar nuestras alertas es que el grupo te demande actividades diferentes a las que ofertan. Por ejemplo, si vas a un grupo de yoga no te deben pedir que hagas algo que no tiene nada que ver con el yoga. Además, estos grupos suelen desprestigiar a la sociedad actual, para que sea más fácil presentar su alternativa de crear una sociedad nueva y este tipo de cosas. Si se pilla a tiempo, la salida es más fácil.

Beatriz Lafuente

Licenciada en Periodismo e Historia. Casada desde 2011, es madre de un hijo.

beatrizlfuente
Artículos relacionados
Un desafío para los cristianos