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Aborto e igualdad

Publicado: 20/03/2017: 170

FIRMAS. Gema Aranda García, enfermera. Artículo con motivo de la Jornada por la Vida, que se celebra el 25 de marzo.

«Las mujeres solo engendran seres humanos»

A unos días de la fiesta de la Encarnación del Hijo de Dios en el vientre de María me pregunto qué hubiese sido de todos los cristianos si María hubiese dicho no a la vida. En una época en la que la mujer no tenía derechos ni recursos propios para decidir sobre sí misma, María dijo Sí a la vida y se enfrento a todo y a todos para traer al mundo a su hijo, y ese niño salvó a toda la humanidad. Actualmente el aborto es un tema tan controvertido que se alzan voces a favor y en contra esgrimiendo todo tipo de argumentos, aunque tanto unos como otros están de acuerdo en que la vida y la libertad son derechos fundamentales del ser humano que hay que preservar.

¿Por qué se les niega a los más débiles e indefensos, a los que más necesitan nuestra protección? Se niega ese derecho al no nacido amparándose en el derecho de la mujer de decidir sobre su propio cuerpo, cuando lo que hace es decidir sobre un cuerpo ajeno, el de su hijo, que la necesita para nacer , sí, y la necesitará también después de nacer durante un largo periodo de tiempo, pero si seguimos por este camino y los derechos humanos van en escala, y se tienen más cuanto más grande seas, las mujeres seguiremos siendo inferiores y se les seguirán negando los derechos reales de igualdad en todos los ámbitos y la protección contra la discriminación.

Al considerar el feto y el cigoto como un puñado de células se le niega su condición de humano ontológicamente dotado de derechos, pudiendo así eliminarlo sin coste moral alguno, pero la ciencia ha dejado sobradamente demostrado que desde el momento de la concepción es ya un ser vivo con un ADN humano único, algo lógico por otra parte si tenemos en cuenta que las mujeres solo engendran seres humanos. También están los que quieren librar a la humanidad de enfermos, de personas con discapacidad y de hijos no deseados, dejando la libertad de la elección y el derecho y deseo de vivir del niño en manos de adultos que se escudan en que solo desean evitar sufrimientos ¿Cuáles? ¿Los propios? Porque el enfermo, el desvalido… sufre mucho más por la falta de amor y por sentirse una carga que por cualquier otro motivo.

Como enfermera estoy y debo estar a favor de la vida. Cuido de ella cada día y es el fundamento de mi profesión, ayudar, aliviar y educar para que los conocimientos nos hagan libres y tomemos decisiones responsables y justas. Creo que luchar por la vida nos hace mas humanos, más sensibles ante las necesidades, y es ahí donde se debería poner el foco de nuestra lucha diaria, en la educación de nuestros jóvenes.

Diócesis Málaga

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