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Pontificado de Pío IX (I)

Historia de la Iglesia
Publicado: 05/03/2018: 458

Es el pontificado más largo de la historia de los papas. Un pontificado tan largo, desde 1846 a 1878 (32 años), autoriza a hablar de la “época de Pío IX” como una etapa muy significativa en la historia de la Iglesia contemporánea.

En la Italia de la época había un fuerte movimiento patriótico que exigía la unidad de la nación italiana. Dentro de este movimiento aparecían tres tendencias. Una primera protagonizada por Garibaldi y Mazzini, que deseaban una República italiana, con Roma por capital. Una segunda tendencia, defendida por Rosmini y Gioberti, que anhelaban una Italia federal bajo la presidencia honorífica del Papa. La tercera, defendida por d´Azeglio y Balbo, que pretendían la unidad de Italia en torno a la casa de Saboya. En este momento histórico es elegido como papa Pío IX.

Pío IX, en su primera alocución, se muestra abierto a la unificación italiana. Estableció una serie de medidas en los Estados Pontificios, con el ánimo de ganarse a los revolucionarios, tales como una amnistía general, un gobierno con un ministro civil y hasta una Constitución (marzo de 1848). Estas reformas hicieron sumamente popular a Pío IX y causaron extrañeza en las cortes europeas. Pero muy pronto las esperanzas del liberalismo del nuevo papa se frustraron. Pío IX se opuso a hacerle la guerra a Austria, que dominaba el norte de Italia. El pueblo, que tanto había aclamado al nuevo papa, comenzó a vituperarle sucediéndose una serie de violencias, como el asesinato del primer ministro pontificio Pelegrino Rossi. Fue proclamada la República Romana. Se cometieron toda clase de desmanes. El Papa se ocultó, refugiándose en el Quirinal y, más tarde, huyó disfrazado a Gaeta (plaza fuerte de Nápoles).

El 2 de febrero de 1849 se proclama en Roma una república dirigida por un triunvirato. Se cometieron toda clase de excesos y profanaciones en iglesias y conventos. Pío IX pide ayuda a varias naciones europeas. Estas se deciden a intervenir. Los franceses ocupan Roma y así, en 1850, Pío IX regresa a Roma y, desde entonces, no quiso oír hablar más del liberalismo, ni de reformas constitucionales.

Santiago Correa

Sacerdote Diocesano