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Saludo del Obispo en la liberación del preso en la procesión de Jesús "El Rico" (Málaga)

Liberación del preso // Diario Sur
Publicado: 17/04/2019: 415

Saludo del Obispo en la liberación del preso en la procesión de Jesús "El Rico", en el atrio de la Catedral de Málaga.

SALUDO DEL OBISPO

EN LA LIBERACIÓN DEL PRESO

PROMOVIDA POR LA COFRADÍA DE JESÚS “EL RICO”

(Málaga, 17 abril 2019)

Dejarse reconciliar con Dios

En las relaciones humanas, cuando hay litigios se busca la reconciliación entre las partes. Si no se llega a la conciliación, los jueces actúan de árbitro entre los implicados; o si se trata de delitos, sancionan los actos punibles en nombre de la ley; pero ellos no son los ofendidos.

Pero en nuestra relación con Dios las cosas funcionan de otra manera. Dios es el ofendido y ante Él todos somos pecadores y todos merecemos el castigo correspondiente. Pero Dios, que es justo, tiene entrañas de misericordia para con nosotros.

Como ha recordado el papa Francisco, “el Señor no se cansa nunca de tener misericordia de nosotros, y quiere ofrecernos una vez más su perdón -todos tenemos necesidad de Él-, invitándonos a volver a Él con un corazón nuevo, purificado del mal, purificado por las lágrimas, para compartir su alegría” (Homilía en la Misa de Miércoles de Ceniza, 2015).

La novedad consiste en que Dios, por medio de Jesucristo, nos ha reconciliado ya con Él. La conversión que se nos pide a nosotros es que nos dejemos reconciliar, como dice san Pablo: «En nombre de Cristo os pedimos que os reconciliéis con Dios» (2 Co 5,20).

El acto de liberación de un hermano nuestro preso, que se realiza esta tarde, es un signo de la misericordia de Dios, porque Dios es amor (cf. 1 Jn 4,8). El gesto de perdón y bendición de la imagen de Jesús “El Rico” expresa la reconciliación que él nos ofrece. Jesucristo, el Hijo de Dios, es el rostro de la misericordia del Padre que reconcilia a todo ser humano, si acepta la reconciliación.

Queridos cofrades y fieles todos, no desaprovechemos esta hermosa y bondadosa oferta que Jesús, Rico en misericordia, nos hace a todos.

“La reconciliación entre nosotros y Dios es posible gracias a la misericordia del Padre que, por amor a nosotros, no dudó en sacrificar a su Hijo unigénito. En efecto, Cristo, que era justo y sin pecado, fue hecho pecado por nosotros (2 Co 5,21) cuando cargó con nuestros pecados en la cruz, y así nos ha rescatado y justificando ante Dios” (Ibid.).

¡Dejémonos, pues, reconciliar con Dios y no desaprovechemos la gracia que se nos ofrece, sobre todo en esta Semana Santa!

Agradeciendo en esta tarde la liberación de nuestro hermano, recemos juntos la oración que Jesucristo nos enseñó: Padrenuestro.

+ Jesús Catalá, Obispo de Málaga

Diócesis Málaga

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