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José Sánchez Luque: El cielo es maravilloso

José Sánchez Luque
Publicado: 17/11/2020: 1540

JOSÉ SÁNCHEZ LUQUE 03-02-1941 / 16-11-2020

Si ahora pudiéramos hablar coloquialmente con nuestro querido hermano Pepe y le preguntásemos:

-Pepe, eso del cielo, ¿cómo es?

Casi seguro nos respondería con gracejo y con su característica espontaneidad:

-¡Maravilloso… maravilloso… maravilloso!

Y si le dijéramos en una segunda pregunta:

-Y Dios, ¿qué tal es?

Seguro que, acrecentando la voz y con gozo profundo, nos diría:

-Santo… santo… santo…

Bueno, no sé si así o de forma parecida… Pero eran las expresiones de Pepe para decirnos todo lo que sentía ante Dios y ante las cosas de Dios.

Suele decirse que “a todo soldado se le presupone el valor”. Y así es. Luego están los normales… y los que destacan especialmente por su valentía. De manera semejante hemos de decir que a todos los sacerdotes se nos presupone la relación habitual con Dios, la bondad y el servicio a los demás. Y luego hay hermanos en los que esto lo vemos muy palpablemente.

Nuestro hermano Pepe ha sido uno de ellos. Por donde quiera que pasó anunció y explicó muy evangélicamente el rostro de Dios, su vida era bondad continuada, dándose a todos y dándolo todo; y servir a la gente ha sido su pasión y su quehacer contante. Infinidad de anécdotas relatadas por las personas de los pueblos donde estuvo podríamos contar ahora, confirmando esto. Por razón de tiempo, nos es imposible hacerlo: pero muchos de ustedes, muchas de esas cosas, las conocen perfectamente.

Del Maestro, de Jesús de Nazaret, dice el apóstol san Pedro que “ungido con el Espíritu Santo, pasó haciendo el bien y curando a los oprimidos por el diablo” (Hch 10,38). Así se decía del Maestro Jesucristo. Pepe, buen discípulo, así lo aprendió y, a su modo y con sus formas, así trató de vivir siempre.

Pepe nació hace 79 años en un cortijo del término municipal de Vva. del Trabuco, que trabajaban sus padres, Antonio Sánchez y Josefa Luque. El matrimonio tuvo 12 hijos (5 varones y 7 mujeres), Pepe fue el menor de todos. Familia la suya ejemplar en su trabajo y en sus buenas relaciones con todos.

En nuestro querido Seminario realizó sus estudios sacerdotales, siempre con esfuerzo, tenacidad y como excelente compañero. Tras llevar a cabo su tiempo de diaconado en Ardales, fue ordenado sacerdote hace 52 años, el 2 de julio de1968.

Ya sacerdote, pasó haciendo el bien por Vélez-Málaga, Arenas y Daimalos, Benamargosa y Salto del Negro, Frigiliana y El Morche (a la vez, vicario parroquial de Torrox); párroco luego de Santa María de Vélez, Viñuela y Trapiche; posteriormente en la parroquia de Campillos, y en las parroquias de El Salvador y la Visitación de Málaga (a la vez, capellán del Hospital Civil), y párroco, finalmente, de Vva. de Algaidas y Vva. de Tapia; y entre el 2010 y 2018 capellán también de las religiosas Mercedarias de Alameda.

Trayectoria amplia la suya, y, como decía antes y recalco, se desvivió por la gente y en todas partes hizo un bien enorme: el evangelio siempre en la boca y, desde Dios, “abriendo caminos” para todos. Caminos abrió en la vida espiritual de las personas y en la geografía de muchos lugares: para muchos campos y vecindarios que tenían muy mal acceso, Pepe se empeñó en abrir carriles. En la Axarquía fue cariñosamente conocido por “Pepe Carriles”. Eran carriles en la tierra, pero él y con la gente, los hacía desde Dios: caminos de Dios.

Vivir así, desde Dios y para los demás, requiere beber en un muy buen manantial. A Pepe lo hemos visto beber siempre de:

1) La contemplación del evangelio y del diálogo con Dios. Era un orante. Y eso le brotaba con enorme frecuencia y facilidad.

2) La lectura y el estudio de libros muy buenos y de lo último que iba saliendo. ¡Cuántos resúmenes ha hecho de lo que leía y cuántas hojas fotocopiadas nos ha pasado!

3) Vivir en equipo: él muy libre al expresarse, pero siempre con vida de equipo: en el equipo de curas de la Axarquía, cuando allí estaba; en la HOAC, ¡cuánto bien ha recibido y cuánto ha aportado! En los Sacerdotes del Prado; o ayudando en Frater.

4) Y participando siempre en todos los encuentros y celebraciones de la diócesis… escuchando y no callando nunca. Pepe ha querido mucho a la diócesis, y nos ha querido mucho a todos.

Y… bien, mucho más y bueno ha habido en Pepe, quien, en estos últimos días sentía muy claro que Dios le llamaba y que el momento de su partida había llegado. Su oración insistente ha sido “Señor, acógeme”. En un rato en la UCI rezábamos y él insistía: yo digo “Señor, acógeme”, y tú dices “acógele”.

Así lo hicimos.

Y el Señor lo ha acogido, y en nuestra fe creemos que le habrá recibido diciendo una gran verdad: Ven, bendito de mi Padre, porque tuve hambre y me diste de comer, tuve sed y me diste de beber, fue forastero y me acogiste, estuve desnudo y me vestiste, enfermo y en la cárcel y viniste a verme (Mt 25,35-36).

Que nuestro hermano Pepe, acogido por Dios, descanse en paz.

Antonio Aguilera Cabello