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Gilmara Henríquez: «La formación no daría fruto si vivía alejada de mi comunidad parroquial»

Gilmara Henríquez y su familia, desde Riad (Arabia Saudí)
Publicado: 06/08/2021: 5787

Escuela Teológica

Gilmara Henríquez es feligresa de la parroquia San Isidro Labrador, en Cártama Estación y alumna de la Escuela Teológica en la sede presente en dicha parroquia. Por motivos de trabajo, se trasladó junto a su familia a Riad y, desde allí, gracias a las nuevas tecnologías, pudo continuar el curso. 

¿Qué te llevó a inscribirte en la Escuela Teológica?

Nací en una familia creyente, desde pequeña mis padres sembraron, en mis hermanos y en mí, la semilla de la fe y en mis adolescencia siempre tuve la necesidad de buscar al Señor, de acercarme a Él. De mayor me casé con Jesús, un hombre maravilloso, con el que comparto la idea de transmitir a nuestras hijas la fe. Pertenecemos a una parroquia muy activa, la de San Isidro Labrador y Santa María de la Cabeza, en Cártama Estación. Recuerdo que, hace un par de años me apunté a un curso, a un taller llamado Oración y Vida, promovido por el padre Ignacio Larrañaga, en el que aprendí muchísimo. El contenido despertó en mí la necesidad de seguir creciendo en el conocimiento bíblico. Al terminar el curso, María Fernanda Torres, una persona clave en este paso tan importante en mi vida, nos comentó que en la Escuela Teológica estaban dando unos cursos y lo vi como una oportunidad interesante para seguir formándome en la fe y seguir conociendo la historia de mi Iglesia. 

La pandemia nos ha sumergido en el mundo online, también a la Escuela Teológica, pero tu último mes de Escuela ha sido no solo online, sino desde Riad-Arabia Saudí, ¿cómo ha sido que terminaste este curso desde allí?

El confinamiento nos llevó a adaptarnos, de manera inmediata, a las nuevas tecnologías, cosa que agradezco mucho porque me sirvió como preparación para este viaje. Mi esposo se dedica al área de las telecomunicaciones y, en su trabajo, le ofrecieron un traslado, de manera temporal, a la ciudad de Riad. Lo estuvimos meditando durante mucho tiempo y decidimos aceptar. Y aquí estamos, con mucha ilusión y con ganas de emprender este nuevo camino. La primera semana no fue fácil pues nos dedicamos a gestionar las visas, los papeles… además nos encontrábamos en un país con diferente cultura e idioma. Gracias al apoyo de mi familia pude compaginar los nuevos cambios en mi vida con el curso y las otras actividades dentro de la parroquia. Arabia Saudí es un país en el que el 97% de la población profesa el Islam y el 3% restante otras religiones. Internet para mí es una herramienta súper importante porque, gracias a él, acortamos las distancias con nuestros familiares y amigos en Málaga, y nos hemos sentido muy arropados en todo momento. 

Incluso participaste en la Eucaristía de clausura del curso de la Escuela Teológica de forma online.

Pude participar desde Riad gracias al impulso de nuestro párroco y otros hermanos de la parroquia que decidieron crear, al inicio de la pandemia, un canal de comunicación en Youtube. La verdad es que estoy muy agradecida por permitirme que la Palabra de Dios entre en mi hogar, aunque sea vía telemática. Recuerdo que la noche de la clausura me emocioné mucho, intenté participar desde el chat de Youtube, no podía contener las ganas de escribir a cada momento. Para mí, fue una noche llena de mensajes positivos, reconfortantes y alentadores por parte de los responsables y los sacerdotes que participaron en la celebración. La verdad es que fue una clausura preciosa.   

¿Recomendarías a quienes te leen que participen en la Escuela Teológica? Que además tiene varias sedes por toda la diócesis para facilitar el acceso de todos los fieles. 

Sin lugar a dudas, los animo a participar en la formación que ofrece la Escuela Teológica. Tiene un contenido muy completo, la metodología utilizada resulta fácil para abordar cada tema. No se requieren conocimientos previos y, en este proceso nos acompaña un monitor que nos guía, nos aclara las dudas respecto a los temas y nos motiva. Está destinada a todas las personas que desean profundizar en la fe cristiana. Para mí, es un curso muy enriqueceder y, sin duda, alguna lo recomiendo. 

¿Qué destacarías de tus años en la Escuela? A pesar de ser justo la mitad en pandemia. 

Al principio, mis expectativas estaban basadas solo en un crecimiento personal pero a lo largo del proceso formativo me di cuenta de que esto no daría fruto si vivía alejada de mi comunidad parroquial. Esto me ayudó a tener una madurez cristiana sólida y adaptar todo lo aprendido a las circunstancias que se me presentan día a día. El último año no ha sido fácil, con la pandemia pero gracias a que el Señor está con nosotros no hemos perdido el entusiasmo ni la ganas de continuar en el curso. Espero continuar con la modalidad online el próximo año porque, definitivamente, el haberme inscrito en este curso ha sido todo un acierto. 

A pesar de la distancia, eres la responsable de la web de la parroquia y la tienes al día en todo momento. ¿Cómo de unida te sientes a tu parroquia?

Actualmente, es importante tener presencia en las redes sociales y la parroquia de San Isidro Labrador no se queda atrás, gracias a nuestro párroco, Francisco González, nuestro querido Paco, a quien tengo mucho que agradecer por brindarme la oportunidad de colaborar en el mantenimiento de la página www.parroquiasanisidro.org. En ella se publica la información de los talleres, actividades, encuentros y todo lo relacionado con la parroquia, el arciprestazgo, la diócesis e incluso de las misiones como es el caso de Caicara del Orinoco en Venezuela. Me alegra poder colaborar y brindar un granito de arena desde tierras tan lejanas en las que me encuentro. La parroquia es una gran familia, es mi familia a la que me siento muy unida. Estamos en constante comunicación, los veo en las reuniones por zoom, en las celebraciones eucarísticas… nos enviamos mensajes y nos mantenemos unidos en oración. Yo creo que eso es muy importante. Y aprovecho y les envío un gran beso desde aquí también. 

Y la experiencia familiar en Riad, ¿cómo está siendo?

Nos adaptamos poco a poco. A nivel familiar, estamos muy contentos de tener la posibilidad de ofrecer a nuestros niños una visión y una realidad del mundo, de otras culturas, otros idiomas.. sin perder nuestras raíces. Algunas veces nuestras niñas nos dicen que extrañan mucho Málaga y, gracias a internet, intentamos acortar estas distancias con nuestros seres queridos. Pido a Dios y la Virgen que nos guíen en este nuevo caminar que hemos emprendido como familia y que podamos volver pronto a Málaga. 

Encarni Llamas Fortes

Encarni Llamas Fortes es esposa y madre de tres hijos. Periodista que desarrolla su labor profesional en la Delegación de Medios de Comunicación de la Diócesis de Málaga. Es Bachiller en Ciencias Religiosas por el ISCR San Pablo y está realizando el Máster de Pastoral Familiar del Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II.

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