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«Al mirar los ojos de los ancianos desde abajo encuentras los ojos de Cristo»

Publicado: 19/10/2021: 337

Hermanitas de los Pobres

Fue el día de la Virgen de 1971 cuando Sor María de los Ángeles se escapó de su casa en el sevillano barrio de Triana para ingresar en las Hermanitas de los Pobres. Antes de ir a Misa de 7 dejó una nota a sus padres y ya no volvió a casa. Este año ha celebrado sus bodas de oro como religiosa.

«Aquella noche lloré mucho, me dolía mucho irme así porque mis padres, al principio, no querían que profesara. Era la mayor de cinco hermanos y pensaban en otro futuro para mí. Así que tuve que esperar a cumplir la mayoría de edad, que por aquella época eran los 21. En la carta que les dejé les explicaba que igual que ellos se habían casado con quien querían, aun con la oposición de su familia, yo por el Señor tenía que hacer algo más grande. Que sentía mucho irme así pero que había llegado el momento», recuerda Sor María de los Ángeles.

Como ella misma explica, «sin la fuerza de Dios hubiera sido imposible, pero yo estaba contenta por entregarle mi vida al Señor y trabajar para la evangelización. Siempre he tenido vocación misionera y mi cariño a los ancianos se debe a que me crie con mi abuelo, por lo que esta congregación cumplía todas mis expectativas y siempre he sido muy feliz. Las historias del Señor siempre son bonitas y siempre tienen un porqué y un para qué, aunque a veces no los veamos. Y vivir con Cristo es la felicidad. Eso no quita que vivamos estaciones como la primavera, el invierno, el otoño, pero todas las etapas son bonitas cuando uno las vive confiado y agarrado de la mano de Dios y de la Santísima Virgen. Más que ir, ellos te llevan». 

Madrid, Barcelona y Cartagena han sido algunos de los destinos en los que ha estado a lo largo de estos 50 años, ya que, como ella misma cuenta, «mi madre no paraba de hacer novenas a santa Juana Jugan, nuestra fundadora, para que no me mandaran fuera de España y lo consiguió. Finalmente, cuando cumplí las bodas de plata y mi madre ya había fallecido, la congregación me envió a Colombia, donde estuve los mejores diez años de mi vida en diferentes misiones, hasta que el Señor me llamó otra vez a España y la verdad, me costó. Pero tuve la ayuda del padre Fernando Chica Arellano, que me dijo: "nuestro corazón ni es de España, ni es de Colombia, es del corazón de Cristo"».

Al regresar a España, Sor María de los Ángeles estuvo en diferentes lugares y, desde hace doce años, en esta casa en Ronda, pero siempre ha tenido una cosa clara y es que «ponerte de rodilla a lavar los pies de los ancianos es una de las cosas más entrañales que yo he vivido, porque te permite mirar a los ojos de los ancianos, pero desde abajo. Ahora no tenemos tanto tiempo ni los años para arrodillarnos, pero en el corazón seguimos descubriendo un mundo en los ojos de los ancianos que te miran, y eso es lo más maravilloso, porque te encuentras con los ojos de Cristo, no con otros». 

En la actualidad, esta casa en la que hay 10 hermanitas acoge a 70 ancianos y tienen 50 empleados a pesar de no contar con ninguna subvención. «Vivimos de la limosna y de la providencia que nos llega cada día. Cada mes estamos pendiente de Dios y de san José que es nuestro patrón. En este año y medio que no hemos podido salir, gracias a san José, que es nuestro patrón, nos ha ido llegando la ayuda. Siempre pienso en aquellas primeras hermanitas que vinieron en carro desde Madrid en 1884 y les pilló una nevada enorme, y me digo: “si ellas fueron capaces de llegar nosotras tenemos que poder”. Así que nos estamos reinventando y a través de wasap y las redes sociales llegamos a muchos lugares. A veces hacemos algún llamamiento especial, como que precisamos ayuda para pagar la electricidad o lo que necesitemos. Esta semana salí por primera vez a pedir después de todo este tiempo, y pude ver a muchos bienhechores que son como parte de la familia».  

Se puede colaborar con esta residencia mediante cuentas bancarias que mantienen en Banco Santander (ES 86 0075 3471 96 0600363036), Unicaja (ES 64 2103 0166 37 0010113986) y Caixa Bank (ES 65 2100 14 41 6102 00261766) y también mediante Bizum en el teléfono 01802. 

Tras estos 50 años de Sor María de los Ángeles lo tiene tan claro como aquel día que se fue de casa, «le diría a todo el mundo, sobre todo a los jóvenes, que se dé un baño con Jesucristo en el Sagrario, en la Eucaristía, en la adoración. Que tiene sentido entregar la vida a Cristo, que Él nunca falla, siempre está ahí y cuando uno se entrega es cuando de verdad encuentra la felicidad, como dice el Evangelio: “el que entrega la vida, la gana” y así lo siento cuando vuelvo la vista a atrás. No quiere decir que no se sufra, pero no hay que tener miedo, como decía san Juan Pablo II, ¡vale la pena!».

Beatriz Lafuente

Licenciada en Periodismo e Historia. Casada desde 2011, es madre de un hijo.

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