NoticiaLiturgia

LA VIGILANCIA. Comentario al evangelio de hoy, 20 de octubre

Publicado: 19/10/2020: 50966

RAFAEL PALACIOS LÓPEZ

“En verdad os digo que se ceñirá, los hará sentar a la mesa y, acercándose, les irá sirviendo.” Es impresionante lo que el Señor nos revela en este Evangelio. Estas palabras son la clave para entender la virtud de la vigilancia que nos pide el Señor.

La vigilancia que se describe aquí no es una actitud de miedo que encoge el corazón y nos tiene en vilo, más pendiente de nuestros errores que de una verdadera relación con el Señor. La vigilancia que nos presenta este evangelio es la actitud de deseo que va dilatando el corazón para el encuentro.

Cuando nosotros deseamos ver a alguien, vamos preparando nuestro corazón y cuando se produce el encuentro vivimos ese momento con una felicidad y una intensidad que nos dan la vida. Pues este disfrute es el que Dios quiere producir en nosotros.

Muchas veces no disfrutamos del encuentro con Dios porque no lo deseamos, en el fondo muchas veces nos da la sensación de que no necesitamos tanto a Dios en nuestra vida diaria, y eso hace que no saboreemos cuando Él actúa a nuestro lado.

La vigilancia cristiana es similar a la madre que espera a que su hijo venga del extranjero, cuenta los días, las horas, prepara la comida que le gusta, le prepara la cama con la mejor sábana. Y todos esos preparativos van preparando el corazón para el encuentro.

Pues cuando nosotros desarrollamos una vigilancia que va creando esa expectativa del encuentro con Dios y empezamos a sentir que lo necesitamos, se produce el milagro. El milagro es que una vez nuestro interior se ha dilatado para el encuentro con Cristo, entonces Él es el que nos sirve, nos sienta a la mesa de la Eucaristía y de la Palabra para dársenos por completo. Se nos acercará…y se nos dará por completo. Que bien describe el Señor la delicadeza con la que nos va a redear si realmente lo hemos buscado.

Rafael Palacios López

Diócesis Málaga

@DiocesisMalaga