DiócesisPastoral Penitenciaria

Delegación de Pastoral Penitenciaria

Publicado: 24/07/2012: 6082

Delegado de Pastoral Penitenciaria:

Fr. Pedro Fernández Alejo. O.SS.T.

Sede Central:

Centro Diocesano Císter, calle Abadía de Santa Ana, 4, 3ª planta

29015 Málaga

penitenciaria@diocesismalaga.es

Horario de Atención: jueves de 17.00-19.00

Útiles:

Sentido y misión de la pastoral penitenciaria

Web de Pastoral Penitenciaria

La Pastoral Penitenciaria es una acción pastoral diocesana a través de la cual se realiza la misión evangelizadora de la Iglesia en el mundo de la prisión. Misión y tarea que hunden sus raíces en el mismo proyecto redentor de Cristo: “El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido. Me ha enviado a anunciar a los pobres la Buena Noticia, a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para libertar a los oprimidos y proclamar el año de gracia del Señor” (Lc 4,18-19).

Esta misión evangelizadora, llevada a cabo por capellanes y voluntarios enviados por el Sr. Obispo como “misioneros evangelizadores” nos impulsa a ofrecer íntegro el mensaje redentor y liberador del Evangelio a fin de que ayude a la persona presa a humanizar y dignificar su vida de cara a su integración familiar y social. Así mismo, desde el compromiso por denunciar realidades sociales que generan injusticia, exclusión, marginación y esclavitud en todas sus formas, que sufren los privados de libertad.

Desarrollar una Pastoral centrada en la “justicia y la libertad”. Defendiendo los derechos y la dignidad de los más desfavorecidos y vulnerables, así como ofrecer a los privados de libertad las posibilidades de poder vivir unos valores éticos y religiosos, que le permitan tomar decisiones personales que le ayuden a vivir en paz y con dignidad. Justicia y libertad son dos valores inseparables que deben marcar un modo nuevo de hacer pastoral en la Iglesia, una manera evangélica de hacerse presente en el mundo de los excluidos y marginados

La acción evangelizadora se prolonga hasta los familiares y las víctimas para ofrecerles el apoyo y la esperanza. Sensibilizar a la Iglesia y a la sociedad sobre su responsabilidad en la génesis y mantenimiento de las estructuras de pecado y de injusticia, a fin de que asuman su propio compromiso en  la erradicación de las mismas.

La prisión es un lugar preferente de la misión evangelizadora de la Iglesia; es un lugar teológico donde Cristo encarcelado se manifiesta en cada persona presa, pues es la imagen viva y real de Cristo pues con ellos se identifica: “estuve en la cárcel y vinisteis a verme” (Mt 25,36)

La Pastoral Penitenciaria se lleva a cabo desde tres frentes: la prevención, la prisión y la reinserción:

  • Prevención: ofreciendo a los jóvenes alternativas de valores éticos y cristianos, creando horizontes de justicia y dignidad, para que puedan vivir con libertad y en plena integración social.
  • Prisión: realizando una pastoral misionera y evangelizadora, ofreciendo a los presos y presas el mensaje íntegro del Evangelio, humanizando, dignificando y liberando, celebrando la fe y la Palabra.
  • Reinserción: realizando la acción pastoral en el interior de la prisión incidiendo en el cambio de mentalidad y de conducta de los privados de libertad, hasta llegar vivir la verdadera conversión y transformación de su vida cara a insertarse en la familia, la Iglesia y la sociedad.

Nuestra Iglesia diocesana, a través de sus mecanismos pastorales, ha de ofrecer a los cristianos una visión humana y evangélica sobre las conductas humanas antisociales, acentuando más los valores evangélicos de la misericordia y la compasión por encima del criterio punitivo y vengativo que domina en grandes sectores de la sociedad y entre los cristianos. Más allá de la justicia vindicativa está la justicia restaurativa, más allá del castigo está el perdón, más allá de la condena legal está la misericordia. Ejercer una pastoral de la mediación y de la reconciliación entre víctima e infractor, entre familia y preso, entre Dios y su hijo pródigo arrepentido; una pastoral de justicia, de libertad, de esperanza.

Los Objetivos específicos de la Pastoral Penitenciaria se centran en:

  • Profética, de evangelización
  • Anuncio de la Buena Noticia del Reino de Dios a los pobres, cautivos y privados de libertad.
  • Testigos comprometidos con Cristo Redentor, ofreciéndoles la verdadera liberación integral.
  • Defensores de los derechos y dignidad de presos y presas.
  • Celebrativa
  • Celebrar la vida y la fe en la prisión desde la Eucaristía, la Palabra, el perdón y demás sacramentos.
  • Organizar encuentros de oración.
  • Liberadora – humanizadora - reinsertadora
  • Humanizar y dignificar sus vidas desde la formación y la catequesis en los valores humanos y la ética cristiana
  • Potenciar el proceso de integración del preso en la vida familiar, social y eclesial.
  • Acoger, atender y ayudar a los presos/as indigentes y a sus familias.
  • Prepararles para la vida en libertad desde un proceso de cambio y conversión de sus vidas.
  • Presencia en los colegios, parroquias, universidad, etc., para concienciar sobre el hecho de la prevención.
  • Concienciar a la Iglesia y a la sociedad de la realidad de la cárcel y de los presos.
  • Implicar a las comunidades parroquiales en la atención y seguimiento de los presos, ex presos y sus familias.
  • Luchar para que se imponga la justicia y la equidad: denunciando las causas que generan la pobreza, la marginación y la exclusión social que llevan a los jóvenes a la delincuencia, la droga y la cárcel.
  • Acoger, atender y acompañar a las víctimas de los delitos a través de servicios de mediación, reparación y reconciliación.
  • Promover y formar agentes pastorales para la misión específica que, encomendada por el obispo y/o por la correspondiente comunidad eclesial, ha de realizarse dentro o fuera de las prisiones.
  • Apoyar y coordinar los recursos, actividades y servicios de las instituciones y personas que desempeñan la misión pastoral penitenciaria en el ámbito de la prevención, en la detención/internamiento/prisión o en de la reinserción.
  • Atender a las familias de las personas privadas de libertad que soliciten ayuda, ofreciéndoles acogida, acompañamiento y orientación.

 

 

 

 

 

 

 

 

Autor: diocesismalaga.es

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