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Carta del ecónomo diocesano con motivo de la colecta Pro Templos

Publicado: 08/08/2012: 4481

Como todos los años, en el mes de agosto, en todas las parroquias de la diócesis celebramos una colecta bajo el título “Templos para la Málaga del futuro”. Este año, el día elegido será el 12 de agosto.

Se trata de hacer un llamamiento a la comunidad cristiana para contribuir a la conservación de los más de 300 complejos parroquiales con que cuenta la Diócesis de Málaga. Además, la Iglesia tiene que atender las necesidades de los fieles en zonas de expansión que no cuentan con un templo cercano y necesitan levantar un nuevo complejo parroquial. Este llamamiento a la generosidad de los fieles se extiende, de forma especial, a los numerosos hermanos nuestros que, con motivo de sus vacaciones, vienen a pasar entre nosotros unos días de descanso.

LOS “TEMPLOS VIVOS”

En estos tiempos de crisis, la Iglesia está redoblando esfuerzos por atender las numerosas necesidades materiales de las personas que acuden a ella. La Iglesia Diocesana de Málaga atendió en 2011 a más de 25.300 familias. 

Cada Cáritas parroquial atendió el año pasado una media de 256 familias. Esta atención es primordial pues, como dice san Pablo: “¿No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros?” (1Co 3,16). Los “templos vivos” deben ser, por tanto, una prioridad para la comunidad cristiana. Pero para que esta atención se lleve a cabo son necesarios lugares dignos donde poder atenderlos, espacios donde celebrar la fe que nos mueve al compromiso con los pobres y locales donde poder transmitir a otros esta Buena Noticia que nos lleva al amor al prójimo.

ELLOS TAMBIÉN NECESITAN RESCATE 

“También necesitan rescate”. Con el lema de la campaña de este año queremos llamar la atención sobre la urgencia de rehabilitar numerosos templos que, producto del paso de los años, de los siglos en muchas ocasiones, necesitan reparaciones importantes. En el presente año, sólo para rehabilitaciones, se están ejecutando obras por valor de 2,7 millones de euros. Reparaciones de cubiertas, fachadas, humedades y grietas son las intervenciones más habituales. 

Pero son necesarios otros 2,2 millones para acometer obras urgentes en 17 templos. Algunos, auténticas joyas de nuestro patrimonio histórico artístico. Un patrimonio que hemos heredado de los hermanos que nos precedieron en la fe y que nos corresponde rescatar antes de que sea demasiado tarde.

También hay otras obras menos urgentes pero también muy necesarias para adaptar los templos a las necesidades de la Nueva Evangelización: Nuevos complejos, centros y edificios de salones parroquiales, lugares dignos donde vivir, celebrar y compartir la fe.  

Así que, tanto si es usted de la diócesis, como si viene a disfrutar unos días de nuestra bella tierra, siéntase llamado a contribuir generosamente con esta colecta para que, dentro de unos años, podamos seguir disfrutando de estos lugares en los que nos sentimos como en casa, porque son la casa de nuestra familia, son la casa de Dios.
 

Autor: Luis López de Sebastián, ecónomo diocesano