Cerca de 350 años han pasado desde el origen del Hogar San Carlos, pero la situación de las mujeres en exclusión sigue siendo similar, a pesar de los años transcurridos. El fundador de las religiosas filipenses encargadas de esta casa, el sacerdote Francisco García Tejero, ya decía en el siglo XIX: «aunque tenga que mendigar de puerta en puerta toda mi vida, lo haré gustoso», buscando techo y alimento para ellas.