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<title>Diócesis de Málaga</title>
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<copyright>Diócesis de Málaga</copyright>



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<title><![CDATA[Cáritas Diocesana]]></title>
<subtitle><![CDATA[Cáritas Diocesana]]></subtitle>

<description><![CDATA[
<img src="https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/03/271029.jpg" />
<p>Más información en <a href="http://www.caritasmalaga.es/">caritasmalaga.es</a></p><p><strong>Cáritas Málaga es el organismo oficial de la Iglesia para promover la acción caritativa en la diócesis, y t</strong>iene por objeto la realización de la acción caritativa y social de la Iglesia en la Diócesis, así como promover, coordinar e instrumentar la comunicación cristiana de bienes en todas sus formas y ayudar a la promoción humana y al <strong>desarrollo integral de todas las personas</strong>.</p><p>La sede de Cáritas Diocesana de Málaga se encuentra en calle Rampa de la Aurora, 3. Málaga.</p><p>Puedes contactar con ella en el teléfono: 952 28 72 50&nbsp;o en el email:<strong> </strong><a href="mailto:caritas@caritasmalaga.es"><strong>caritas@caritasmalaga.es</strong></a></p>]]></description>

    
    
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    <link>https://diocesismalaga.es/principal/2014049401/caritas-diocesana</link>

    <pubDate>Fri, 10 Jul 2026 10:20:00 +0000</pubDate>

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<title><![CDATA[La reflexión diaria de Mons. Satué en Cope Málaga: Viernes Santo]]></title>
<subtitle><![CDATA[La reflexión diaria de Mons. Satué en Cope Málaga: Viernes Santo]]></subtitle>

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<figure class="media"><oembed url="https://youtu.be/OsFOEmBkCx4"></oembed></figure>]]></description>

    
    
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    <link>https://diocesismalaga.es/principal/2014062197/la-reflexion-diaria-de-mons-satue-en-cope-malaga-viernes-santo</link>

    <pubDate>Fri, 03 Apr 2026 09:17:00 +0000</pubDate>

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<title><![CDATA[La reflexión diaria de Mons. Satué en Cope Málaga: Jueves Santo]]></title>
<subtitle><![CDATA[La reflexión diaria de Mons. Satué en Cope Málaga: Jueves Santo]]></subtitle>

<description><![CDATA[
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    <pubDate>Thu, 02 Apr 2026 09:03:00 +0000</pubDate>

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<title><![CDATA[Palabras del obispo de Málaga en el acto de liberación del preso de la cofradía de El Rico]]></title>
<subtitle><![CDATA[Palabras del obispo de Málaga en el acto de liberación del preso de la cofradía de El Rico]]></subtitle>

<description><![CDATA[
<img src="https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/04/271093.jpg" />
<p>Queridos hermanos y hermanas, queridos miembros de la Hermandad de Jesús El Rico, autoridades, y especialmente tú, hermano, que hoy recobras la libertad:</p><p>Al preparar estas palabras, me venía a la memoria la historia de una niña nacida en una familia pobre. No podía viajar como sus amigas, ni tener los juguetes o los vestidos que ellas disfrutaban. Y se sentía desdichada por ser pobre.</p><p>Pero, al crecer, aquella niña descubrió que en su familia pobre había una riqueza inmensa: el amor. El amor entre su madre y su padre, el amor hacia ella y hacia sus hermanos. Un amor real, que no excluía momentos de incomprensión o dificultad, pero que la ayudó a crecer en confianza, en libertad interior, en inteligencia y en capacidad de esfuerzo; pues en esa casa sabían que las cosas importantes se alcanzan con trabajo y perseverancia.&nbsp;</p><p>Cuando la joven comprendió esto, dejó de verse pobre. Se descubrió rica, muy rica; afortunada, profundamente afortunada.</p><p>Comparto esta historia porque ilumina de manera preciosa los dos mensajes que deseo transmitir esta tarde.</p><p><strong>Primer mensaje: la mayor riqueza de una persona es el amor.</strong></p><p>El amor que recibe y el amor que da. Por eso podemos llamar “El Rico” a este Cristo sufriente, pobre hasta el extremo, casi sin fuerzas para seguir adelante porque lo ha entregado todo. Tenía razón El Principito: «Solo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible a los ojos.» Con los ojos del corazón comprendemos que este Cristo pobre y sufriente es, en realidad, El Rico, con mayúsculas.</p><p><strong>Segundo mensaje: el amor es fuente de libertad.</strong></p><p>El amor de nuestros padres, de nuestros amigos, de la pareja, nos da alas para volar libres. Y el amor de Dios —un amor que no se detiene ante nuestros errores y que atraviesa incluso la muerte— nos concede la libertad más grande. No la libertad para destruir nuestro futuro, sino la libertad para vivir de verdad, para entregarnos, para amar como Jesús y con Jesús.</p><p>Por eso, querido hermano, te felicito de corazón. Hoy recuperas la libertad exterior. Y nos hacemos idea de lo que supone para ti y para tu familia. Pero deseo para ti también la libertad interior: la que nace de saberte amado por tu gente y por Dios, que nunca te ha soltado de la mano. Que esta oportunidad sea un comienzo, no un final. Que puedas reconstruir tu vida desde la dignidad que siempre has tenido y que nadie te puede arrebatar.</p><p>Y a todos los presentes, os recuerdo que la tradición de Jesús El Rico, que libera a un preso, nos habla de un Dios que no se resigna a que nadie quede encerrado en su pasado, en sus errores o en sus sufrimientos. Y si somos sinceros, reconoceremos que todos los tenemos. Dios siempre abre una puerta.</p><p>Os invito a seguir construyendo —cada uno desde su credo o su ideología— una sociedad donde el valor más importante sea el amor; un mundo donde la justicia y la compasión caminen juntas.&nbsp;</p><p>Muchas gracias.</p><p>&nbsp;</p>]]></description>

    
    
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    <link>https://diocesismalaga.es/principal/2014062202/palabras-del-obispo-de-malaga-en-el-acto-de-liberacion-del-preso-de-la-cofradia-de-el-rico</link>

    <pubDate>Wed, 01 Apr 2026 20:36:00 +0000</pubDate>

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<title><![CDATA[La Misa Crismal en imágenes]]></title>
<subtitle><![CDATA[La Misa Crismal en imágenes]]></subtitle>

<description><![CDATA[
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            <URLImagen><![CDATA[https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/04/271087.jpg]]></URLImagen>
    
    <link>https://diocesismalaga.es/principal/2014062201/la-misa-crismal-en-imagenes</link>

    <pubDate>Wed, 01 Apr 2026 17:28:00 +0000</pubDate>

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<title><![CDATA[«Me gusta preparar la Misa Crismal con la lista de sacerdotes y diáconos delante, rezando por cada uno»]]></title>
<subtitle><![CDATA[«Me gusta preparar la Misa Crismal con la lista de sacerdotes y diáconos delante, rezando por cada uno»]]></subtitle>

<description><![CDATA[
<img src="https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/04/271059.jpg" />
<p>Una Eucaristía concelebrada por el obispo emérito de Pamplona Tudela, Francisco Pérez, y numerosos sacerdotes y religiosos llegados de todos los puntos de la diócesis de Málaga.</p><p>Los sacerdotes, religiosos y diáconos se reunieron en el trascoro del primer templo malagueño para revestirse y compartir una celebración con dos momentos muy especiales: <strong>la renovación de sus promesas sacerdotales y diaconales, y la bendición de los santos óleos</strong>. Desde la sacristía se les unían, en procesión, el Obispo, los vicarios, los formadores del Seminario y el Cabildo Catedral.</p><p>En su homilía (<a href="https://diocesismalaga.es/homilias/2014062199/homilia-de-mons-satue-en-la-misa-crismal">que pueden leer completa aquí</a>), Mons. Satué hacía una confesión: «La Misa Crismal es, para mí, una de las celebraciones más intensas de todo el año litúrgico. Me gusta prepararla despacio: con la lista de sacerdotes y diáconos delante, rezando por cada uno, y con el Misal abierto, releyendo sus comentarios y oraciones».</p><p>Y recordaba las tres actitudes con las que comenzó su ministerio episcopal el pasado 13 de septiembre: humildad, misión y coherencia.</p><p>D. José Antonio animaba a los sacerdotes y diáconos a «resistir –con la ayuda de Dios– la tentación de negar la verdad de nuestra fragilidad, de enseñar el Evangelio como si no fuéramos torpes discípulos, de ejercer el ministerio desde la superioridad frente a laicas y laicos, o de menospreciar en la tarea evangelizadora a la gente sencilla, a las realidades pequeñas y a los medios humildes. Sí, hermanos sacerdotes, somos y estamos llamados a ser, cada día con mayor autenticidad, transparencia sacramental de Cristo, humilde de corazón».</p><p>Y los alentaba a la misión para que así «“todos, todos, todos”, también quienes habitan nuestras periferias concretas –Melilla, los pueblos más pequeños y alejados de la capital, o la misión en Caicara del Orinoco– podrán experimentar con más fuerza la ternura y la salvación de Dios».</p><p>Recordando también la actitud de la coherencia porque «no basta con anunciar su palabra y actuar en su nombre; es necesario abrirle cada día nuestro corazón y permitirle transformar desde nuestra sensibilidad más profunda hasta la manera en que nos relacionamos con los hermanos sacerdotes, con la feligresía y con quienes no participan en nuestras actividades, sin descuidar la relación con nosotros mismos».</p><p>También tuvo palabras para los cientos de seglares que acompañaban a sus sacerdotes en la celebración a quienes invito a pedir al «Señor de la mies que envíe obreros a su mies y rezad por los sacerdotes y por mí, para que nunca nos apartemos del camino de Jesús: humilde, misionero y coherente».</p><p><strong>Santos Óleos</strong></p><p>Mons. Satué bendijo los Santos Óleos y consagró el Santo Crisma, cuyas ánforas portaron los arciprestes Manuel Jiménez y Wilfer Darío Alzate; y los diáconos José Antonio Aguilar, José Francisco Fernández, Julio Morales y Salvador Martín.</p><p>El óleo de los catecúmenos se usa para ungir a los que están preparándose para el bautismo; el óleo de los enfermos, en el sacramento de la unción de los enfermos; y el santo crisma, en ordenaciones, confirmaciones, bautizos y consagraciones de altares e iglesias.</p><p>Para preparar el Santo Crisma, el Obispo mezcla una porción de perfume con el aceite, con lo que se expresa que el aceite es fecundado por la gracia del Espíritu Santo simbolizado en el perfume; también recuerda el buen olor a Cristo que deben propagar los que son ungidos con él.</p><p>Al concluir la celebración, los arciprestes se acercaron al trascoro de la Catedral para&nbsp;recoger los óleos&nbsp;y entregarlos en los próximos días a los sacerdotes de su zona.&nbsp;</p><p><strong>Santo Crisma y Santos Óleos no son lo mismo</strong></p><p>El Santo Crisma proviene de la palabra latina&nbsp;“chrisma”, que significa “unción”. El Crisma es el aceite con el cual son ungidos los nuevos bautizados, son signados los que reciben la confirmación y son ordenados los obispos y sacerdotes.&nbsp;También se emplea en la dedicación de las nuevas iglesias, la consagración de los nuevos altares o la consagración de campanas.</p><p>El Santo Crisma representa la gracia del Espíritu Santo, y está compuesto por una mezcla de aceite de oliva y de perfumes, por lo que, como dice san Pablo en su Segunda Carta a los Corintios, nos ayuda a “desprender el buen olor de Cristo”.&nbsp;El Santo Crisma no se bendice, sino que se consagra, por lo que lleva el sello del don del Espíritu Santo.</p><p>Los Santos Óleos son dos: el de los catecúmenos y el de los enfermos. Ambos se bendicen, no se consagran como ocurre con el Santo Crisma. El de los catecúmenos se impone justo antes del bautismo y el de los enfermos, en la Unción.</p>]]></description>

    
    
            <URLImagen><![CDATA[https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/04/271059.jpg]]></URLImagen>
    
    <link>https://diocesismalaga.es/principal/2014062200/me-gusta-preparar-la-misa-crismal-con-la-lista-de-sacerdotes-y-diaconos-delante-rezando-por-cada-uno</link>

    <pubDate>Wed, 01 Apr 2026 12:08:00 +0000</pubDate>

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<title><![CDATA[Homilía de Mons. Satué en la Misa Crismal]]></title>
<subtitle><![CDATA[Homilía de Mons. Satué en la Misa Crismal]]></subtitle>

<description><![CDATA[
<img src="https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/04/271058.jpg" />
<p>Queridos hermanos obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas, diáconos y seminaristas, laicas y laicos:</p><p>La Misa Crismal es, para mí, una de las celebraciones más intensas de todo el año litúrgico. Me gusta prepararla despacio: con la lista de sacerdotes y diáconos delante, rezando por cada uno, y con el Misal abierto, releyendo sus comentarios y oraciones. «El obispo –dice el Misal– ha de ser tenido como el gran sacerdote de su grey, del cual se deriva y depende, en cierto modo, la vida de sus fieles en Cristo. La Misa Crismal… ha de ser tenida como una de las principales manifestaciones de la plenitud sacerdotal del obispo y como un signo de la unión estrecha de los presbíteros con él».</p><p>Me sobrecogen estas palabras al recordar la grandeza de la misión que Dios me ha confiado, que contrasta con mis muchas limitaciones y pecados. Me consuela, sin embargo, saber y experimentar que el Espíritu de Dios guía a esta Iglesia particular de Málaga más allá de mis pobrezas. Me conforta también sentir vuestra acogida, cercanía y disponibilidad, queridos sacerdotes, laicos y consagrados. Porque, aunque a veces me sienta desubicado, cuando os miro percibo, cada vez con más fuerza, que sois mi familia, mi pueblo; un gran presbiterio, una gran Diócesis, con un precioso patrimonio espiritual, a la que deseo entregar lo mejor de mí.</p><p>Y después de la confesión personal, quisiera dirigirme especialmente a vosotros, mis hermanos sacerdotes, que hoy vais a renovar vuestras promesas, respaldados por esta amplia representación de fieles, que hacen presentes a las comunidades donde vivís la fe y ejercéis el ministerio. Os invito, queridos hermanos, a acoger la Palabra de Dios que hemos proclamado. Al meditarla, me venían al corazón las tres actitudes con las que comencé mi ministerio episcopal entre vosotros el pasado 13 de septiembre.</p><p><strong>Primera actitud: humildad.&nbsp;</strong></p><p>Queridos hermanos, Cristo es el “testigo fiel”, el “Alfa y la Omega”, como afirma el libro del Apocalipsis. Nosotros, en cambio, no somos otra cosa que mensajeros vacilantes, letras diminutas en el alfabeto de la historia de la salvación; letras pequeñas, sí, pero que pueden ser preciosas. Haber sido redimidos no nos libra de nuestra pequeñez; más bien nos permite reconocerla con lucidez e integrarla con acierto en nuestra vida.</p><p>Con la sabiduría popular que lo caracterizaba, san Manuel González decía a los sacerdotes: “El cura, como el hombre, está hecho del mismo barro de que se han hecho los hijos de Adán. Y una larga y triste experiencia demuestra que es un barro bastante frágil y quebradizo” (Lo que puede un cura, 1629)</p><p>Por su parte, el papa León XIV nos ha recordado recientemente la importancia de acoger y nombrar nuestra vulnerabilidad. Decía a los sacerdotes el pasado 27 de junio: «No le teman a su fragilidad: el Señor no busca sacerdotes perfectos, sino corazones humildes, disponibles a la conversión y dispuestos a amar como Él mismo nos ha amado» (<i>Mensaje con motivo de la Jornada de Santificación Sacerdotal, 2025</i>). Y el 24 de junio exhortaba a los seminaristas: «Es necesario apostar mucho por la madurez humana, rechazando todo disfraz e hipocresía. Con la mirada puesta en Jesús, hay que aprender a dar nombre y voz también a la tristeza, al miedo, a la angustia, a la indignación, llevando todo a la relación con Dios. Las crisis, los límites, las fragilidades no deben ocultarse, sino que son ocasiones de gracia y de experiencia pascual» (<i>Meditación en el Jubileo de los seminaristas, 2025</i>).</p><p>Por estas y por tantas otras razones, debemos resistir –con la ayuda de Dios– la tentación de negar la verdad de nuestra fragilidad, de enseñar el Evangelio como si no fuéramos torpes discípulos, de ejercer el ministerio desde la superioridad frente a laicas y laicos, o de menospreciar en la tarea evangelizadora a la gente sencilla, a las realidades pequeñas y a los medios humildes. Sí, hermanos sacerdotes, somos y estamos llamados a ser, cada día con mayor autenticidad, transparencia sacramental de Cristo, humilde de corazón (cf. Mt 11,29).</p><p><strong>Segunda actitud: misión&nbsp;</strong></p><p>Hoy resuenan en nosotros las palabras del profeta Isaías, que Jesucristo pronunció con emoción en la sinagoga de su pueblo: «Me ha enviado a llevar la Buena Noticia a los pobres, a vendar corazones rotos, a liberar a los cautivos...» (cf. Is 61, 1-3; Lc 4,17-19). Así pues, no podemos permitirnos ser una Iglesia autorreferencial, encerrada en sí misma y preocupada únicamente por sus propias necesidades. Tampoco podemos reducir el sacerdocio a un camino para buscar nuestra felicidad o autorrealización personal.</p><p>Alentados por las palabras y el testimonio del recordado papa Francisco, hagamos de nuestras comunidades “hospitales de campaña” donde acoger, liberar y sanar a quienes son descartados; y anunciemos el Evangelio «no como quien impone una nueva obligación, sino como quien comparte una alegría, señala un horizonte bello, ofrece un banquete deseable» (<i>EG</i> 14). ¡Ojalá que nuestras preocupaciones, conversaciones y ocupaciones se centren en la preciosa misión a la que somos convocados!</p><p>Pidamos a Dios que el proceso sinodal que hemos emprendido con esperanza, nos ayude a concretar un plan pastoral que permita a los creyentes vivir la fe con mayor hondura y nos impulse a llegar a quienes se han alejado de la Iglesia o nunca han conocido a Jesucristo.</p><p>Así, “todos, todos, todos”, también quienes habitan nuestras periferias concretas –Melilla, los pueblos más pequeños y alejados de la capital, o la misión en Caicara del Orinoco– podrán experimentar con más fuerza la ternura y la salvación de Dios.</p><p><strong>Tercera actitud: coherencia&nbsp;</strong></p><p>Necesitamos crecer en coherencia para asumir con verdad nuestra fragilidad y la misión que el Señor nos confía: una misión preciosa, pero marcada en muchos momentos por la cruz. No tendría sentido reconocer que la misión es exigente y que cada día pecamos “de pensamiento, palabra, obra y omisión”, y luego vivir como si fuéramos superhombres, cerrados a la luz y a la fuerza del Espíritu, y de espaldas a la ayuda de nuestros hermanos y hermanas.</p><p>Abramos, por tanto, el corazón a Dios. Su Espíritu es el verdadero protagonista de la vida cristiana y del ministerio sacerdotal. Hasta el mismo Hijo de Dios proclama: «El Espíritu del Señor está sobre mí, porque el Señor me ha ungido» (<i>Lc</i> 4,18). Y la segunda lectura nos recuerda que Él «nos ha convertido en un reino y hecho sacerdotes de Dios su Padre» (<i>Ap</i> 1,6). Es el Espíritu quien hace posible que seamos buenos sacerdotes, buenos laicos y laicas, buenos religiosos y religiosas.</p><p>No basta con anunciar su palabra y actuar en su nombre; es necesario abrirle cada día nuestro corazón y permitirle transformar desde nuestra sensibilidad más profunda hasta la manera en que nos relacionamos con los hermanos sacerdotes, con la feligresía y con quienes no participan en nuestras actividades, sin descuidar la relación con nosotros mismos.</p><p>El Señor, con su gracia, es el principal actor de nuestra vida y de nuestro ministerio porque —como dice el Salmo— «si el Señor no construye la casa, en vano se cansan los albañiles; si el Señor no guarda la ciudad, en vano vigilan los centinelas» (Sal 127,1).</p><p>En lugar de resignarnos al “soy así y no puedo cambiar”, abramos también el corazón a la ayuda de la Iglesia y de tantas personas que nos quieren, nos acompañan y nos sostienen. Permitidme descender a algunos ejemplos concretos:</p><ul><li>Si sufrimos problemas de salud, si el desánimo nos atenaza o si no logramos superar dificultades que nos pesan, ¿no sería mejor buscar ayuda profesional?</li><li>Si deseamos crecer en nuestra relación con Dios —fundamento de toda nuestra vida— y tropezamos una y otra vez, ¿no deberíamos asegurar un acompañamiento personal serio y continuado?</li><li>Si constatamos que prácticas pastorales que fueron fecundas durante años ya casi no dan fruto, ¿no deberíamos discernir juntos los caminos que el Espíritu señala hoy a la Iglesia?</li><li>Y, finalmente, si somos frágiles y se nos ha confiado una misión que nos sobrepasa, ¿no deberíamos dedicar en la Diócesis más recursos al cuidado y acompañamiento de los pastores? Sería una inversión que redundaría a favor de todo el Pueblo de Dios.</li></ul><p><strong>Conclusión</strong></p><p>Queridos laicos y laicas, pedid al “Señor de la mies que envíe obreros a su mies” (<i>Mt</i> 9,38) y rezad por los sacerdotes y por mí, para que nunca nos apartemos del camino de Jesús: humilde, misionero y coherente.</p><p>Y nosotros, queridos hermanos sacerdotes, renovemos las promesas que hicimos el día de nuestra ordenación con la confianza de María, nuestra Madre, inspirados por las palabras de San Manuel González, dirigidas al presbiterio de su tiempo: “Confiad, sí, porque Él lo quiere. Confiad, porque su victoria es prenda de nuestra victoria. Confiad, porque si es mucho lo que no podéis, es mucho, muchísimo más, lo que podéis”&nbsp;(Lo que puede un cura, 1630).&nbsp;</p><p>Amén.</p>]]></description>

    
    
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    <link>https://diocesismalaga.es/principal/2014062199/homilia-de-mons-satue-en-la-misa-crismal</link>

    <pubDate>Wed, 01 Apr 2026 11:58:00 +0000</pubDate>

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<title><![CDATA[Jueves Santo, la cena]]></title>
<subtitle><![CDATA[Jueves Santo, la cena]]></subtitle>

<description><![CDATA[
<img src="https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/03/270981.jpg" />
<p>-Madre, permíteme que siga preguntándote. Dime, ¿qué recuerdo de aquella tarde de Jueves Santo está más vivo en tu corazón? ¿Fuiste tú quien dispuso la mesa, con las otras mujeres, prendidas en el amor del perdón y discípulas de tu Hijo? ¿Cómo dispusiste para tanto comensal una mesa tan estrecha? Abriste los ojos de sorpresa, cuando al levantarse tu Hijo, le dirigiste la mirada suplicante: ¿qué falta en la mesa? Nada... respondería Jesús, estrechando tus manos. Y cogiéndote la toalla se la ciñe, y pide una palangana con agua... Y se inclina a lavar los pies de sus discípulos, y se los seca y los besa... Pero aún el Maestro nos sorprende. Después de hablar de traición, de mirar a Judas cara a cara... toma el pan y lo bendice, y lo ofrece siempre multiplicado, repartido para todos, Pan de Vida: «¡Tomad y comed, esto es mi Cuerpo!». Y estrechando el cáliz, con las manos y la fe en Dios Padre, saborea el vino y susurra, como una súplica: «¡Tomad y bebed, es mi Sangre, que será derramada por vosotros!».</p>]]></description>

    
    
            <URLImagen><![CDATA[https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/03/270981.jpg]]></URLImagen>
    
    <link>https://diocesismalaga.es/principal/2014062179/jueves-santo-la-cena</link>

    <pubDate>Wed, 01 Apr 2026 11:57:00 +0000</pubDate>

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<title><![CDATA[La reflexión diaria de Mons. Satué en Cope Málaga: Miércoles Santo]]></title>
<subtitle><![CDATA[La reflexión diaria de Mons. Satué en Cope Málaga: Miércoles Santo]]></subtitle>

<description><![CDATA[
<img src="https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/04/271054.jpg" />
<figure class="media"><oembed url="https://youtu.be/fLbcVB0pGPU"></oembed></figure>]]></description>

    
    
            <URLImagen><![CDATA[https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/04/271054.jpg]]></URLImagen>
    
    <link>https://diocesismalaga.es/principal/2014062195/la-reflexion-diaria-de-mons-satue-en-cope-malaga-miercoles-santo</link>

    <pubDate>Wed, 01 Apr 2026 08:49:00 +0000</pubDate>

</item>



<item>
<title><![CDATA[La reflexión diaria de Mons. Satué en Cope Málaga]]></title>
<subtitle><![CDATA[La reflexión diaria de Mons. Satué en Cope Málaga]]></subtitle>

<description><![CDATA[
<img src="https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/03/271045.jpg" />
<p>Reflexión para el Domingo de Ramos:</p><figure class="media"><oembed url="https://www.youtube.com/watch?v=zFnPs5GaV6Q&amp;feature=youtu.be"></oembed></figure><p>Reflexión para el Lunes Santo:</p><figure class="media"><oembed url="https://www.youtube.com/watch?v=bANYV3ebQ34&amp;feature=youtu.be"></oembed></figure><p>Reflexión para el Martes Santo:</p><figure class="media"><oembed url="https://youtu.be/vOXDaJo3RTs"></oembed></figure><p>&nbsp;</p>]]></description>

    
    
            <URLImagen><![CDATA[https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/03/271045.jpg]]></URLImagen>
    
    <link>https://diocesismalaga.es/principal/2014062194/la-reflexion-diaria-de-mons-satue-en-cope-malaga</link>

    <pubDate>Tue, 31 Mar 2026 11:09:00 +0000</pubDate>

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<item>
<title><![CDATA[La oración en Cuaresma: entornar la puerta para que entre Él]]></title>
<subtitle><![CDATA[La oración en Cuaresma: entornar la puerta para que entre Él]]></subtitle>

<description><![CDATA[
<img src="https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/03/270879.jpg" />
<p>La conversión que este tiempo de preparación para la Pascua pretende invocar, implica ponernos de cara a Dios, presentarnos ante Él en la desnudez del alma, en lo escondido de nuestra habitación (tanto física como interior), para “hablar de amistad con quien sabemos nos ama”, como decía santa Teresa. Jesús intensificaba la oración cuando se preparaba para momentos de especial relevancia, como antes de elegir a los discípulos, antes de realizar grandes milagros como la resurrección de su amigo Lázaro que nos relata el evangelio de este domingo, o antes de su Pasión, en Getsemaní.&nbsp;</p><p>Orar es solo entornar la puerta para dejar que entre Dios porque es Él quien suscita en realidad el encuentro, quien desea escucharnos y hablarnos. Como explicaba Juan Pablo II, «rezando nos ponemos bajo la mirada y en presencia de Dios mismo, le abrimos nuestro corazón. Y cuando Él encuentra la apertura interior de nuestro corazón, puede entrar y obrar en él, puede obrar desde dentro, puede transformarnos. Este es el poder de la oración».&nbsp;</p><p>DE LAS CONFESIONES DE SAN AGUSTÍN</p><p><i><strong>Grande eres, Señor, y muy digno de alabanza;&nbsp;</strong></i></p><p><i><strong>grande tu poder, y tu sabiduría no tiene medida.</strong></i></p><p><i><strong>&nbsp;¿Y pretende alabarte el hombre, pequeña parte de tu creación,&nbsp;</strong></i></p><p><i><strong>y precisamente el hombre, que, revestido de su mortalidad,&nbsp;</strong></i></p><p><i><strong>lleva consigo el testimonio de su pecado y el testimonio de que resistes a los soberbios?&nbsp;</strong></i></p><p><i><strong>Con todo, quiere alabarte el hombre, pequeña parte de tu creación.&nbsp;</strong></i></p><p><i><strong>Tú mismo le excitas a ello, haciendo que se deleite en alabarte,&nbsp;</strong></i></p><p><i><strong>porque nos has hecho para ti y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti.</strong></i></p>]]></description>

    
    
            <URLImagen><![CDATA[https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/03/270879.jpg]]></URLImagen>
    
    <link>https://diocesismalaga.es/principal/2014062136/la-oracion-en-cuaresma-entornar-la-puerta-para-que-entre-el</link>

    <pubDate>Tue, 31 Mar 2026 10:27:00 +0000</pubDate>

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<title><![CDATA[El obispo reflexiona sobre la verdad en el acto con Estudiantes]]></title>
<subtitle><![CDATA[El obispo reflexiona sobre la verdad en el acto con Estudiantes]]></subtitle>

<description><![CDATA[
<img src="https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/03/271011.jpg" />
<h4>Texto íntegro del discurso de D. José Antonio Satué</h4><p>COFRADÍA DE ESTUDIANTES</p><p>Junto al Cristo Coronado de Espinas, viva representación de la humildad, me dirijo a vosotros, hombres y mujeres de esta Hermandad vinculada a la Universidad de Málaga y a diversas instituciones estudiantiles, una Hermandad en la que tantos jóvenes encontráis un espacio de fe y compromiso. Quisiera invitaros, en estas breves palabras, a unir verdad y humildad.</p><p><strong>No dejemos nunca de buscar la verdad</strong>. No permitamos que intereses económicos, ideológicos o incluso religiosos nos compren o condicionen. Ninguna multinacional, ningún partido político y ninguna confesión de fe merecen que les entreguemos nuestro tiempo y nuestra vida si pretenden apartarnos de la verdad.</p><p>Esta llamada es especialmente urgente en la cultura actual, que con frecuencia prioriza el sentimiento sobre el conocimiento y ha dado carta de ciudadanía a la llamada post‑verdad, expresión que, a mi modo de ver, no es más que una forma elegante de referirse a la mentira menos piadosa.</p><p>Fiódor Dostoyevski describió con lucidez la degradación moral a la que conduce la mentira continuada. En Los hermanos Karamazov escribió: «Quien se miente a sí mismo y escucha sus propias mentiras, llega al punto de no poder distinguir la verdad, ni dentro de sí mismo ni en torno a sí, y de este modo comienza a perder el respeto a sí mismo y a los demás».</p><p>Por eso, queridos hermanos y hermanas, no os canséis de buscar la verdad, aunque sacuda vuestros planteamientos o incomode intereses poderosos. Nuestra sociedad necesita estudiantes, profesores y universidades que busquen incansable e insobornablemente la verdad.</p><p>Pero no olvidemos <strong>buscar la verdad con humildad</strong>. El verdadero sabio es humilde, porque, como afirma la cita atribuida a Albert Einstein, «a medida que nuestro círculo de conocimiento se expande, también lo hace la circunferencia de oscuridad que lo rodea». O, dicho de otro modo, «la realidad es superior a la idea», como repetía con frecuencia el papa Francisco.</p><p>Quien busca la verdad ha de ser consciente del valor y también de los límites de su propio método para acercarse a la realidad. En este sentido, es justo reconocer la grandeza de la razón científica: gracias a su capacidad para medir, analizar y organizar el mundo, ha ampliado extraordinariamente nuestra posibilidad de transformarlo. Sin embargo, también debemos admitir que esta razón, por sí sola, resulta insuficiente para orientar nuestra existencia y marcar el rumbo de la historia hacia la paz y la fraternidad..</p><p>Es, por tanto, el momento de abrirnos con humildad a otras formas de sabiduría: la del filósofo que cuestiona sin descanso su propio conocimiento, la del pastor que contempla la creación mientras guarda y conduce a las ovejas, la del místico que bucea desde el silencio en las profundidades el alma humana, la de la Virgen de Gracia y Esperanza que acompaña el dolor de sus hijos, y la del Cristo coronado de espinas, que entregó su vida para desvelarnos el misterio de Dios y la vocación al amor más grande que habita en todo hombre y mujer.</p><p>Queridos amigos y amigas, <strong>concluyo ya</strong>. Busquemos la verdad sin miedo y sin ataduras, con la valentía de quien no se deja comprar y con la humildad de quien reconoce que siempre queda algo por aprender. Así evitaremos caer tanto en el relativismo como en el fundamentalismo. De este modo podremos construir una sociedad más justa y vivir una fe más auténtica.&nbsp;</p><p>&nbsp;</p>]]></description>

    
    
            <URLImagen><![CDATA[https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/03/271011.jpg]]></URLImagen>
    
    <link>https://diocesismalaga.es/principal/2014062191/el-obispo-reflexiona-sobre-la-verdad-en-el-acto-con-estudiantes</link>

    <pubDate>Tue, 31 Mar 2026 08:00:00 +0000</pubDate>

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<title><![CDATA[El primer Domingo de Ramos en Málaga y Ronda de Mons. Satué]]></title>
<subtitle><![CDATA[El primer Domingo de Ramos en Málaga y Ronda de Mons. Satué]]></subtitle>

<description><![CDATA[
<img src="https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/03/271005.jpg" />
<p>Este primer acercamiento ha dejado escenas de cercanía y gestos significativos, tal y como ha relatado el delegado diocesano de cofradías, Salvador Guerrero.</p><p>De camino a la Casa Hermandad de la Pollinica, en la mañana del Domingo de Ramos, el obispo había querido detenerse en el ambiente previo que se respiraba en las calles, donde se encontraban los nazarenos ultimando su preparación. Allí, según Guerrero, Satué «estuvo viendo la formación de los nazarenos, charlando con ellos, interesándose por los detalles más cotidianos de la estación de penitencia».</p><p>Tras esta visita, la comitiva se dirigió a calle Parras, a las puertas de la casa hermandad. Allí fueron recibidos por el hermano mayor antes de la salida procesional. El momento más emotivo llegó cuando el propio obispo realizó el primer toque de campana tanto del Señor de la Pollinica como de la Virgen.</p><p>La jornada continuó por la tarde en Ronda, donde el obispo prosiguió su toma de contacto con distintas realidades cofrades. Allí visitó dos hermandades en parroquias diferentes, comenzando por una corporación joven en un barrio de la ciudad: la hermandad del Prendimiento.</p><p>En esta visita fueron recibidos por la hermana mayor, Belén García, junto al párroco y otras autoridades locales, entre ellas el presidente de la Agrupación de Cofradías y la alcaldesa de la ciudad. En el templo de San Cristóbal, el obispo participó en un momento de oración y posteriormente mantuvo un encuentro con la junta de gobierno.</p><p>Guerrero destaca algunos gestos que reflejan el talante del prelado: aceptó ponerse un costal que le ofrecieron los hermanos, “en un ambiente distendido”, y accedió también a realizar la levantá del Señor del Prendimiento. «Lo hizo con gusto, con emoción», subraya, apuntando que fue un instante especialmente vivido por todos los presentes.</p><p>El recorrido continuó acompañando la salida de la cofradía, que procesiona desde un tinglao, lo que permitió al obispo observar de cerca una realidad distinta a la de la capital.</p><p>Posteriormente, la comitiva se trasladó a la parroquia de Santa María de la Mayor, donde el obispo pudo conocer a diversos hermanos mayores. Allí mantuvo un encuentro especialmente significativo con los costaleros, a quienes dirigió unas palabras en la sacristía, animándolos a vivir la fe en su día a día y a seguir el ejemplo de Cristo.</p><p>No faltaron tampoco los gestos cercanos: una fotografía con los más pequeños de la hermandad, en un ambiente distendido, y una nueva levantá, en esta ocasión del "Manué” (el Cristo de los Gitanos), ya en la calle. El capataz, Luis Muñoz, le dedicó unas palabras de agradecimiento antes de cederle el martillo. Por su parte, Mons. Satué, dirigió unas palabras a los presentes en las que animó a valorar «a los gitanos no solamente por lo que son para ellos mismos sino por lo que pueden aportar a la sociedad y a la Iglesia». D. José Antonio, que es obispo responsable de la pastoral con los gitanos de la Conferencia Episcopal Española, animó a los gitanos presentes a estar «orgullosos de serlo» y a «aportar lo mejor de vosotros mismos a la sociedad en la que vivís y que esta religiosidad la viváis los 365 día del año».</p><p>Una jornada intensa, recalca el delegado, marcada por la cercanía, la escucha y la implicación directa del obispo en las tradiciones cofrades. Un primer contacto que, lejos de lo protocolario, se está construyendo desde la experiencia compartida con hermandades y fieles.</p>]]></description>

    
    
            <URLImagen><![CDATA[https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/03/271005.jpg]]></URLImagen>
    
    <link>https://diocesismalaga.es/principal/2014062189/el-primer-domingo-de-ramos-en-malaga-y-ronda-de-mons-satue</link>

    <pubDate>Mon, 30 Mar 2026 07:24:00 +0000</pubDate>

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<title><![CDATA[Semana Santa:  Amor, Cruz y Vida]]></title>
<subtitle><![CDATA[Semana Santa:  Amor, Cruz y Vida]]></subtitle>

<description><![CDATA[
<img src="https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/03/270975.jpg" />
<figure class="media"><oembed url="https://www.youtube.com/watch?v=Iqp76SGnm-Q"></oembed></figure><p>Queridos diocesanos, hermanas y hermanos de Málaga y Melilla:</p><p>Durante la Semana Santa, la Iglesia nos invita a compartir los sentimientos del corazón de Cristo en aquellos intensos días de su Pascua o “paso” de este mundo al Padre. En ellos se revela el misterio del Hijo de Dios en un dinamismo que podríamos describir con las palabras “amor”, “cruz” y “vida”.</p><p><strong>“Amor”</strong>. El Jueves Santo nos hace revivir el amor en su forma más pura y desbordante. Jesús, el Maestro y Señor, se ciñe una toalla y se arrodilla delante de cada discípulo para lavarle los pies. Con este gesto, nos da a entender que el amor no es un sentimiento pasajero, sino un estilo de vida que se concreta en hechos de humilde servicialidad. En la Última Cena se entregó a sus discípulos como alimento, y en cada Eucaristía sigue entregándonos su Cuerpo y su Sangre, como el alimento y la bebida que sostienen y fortalecen nuestro espíritu para ser capaces de amar como Él y con Él.</p><p><strong>[[cita]]</strong></p><p><strong>“Cruz”</strong>. En el Viernes Santo contemplamos a Cristo abrazando el sufrimiento y la muerte por amor al Padre y a la humanidad. La Cruz no es el símbolo de una vida derrotada, sino de una fidelidad llevada hasta el extremo. En la Cruz, Jesús carga con el dolor de los seres humanos, nos abre un camino hacia la esperanza e instaura el reinado de Dios: el sueño del Padre de una fraternidad efectiva entre todos sus hijos e hijas. Abrazar la cruz como Jesús y con Jesús implica asumir nuestras heridas y limitaciones. Significa también aceptar el sufrimiento que comporta el compromiso de vivir con los que sufren, de defender la verdad y de construir un mundo más justo y en paz.</p><p><strong>“Vida”</strong>. La Pascua es un canto a la Vida. Cristo resucitado nos muestra que el “amor” entregado hasta el extremo y la “cruz” que se abraza como él la abrazó no terminan en la oscuridad, sino en la luz. La Resurrección de Jesús no es sólo un hecho que tuvo lugar en un momento preciso de la historia humana, sino que también es fuerza transformadora del presente. La Pascua invita a vivir como hombres y mujeres nuevos, testigos de la esperanza que no defrauda, portadores de la alegría que produce el encuentro con el Resucitado, constructores de fraternidad y paz en un mundo atemorizado por las guerras.</p><p>Amar y morir con Cristo para resucitar con Él es el dinamismo de la Semana Santa y de la vida cristiana. Dejemos que el ritmo de la liturgia, de las procesiones y de la oración personal, vivido con devoción, abrase nuestro corazón, sane nuestras heridas y renueve nuestra vida con el “amor”, la “cruz” y la “vida” de Cristo.</p><p>Un saludo muy cordial en el Señor.</p>]]></description>

    
    
            <URLImagen><![CDATA[https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/03/270975.jpg]]></URLImagen>
    
    <link>https://diocesismalaga.es/principal/2014062156/semana-santa-amor-cruz-y-vida</link>

    <pubDate>Sun, 29 Mar 2026 12:50:00 +0000</pubDate>

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<title><![CDATA[Mons. Satué en El Reservado de Canal Málaga]]></title>
<subtitle><![CDATA[Mons. Satué en El Reservado de Canal Málaga]]></subtitle>

<description><![CDATA[
<img src="https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/03/270993.jpg" />
<p><a href="https://www.canalmalaga.es/videos/detail/342445-el-reservado-monsenor-jose-antonio-satue-26032026">Accede a la entrevista de la televisión pública municipal de Málaga en este enlace</a></p>]]></description>

    
    
            <URLImagen><![CDATA[https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/03/270993.jpg]]></URLImagen>
    
    <link>https://diocesismalaga.es/principal/2014062188/mons-satue-en-el-reservado-de-canal-malaga</link>

    <pubDate>Sat, 28 Mar 2026 19:34:00 +0000</pubDate>

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<title><![CDATA[Qué ha dicho Mons. Satué en su primera Misa del Alba]]></title>
<subtitle><![CDATA[Qué ha dicho Mons. Satué en su primera Misa del Alba]]></subtitle>

<description><![CDATA[
<img src="https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/03/271004.jpg" />
<p>Querida Cofradía de Nuestro Padre Jesús Cautivo y María Santísima de la Trinidad, estimadas autoridades, hermanas y hermanos:</p><p>En estos seis meses compartidos con vosotros, me habéis enseñado –y en esta mañana lo estoy viviendo– quién es el Cautivo para esta ciudad. <strong>El Cautivo es familia, raíces, reencuentros</strong>. El Cautivo son los abuelos que nos trajeron aquí de la mano por primera vez… Para nosotros el Cautivo lo es todo. Es Dios con nosotros.</p><p>Ante esta imagen tan querida, con su túnica blanca, su rostro moreno y esa mirada que verdaderamente cautiva, quisiera invitaros a vivir tres actitudes que iluminan la Semana Santa… y la vida entera: <strong>reconocer, acoger y liberar</strong>.</p><p><strong>1. Reconocer nuestra cautividad</strong></p><p>También nosotros conocemos el cautiverio, distinto al que sufrieron los deportados de los que habla Isaías, distinto al de Jesucristo, cuyas manos vemos atadas porque puso en cuestión las estructuras de dominio, violencia, honores y privilegios. Jesús fue —y sigue siendo— una amenaza para quienes solo se aman a sí mismos; por eso, ayer y hoy, se intenta silenciarlo, maniatarlo.</p><p><strong>Las cuerdas que nos atan son&nbsp;</strong>menos visibles, pero<strong> igualmente reales</strong>: estamos cautivos de nuestros pecados, que nos encadenan por dentro y por fuera; cautivos de una vida solitaria, poco comunitaria, donde cuesta compartir y dejarnos acompañar; cautivos de modas inútiles, de aspiraciones imposibles, de la necesidad de aparentar; cautivos de un enfrentamiento que llevó al pueblo de Dios a dividirse en dos reinos y a nosotros en dos bandos. Esta polarización nos dificulta convivir, enriquecernos mutuamente y llevar adelante proyectos que beneficien a todos.</p><p>Y no solo sufrimos cautiverios: <strong>a veces los provocamos</strong>. Como Caifás y los sumos sacerdotes, que justificaron la muerte del inocente “por el bien de la nación”; hoy se sacrifica a personas y pueblos en nombre de intereses inconfesables. A veces, también nosotros con nuestras palabras hirientes, nuestros gestos agresivos y nuestras decisiones egoístas, condicionamos, limitamos o apagamos la vida de otras personas, especialmente de las más vulnerables.</p><p>Reconocer esta realidad no supone hundirse, sino abrir la puerta a la gracia.</p><p><strong>2. Acoger la salvación de Dios</strong></p><p>En medio de nuestra historia herida, <strong>Dios no se desentiende</strong>. El profeta anuncia una promesa divina, que alienta la esperanza del pueblo: «Los reuniré de todas partes para llevarlos a su tierra. Los haré una sola nación… Los liberaré... Los purificaré… Haré con ellos una alianza de paz, una alianza eterna. Los estableceré, los multiplicaré y pondré entre ellos mi santuario para siempre… Yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo».</p><p><strong>Este compromiso llevó a Dios a hacerse carne</strong>, a soportar las cadenas que nos atan, a sufrir nuestras heridas, a dar la vida para liberarnos. Aunque Caifás no intuyó ni de lejos la profundidad de sus palabras, él anunció que «Jesús iba a morir por la nación; y no solo por la nación, sino también para reunir a los hijos de Dios dispersos». Murió por ti y por mí, por quienes celebramos pacíficamente la Semana Santa y por quienes tienen que esquivar el peso mortífero de las bombas.</p><p>Mirad al Cautivo. Él nos consuela y nos salva no desde un poder que se impone a base de propaganda y de fuerza. Nos libera desde el silencio y la entrega de la vida, regalándonos una paz desarmada y desarmante, incluso para quienes ejercen violencia sobre Él. Mirad sus manos: están atadas, sí, pero <strong>se abren hacia nosotros</strong>, no sin esfuerzo, ofreciéndonos el amor más grande: el que da la vida. Solo ese amor puede liberarnos del sinsentido, del egoísmo, de la desesperanza, del pecado. Solo ese amor puede conducirnos a la felicidad plena y a una fraternidad sin fronteras.</p><p>Acogerlo es dejar que Él nos desate, nos purifique, nos consuele, nos salve.</p><p><strong>3. Liberar como Él y con Él</strong></p><p>Quien experimenta la alegría de sentirse liberado no puede quedarse de brazos cruzados. La salvación cristiana siempre impulsa la misión, una <strong>misión liberadora</strong>.</p><p>Tenemos <strong>cautivos muy cerca</strong>. Entre nuestra familia y amigos, algunas personas necesitan apoyo material, pero muchas más necesitan cercanía y afecto, vínculos de amistad que los sostengan. ¡Cuánto bien hace una parroquia o una hermandad en la que todos se sientan acogidos, valorados y queridos, en la que todos pueden dar y recibir!</p><p>En nuestra ciudad, podemos aliviar a tanta <strong>gente cautiva por la pobreza</strong>, a través de Cáritas, la Fundación Corinto apadrinada por las hermandades malagueñas y tantas otras iniciativas solidarias. Liberar es sembrar la esperanza en el corazón de la gente, de modo que nadie tenga la tentación de “quitarse de en medio” para dejar de sufrir.</p><p>En el <strong>ámbito internacional</strong>, como ciudadanos responsables, también estamos llamados a exigir a las autoridades de las naciones decisiones valientes, que prioricen la vida de los pueblos por encima de intereses económicos, estratégicos o ideológicos.</p><p><strong>Conclusión: caminar con el Cautivo hacia la Pascua</strong></p><p>Queridos hermanos y hermanas: que no nos engañen las apariencias. Cuando miramos al Cautivo, <strong>contemplamos al más libre del género humano</strong>. Aunque sus manos están atadas, Él está libre de pecado, de egoísmo, de miedos, de ruindad, de dobleces, de rencores, de ambiciones, de maldad… Jesús Cautivo entrega voluntariamente su vida por amor a los demás, por eso Él es la imagen más lograda de la palabra “libertad”. Pilato, al verlo atado y coronado de espinas, exclamó: “<i>Ecce homo</i>”, “he aquí el hombre”. Realmente, el Cautivo es el modelo más pleno y luminoso de lo que puede llegar a ser un ser humano. Como dice el Salmo 45, “Él es el más bello de los hombres”.</p><p>Que el Cautivo nos enseñe a reconocer nuestras cadenas, a acoger su salvación para ser libres y liberar. Acojamos esta llamada <strong>unidos a María</strong>. Abracemos, con nuestra vida y con nuestro “hágase”, como Ella y con Ella, el proyecto de amor y fraternidad que Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo sueña para la humanidad.</p>]]></description>

    
    
            <URLImagen><![CDATA[https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/03/271004.jpg]]></URLImagen>
    
    <link>https://diocesismalaga.es/principal/2014062187/que-ha-dicho-mons-satue-en-su-primera-misa-del-alba</link>

    <pubDate>Sat, 28 Mar 2026 07:33:00 +0000</pubDate>

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<title><![CDATA[40 años de historia de los Encuentros de Juventud]]></title>
<subtitle><![CDATA[40 años de historia de los Encuentros de Juventud]]></subtitle>

<description><![CDATA[
<img src="https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/03/270988.jpg" />
<p><strong>Una historia de casi 40 años</strong></p><p>Corría el año 1986 cuando, el entonces obispo de Málaga, D. Ramón Buxarrais, convocaba al primer Encuentro Diocesano de la Juventud. Desde entonces, los EDJ se han convertido en la actividad anual referente para los jóvenes de la diócesis de Málaga. &nbsp;El primero de ellos tuvo lugar el 13 de abril de 1986, en el Seminario Diocesano, bajo el lema “Engánchate por la paz”. Los lemas de los años 1987, 1988 y 1989 rebosaban creatividad: “Si quieres peces, mójate”, “Es el momento, príngate por el proyecto” y “En unión comenzamos, en comunión llegaremos”.</p><p>En esa primera convocatoria, el Seminario Diocesano era el lugar elegido para celebrar un encuentro que convocaba a miles de jóvenes de todos los puntos de la geografía diocesana, para compartir un día de alegría pascual y de empuje para seguir llevando el Evangelio a sus hogares, lugares de estudio y de trabajo. &nbsp;Los diversos obispos que han servido en esta diócesis, desde entonces, han participado en dichos encuentros y han animado a los jóvenes a que los vivieran en primera persona.</p><p>El Encuentro del año 2006 fue el primero que se celebró fuera de Málaga capital. Bajo el lema “Dios está chiflado por ti”, el millar de jóvenes se trasladó a la ciudad de Antequera. El entonces obispo de Málaga, D. Antonio Dorado, vivió el encuentro con intensidad, como un joven más, luciendo el pañuelo pirata que ese año hicieron como símbolo identificativo del Encuentro.</p><p>Otro de los hitos en la historia de los EDJ fue el celebrado en 2015 en Melilla, presidido por el entonces obispo D. Jesús Catalá. Era el Año Jubilar Teresiano, con motivo del V Centenario del nacimiento de santa Teresa de Ávila y el lema del Encuentro fue la oración de de la Santa “Sólo Dios basta”. &nbsp;«El Encuentro Diocesano de Juventud es un momento muy importante para los jóvenes, es el Obispo mismo quien convoca», explica el delegado de Juventud, José Miguel Porras.</p><p><strong>Música y kilómetros&nbsp;</strong></p><p>Antequera, Ronda, Torre del mar, Fuengirola, Marbella,&nbsp; Melilla, Vélez-Málaga, Benalmádena, y de nuevo Antequera, además de Málaga capital, han acogido a los miles de chicos y chicas que han participado a lo largo de los años en estas citas, recorriendo cientos de kilómetros para llegar a ellas. Centros educativos, plazas, templos y otros muchos lugares han sido los escenarios que han albergado las diferentes actividades pensadas con creatividad por los equipos de la Delegación de Juventud de cada momento.</p><p>También la música y el baile han sido protagonistas en estos encuentros. Grupos y cantautores como Brotes de Olivo, Unai Quirós, Migueli, Santa María, Ixcís, Luis Alfredo, Harijans, Somos Shemá … han puesto su grano de arena antes de los encuentros, componiendo un himno, o durante el encuentro, animando a los jóvenes con sus canciones.</p><p>En 2020, el XXXIII EDJ estaba previsto celebrarlo en Ardales, bajo el lema “Jóvenes con raíces”, pero hubo que suspenderlo por la pandemia del COVID que vivimos.</p><p>En 2021 se celebró por Zoom, de forma online, bajo el lema “Raíces que brotan”.</p><p>En 2022, los jóvenes de nuevo se reunieron de forma presencial en Benalmádena, al grito de “Joven, levántate y anda”.</p><p>El 2023, el arciprestazgo de San Patricio, de Málaga capital, acogió el XXXVI EDJ que tuvo como centro la figura de María y el lema “María, siempre en tus manos”.</p><p>En 2024, Antequera se volcó de nuevo para acoger el XXXVII EDJ porque “Los que esperan al Señor, caminan sin cansarse”; y el año pasado, el EDJ XXXVIII se transformó en el Jubileo Diocesano de los Jóvenes, que tomaron las calles del arciprestazgo Santa María de la Victoria, en Málaga capital, como “Jóvenes, sembradores de esperanza”.</p><p>El próximo 18 de abril será D. José Antonio Satué quien comparta esta explosión de alegría pascual con los jóvenes, en Frigiliana.</p>]]></description>

    
    
            <URLImagen><![CDATA[https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/03/270988.jpg]]></URLImagen>
    
    <link>https://diocesismalaga.es/principal/2014062186/40-anos-de-historia-de-los-encuentros-de-juventud</link>

    <pubDate>Fri, 27 Mar 2026 14:20:00 +0000</pubDate>

</item>



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<title><![CDATA[Horarios de Semana Santa en la Catedral de Málaga]]></title>
<subtitle><![CDATA[Horarios de Semana Santa en la Catedral de Málaga]]></subtitle>

<description><![CDATA[
<img src="https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/03/270985.jpg" />
<p><strong>28 de marzo. SÁBADO DE PASIÓN</strong></p><ul><li><strong>20.15 horas. </strong>Entrada del Cristo de la Clemencia para acto de penitencia en el interior de la Catedral</li></ul><p><strong>29 de marzo. DOMINGO DE RAMOS&nbsp;</strong></p><ul><li><strong>11.00 horas. </strong>Bendición de ramos y procesión desde la iglesia de San Agustín</li><li><strong>11.30 horas</strong>. Misa estacional</li></ul><p><strong>30 y 31 de marzo. LUNES Y MARTES SANTOS</strong></p><ul><li><strong>9.00 horas.</strong> Laudes y Misa Coral</li><li><strong>10.00 horas.</strong> Misa</li></ul><p><strong>1 de abril. MIÉRCOLES SANTO</strong></p><ul><li><strong>9.00 horas.</strong> Laudes y Misa Coral</li><li><strong>10.00 horas.</strong> Cabildo del Perdón</li><li><strong>11.30 horas. </strong>Misa Crismal</li></ul><p><strong>2 de abril. JUEVES SANTO</strong></p><ul><li><strong>17.30 horas. </strong>Misa in Coena Domini</li></ul><p><strong>3 DE ABRIL. VIERNES SANTO</strong></p><ul><li><strong>12.00 horas. </strong>Sermón de las Siete Palabras</li><li><strong>17.00 horas.</strong> Celebración de la Pasión y Muerte del Señor</li></ul><p><strong>4 DE ABRIL. SÁBADO SANTO</strong></p><ul><li><strong>9.00 horas. </strong>Laudes</li><li><strong>22.00 horas.</strong> Vigilia Pascual</li></ul><p><strong>5 DE ABRIL. domingo de resurrección</strong></p><ul><li><strong>11.30 horas</strong>. Santa Misa de Pascua de Resurrección</li></ul><p><a href="https://agrupaciondecofradias.com/wp-content/uploads/2026/02/Horarios_ACC_SS_2026.pdf">HORARIOS DE LAS ESTACIONES DE PENITENCIA DE LAS COFRADÍAS EN LA CATEDRAL DE MÁLAGA</a></p>]]></description>

    
    
            <URLImagen><![CDATA[https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/03/270985.jpg]]></URLImagen>
    
    <link>https://diocesismalaga.es/principal/2014062183/horarios-de-semana-santa-en-la-catedral-de-malaga</link>

    <pubDate>Fri, 27 Mar 2026 12:17:00 +0000</pubDate>

</item>



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<title><![CDATA[Domingo de Ramos, el ensayo]]></title>
<subtitle><![CDATA[Domingo de Ramos, el ensayo]]></subtitle>

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<img src="https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/03/270980.jpg" />
<p>-La verdad, Madre, que no entiendo el porqué de este final que se avecina. ¿Aquel domingo de Ramos no comenzó con un éxito rotundo? ¿No entró entre palmas y olivos, con el aplauso de una victoria?&nbsp;<br><br>-Querido hijo, sí estuve allí. Yo siempre he estado junto a Él. Desde que lo llevé en lo más profundo de mi vientre ya no pude nunca separarme<br>de Él. Yo iba detrás, con las otras mujeres... contemplando la escena. Y recuerdo aún cómo mi Hijo volvió la mirada.</p><p>Sí estuve allí, en aquella tarde, quizás final de la mañana. Y divisaba el entusiasmo y contemplaba el aplauso. Pero bien sabía que entrábamos en Jerusalén, la ciudad que mata a sus profetas.</p><p>Aquel Domingo de Ramos, no fue un éxito sino un ensayo para después de la Cruz, en la mañana de Resurrección. Lo viví todo, hijo mío, con el corazón agarrotado por el dolor, pero ensanchado por la esperanza: yo sé, porque me lo confesó mi Hijo, que no puede morir para siempre quien nació para dar la Vida.</p>]]></description>

    
    
            <URLImagen><![CDATA[https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/03/270980.jpg]]></URLImagen>
    
    <link>https://diocesismalaga.es/principal/2014062178/domingo-de-ramos-el-ensayo</link>

    <pubDate>Fri, 27 Mar 2026 11:52:00 +0000</pubDate>

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<title><![CDATA[Toque de campanas por la España vaciada]]></title>
<subtitle><![CDATA[Toque de campanas por la España vaciada]]></subtitle>

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<img src="https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/03/270979.jpg" />
<p>En el 7º aniversario de la Revuelta de la España Vaciada, que convocó el 31 de marzo de 2019 a unas 100.000 personas en Madrid pidiendo una atención adecuada a los territorios estatales que se vienen a denominar como España Vacía, Vaciada o Despoblada, este 31 de marzo, la plataforma “Salvemos el mundo rural agredido”, vuelve a convocar a la ciudadanía de la España vaciada a reclamar la atención de la sociedad, en esta ocasión, bajo el objetivo En defensa del territorio: nuestros pueblos como espacios de oportunidades.</p><p>Ya en años anteriores, &nbsp;esta movilización ha sido acompañada por un gesto sencillo, pero muy significativo: el toque de campanas en iglesias y ermitas. Por ese motivo, y con el respaldo de la Vicaría para la Acción Social y Caritativa, se invita a los templos a tocar las campanas ese día a las 12 horas para «recordar la existencia y la problemática de la denominada España Despoblada, de esa parte de nuestro país y de nuestra diócesis que está sufriendo esta realidad».</p>]]></description>

    
    
            <URLImagen><![CDATA[https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/03/270979.jpg]]></URLImagen>
    
    <link>https://diocesismalaga.es/principal/2014062177/toque-de-campanas-por-la-espana-vaciada</link>

    <pubDate>Fri, 27 Mar 2026 11:16:00 +0000</pubDate>

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