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<title>Diócesis de Málaga</title>
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<copyright>Diócesis de Málaga</copyright>



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<title><![CDATA[Cáritas Diocesana]]></title>
<subtitle><![CDATA[Cáritas Diocesana]]></subtitle>

<description><![CDATA[
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<p>Más información en <a href="http://www.caritasmalaga.es/">caritasmalaga.es</a></p><p><strong>Cáritas Málaga es el organismo oficial de la Iglesia para promover la acción caritativa en la diócesis, y t</strong>iene por objeto la realización de la acción caritativa y social de la Iglesia en la Diócesis, así como promover, coordinar e instrumentar la comunicación cristiana de bienes en todas sus formas y ayudar a la promoción humana y al <strong>desarrollo integral de todas las personas</strong>.</p><p>La sede de Cáritas Diocesana de Málaga se encuentra en calle Rampa de la Aurora, 3. Málaga.</p><p>Puedes contactar con ella en el teléfono: 952 28 72 50&nbsp;o en el email:<strong> </strong><a href="mailto:caritas@caritasmalaga.es"><strong>caritas@caritasmalaga.es</strong></a></p>]]></description>

    
    
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    <link>https://diocesismalaga.es/principal/2014049401/caritas-diocesana</link>

    <pubDate>Fri, 10 Jul 2026 10:20:00 +0000</pubDate>

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<title><![CDATA[«Ningún joven debería quedarse sin vivir un EDJ»]]></title>
<subtitle><![CDATA[«Ningún joven debería quedarse sin vivir un EDJ»]]></subtitle>

<description><![CDATA[
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<p>María Krauel es la responsable de coordinar este año el EDJ y así nos cuenta la experiencia de preparación.</p><p><strong>¿Cómo ha sido la acogida en Frigiliana?</strong></p><p>Muy positiva, la verdad, y desde aquí aprovecho para agradecer al Ayuntamiento de Frigiliana y a sus vecinos todas las facilidades que nos están dando para que el encuentro sea todo un éxito. Los EDJ van alternando su celebración en un lugar de Málaga capital y en uno de la diócesis. Es cierto que, en los últimos años, las localidades elegidas para la celebración han sido con más población y extensión, como en Benalmádena o en Antequera, y también es cierto que hacía mucho tiempo que no se celebraba en la Axarquía, por eso vimos una gran oportunidad en hacerlo en Frigiliana. A todo esto se une que vamos a trabajar la carta encíclica “Fratelli Tutti” del papa Francisco, sobre la fraternidad y la amistad social. En este sentido, Frigiliana, Villa de las Tres Culturas, nos parecía el lugar más adecuado para este EDJ.</p><p><strong>¿Cuál será la dinámica del Encuentro?</strong></p><p>Tendrá momentos de ocio y de formación pero, yo creo que lo más importante, y a lo que más valor le damos desde el equipo de la Delegación, es el momento de encuentro entre los jóvenes y con el Señor. Comenzaremos con la acogida de los cientos de jóvenes llegados desde todos los puntos de la diócesis y un tiempo de oración. Continuaremos con un espacio de formación con tres grandes charlas sobre la “Fratelli Tutti” en las que participarán los jóvenes según su elección. Mientras tanto, los responsables de jóvenes compartirán también una formación sobre el proyecto Marco de Pastoral con Jóvenes&nbsp; de la Conferencia Episcopal. Continuaremos con la comida y tendremos un tiempo de convivencia guiado por un DJ von el que pudimos contar el año pasado y que fue todo un éxito. También habrá una dinámica por el casco antiguo de la localidad y, como colofón, varios testimonios y la celebración de la Eucaristía, presidida por nuestro obispo D. José Antonio, que es quien realmente nos ha convocado a este encuentro.</p><p><strong>“La alegría de ser hermanos” es el lema del EDJ, ¿por qué lo elegisteis?</strong></p><p>Con este lema queríamos mostrar y recordarnos que Jesús&nbsp; nos envía a ser hermanos y que eso supone una gran alegría; y también que, en un mundo que está ahora mismo tan dividido, mensajes como este de unión son súper necesarios pues los jóvenes tenemos la capacidad de cambiar el mundo. Si nosotros creemos que ser hermanos es una alegría, seguro que seremos capaces de transmitirlo también a los que nos rodean.</p><p><strong>¿Qué significa para ti el EDJ?</strong></p><p>Es la oportunidad de ver lo grande y amplia que es nuestra Iglesia en Málaga, que no estamos solos, que los jóvenes también buscamos el encuentro personal con Jesús y que nos sentimos queridos por Él y queremos compartirlo. Yo creo que es la oportunidad perfecta para conocer gente que tiene las mismas inquietudes que tú y que comparte tu fe, y eso crea grandes vínculos. Creo que ningún joven debería quedarse con las ganas de vivir un EDJ.</p><p><strong>La convocatoria</strong></p><p>El EDJ tiene lugar el sábado de la segunda semana de Pascua, el 18 de abril. Alcanza su edición número 39. Es una ocasión propicia para que los jóvenes de las realidades parroquiales, movimientos, asociaciones, congregaciones, colegios y hermandades compartan su fe y den testimonio de Jesucristo.</p><p>El encuentro se celebrará de 9.45 a 18.00 horas, en Frigiliana. Finaliza con con la celebración de la Eucaristía, presidida por nuestro obispo Mons. Satué, a las 17.00 horas.</p><p>La&nbsp;<i>Fratelli Tutti</i>&nbsp;dará contenido al encuentro, que llevará por lema «La alegría de ser hermanos». El EDJ está destinado a jóvenes de 16 a 35 años (desde 4º de ESO, nacidos en 2010). A lo largo del día habrá momentos de encuentro, oración, charlas, concierto con dj, Eucaristía, y dinámicas para conocer Frigiliana, uno de los pueblos más bonitos de España. También los acompañantes de jóvenes tendrán un momento formativo.</p><p>La inscripción, que estará abierta hasta el 14 de abril, se realizará conjuntamente por realidades, siguiendo las instrucciones que se detallan en la web <a href="https://juventud.diocesismalaga.es/encuentro-diocesano-de-la-juventud-2026/">juventud.diocesismalaga.es</a>. Para participar, el responsable de la realidad debe enviar un correo a juventud@diocesismalaga.es solicitando la apertura de la carpeta de OneDrive para poder gestionar la inscripción. Si alguien desea asistir al encuentro, pero su realidad no va a participar en él, puede registrarse individualmente en&nbsp;<a href="https://forms.office.com/e/FtenVX87JV">https://forms.office.com/e/FtenVX87JV&nbsp;</a></p><p>La aportación por participante será de siete euros (sin autobús) o diez euros (con autobús). Habrá a disposición de los jóvenes una barra con comida y bebida a precios populares, organizada por la Cofradía y la Cáritas Parroquial de Frigiliana.</p>]]></description>

    
    
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    <link>https://diocesismalaga.es/principal/2014062210/ningun-joven-deberia-quedarse-sin-vivir-un-edj</link>

    <pubDate>Thu, 09 Apr 2026 06:34:00 +0000</pubDate>

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<title><![CDATA[El Obispo felicita al pueblo gitano con la memoria de los beatos Pelé y Emilia la Canastera]]></title>
<subtitle><![CDATA[El Obispo felicita al pueblo gitano con la memoria de los beatos Pelé y Emilia la Canastera]]></subtitle>

<description><![CDATA[
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<p>Para felicitarles en este día, Mons. Satué afirma: «Miremos hacia adelante con esperanza, siguiendo la estela de los beatos Emilia Fernández Rodríguez, la canastera, y Ceferino Giménez Malla, el tío Pelé».</p><p>En su mensaje, difundido en X, facebook e instagram, D. José Antonio recoge un fragmento del mensaje del papa Francisco, en 2025, por el VI centenario de la llegada del Pueblo Gitano a España: «Miremos hacia adelante con esperanza, siguiendo la estela de los beatos Emilia Fernández Rodríguez, la canastera, y Ceferino Giménez Malla, el tío Pelé. Aunque no lo pretendieron, ellos fueron y siguen siendo maestros de fe y de vida para gitanos y payos, como tantas personas humildes que abren su pequeñez con confianza a la grandeza de Dios. Desgranando los misterios del Rosario, ambos beatos nos recuerdan la importancia de la oración, del encuentro con Dios, fuente de alegría, fraternidad, esperanza y caridad. Los dos arriesgaron y perdieron sus vidas por amor a Dios y buscando el bien de otras personas: el tío Pelé por defender a un sacerdote detenido injustamente, la canastera por proteger a sus catequistas. Tanto el uno como el otro fueron humildes y valientes misioneros: Ceferino fue catequista de un grupo de niños, a los que reunía en las afueras de la ciudad de Barbastro, y Emilia transmitió su fe incluso a sus compañeras de prisión en Almería. Ceferino, finalmente, destaca como modelo de fraternidad pues, en una sociedad tan polarizada como la de su tiempo, supo sembrar concordia y solidaridad entre los suyos, mediando también en los conflictos que a veces han empañado las relaciones entre payos y gitanos». (Mensaje del Santo Padre con motivo del VI centenario de la llegada del Pueblo Gitano a España. Enero 1425-2025)</p><p>&nbsp;</p><blockquote><p><a href="https://twitter.com/satuehuerto/status/2041765504214286674?ref_src=twsrc%5Etfw">April 8, 2026</a></p></blockquote><p>&nbsp;</p><p>DÍA INTERNACIONAL DEL PUEBLO GITANO</p><p>El Día Internacional del Pueblo Gitano se conmemora el 8 de abril,&nbsp;en recuerdo del Primer Congreso Mundial romaní/gitano celebrado en Londres el 8 de abril de 1971, en el que se instituyó la bandera y el himno gitano.</p>]]></description>

    
    
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    <link>https://diocesismalaga.es/principal/2014062209/el-obispo-felicita-al-pueblo-gitano-con-la-memoria-de-los-beatos-pele-y-emilia-la-canastera</link>

    <pubDate>Wed, 08 Apr 2026 06:44:00 +0000</pubDate>

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<title><![CDATA[Aportaciones en el proceso sinodal]]></title>
<subtitle><![CDATA[Aportaciones en el proceso sinodal]]></subtitle>

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            <URLImagen><![CDATA[https://diocesismalaga.es]]></URLImagen>
    
    <link>https://diocesismalaga.es/principal/2014062208/aportaciones-en-el-proceso-sinodal</link>

    <pubDate>Tue, 07 Apr 2026 15:35:00 +0000</pubDate>

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<title><![CDATA[Pascua y sinodalidad]]></title>
<subtitle><![CDATA[Pascua y sinodalidad]]></subtitle>

<description><![CDATA[
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<p>Queridos diocesanos, hermanas y hermanos de Málaga y Melilla:</p><p>Pensando en el tiempo pascual en el que estamos sumergidos y en la jornada de formación sinodal de este sábado 11 de abril, he caído en la cuenta de la profunda relación entre Pascua y Sinodalidad.</p><p>Si consideramos lo que les ocurrió a los discípulos de Emaús, nos daremos cuenta de que la cruz los dispersó por los caminos de la tristeza y la desesperanza, pero el Resucitado salió a su encuentro para devolverles la alegría y reunirlos de nuevo en la comunidad.</p><p>Del mismo modo, hoy el Señor nos busca y encuentra, incluso cuando nos dejamos llevar por el individualismo, la inercia o el “siempre se ha hecho así”, para resucitarnos a un estilo de vida más comunitario, en el que nos atrevamos a discernir lo que el Espíritu pide ahora a nuestra Iglesia. Os animo a acoger el don del Espíritu en cada parroquia, delegación, hermandad y grupo que constituye el tejido eclesial de nuestra Diócesis, como una oportunidad para renovar nuestra vida cristiana.</p><p>Comprendo que el proceso sinodal despierte dudas y recelos en algunas personas, como suele ocurrir ante toda novedad. Tampoco ayuda el que algunos defensores de la sinodalidad la presenten como una mera democratización de la Iglesia o como una ruptura con la Tradición eclesial. A quienes experimentan estas prevenciones les invito a integrarse en una verdadera dinámica sinodal, que tanto bien puede hacer a nuestras comunidades.</p><p><strong>[[cita]]</strong></p><p>La sinodalidad pertenece a la esencia de la Iglesia y tuvo su primera expresión en el denominado “Concilio de Jerusalén” (cf. Hch 15; Ga 2, 1-10), cuando aquella incipiente comunidad cristiana se reunió para examinar una cuestión disputada, escuchando a los testigos, interpretando los hechos a la luz de la Palabra de Dios y buscando criterios de actuación. Toda la comunidad participó en aquel proceso, aunque no todos con la misma responsabilidad. No quedó anulada la autoridad de los Apóstoles ni el “sensus fidei” de los bautizados.</p><p>Los procesos sinodales no pretenden cambiar el Evangelio ni la Tradición de la Iglesia, sino ayudarnos a comprender mejor la Palabra de Dios, mediante la escucha mutua y del Espíritu, en clima de oración, con el fin de anunciarla a los hombres y mujeres de nuestro tiempo, con lenguajes y modos adecuados, para que pueda ser reconocida y acogida como “buena noticia”.</p><p>Por eso, animo a que todas las parroquias y grupos eclesiales de la diócesis de Málaga, desde ahora y hasta la Asamblea Diocesana del próximo 20 de junio, estudien el Documento Final del Sínodo de la Sinodalidad con los recursos pastorales disponibles en www.diocesismalaga.es/sinodalidad. Esta Asamblea estará abierta a todos los diocesanos y diocesanas. ¡Apuntad la fecha, os esperamos! Sigamos avanzando juntos. El Señor está vivo y camina con nosotros. Dejémonos resucitar a una vida más esperanzada, más sinodal y más misionera.</p><p>Recibid un saludo muy cordial en el Señor.</p>]]></description>

    
    
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    <link>https://diocesismalaga.es/principal/2014062206/pascua-y-sinodalidad</link>

    <pubDate>Tue, 07 Apr 2026 09:19:00 +0000</pubDate>

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<title><![CDATA[Semana Santa en prisión]]></title>
<subtitle><![CDATA[Semana Santa en prisión]]></subtitle>

<description><![CDATA[
<img src="https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/04/271107.jpg" />
<p>Celebrar&nbsp; la Semana Santa en&nbsp; la prisión con la Comunidad cristiana de Alhaurín De la Torre o la de Archidona, es vivir, por momentos, inmersos en la misma realidad que vivieron quienes acompañaban a Jesús desde la proclamación gloriosa de la entrada en Jerusalén, la plasticidad de la Última Cena compartiendo el agua purificadora en gesto de servicio y comiendo el pan de la entrega, así como reviviendo la Pasión de Jesús encarnada en cada uno de los presos y presas que participaban en el Vía Crucis; desde la detención y continuando con todo el proceso judicial de Jesús,&nbsp; amañado, pactado y claramente injusto, hasta llegar a la sentencia condenatoria. Muchos presos se sienten identificados con Jesús; las lágrimas se asoman a las mejillas, entre sentimientos de culpabilidad, sintiendo peso de actuaciones injustas o la impotencia por no poder demostrar su inocencia. Y, al fin, la celebración de la Resurrección de Cristo desde el gozo y la alegría de que, si Cristo ha resucitado, también es posible gozar de nuestra propia resurrección liberadora.</p><p>Han sido cuatro momentos en esta Semana Santa de intensa y profunda vivencia de lo que Jesús nos ha regalado. Especialmente el sentir la comunión de la Iglesia en libertad con los hermanos que forman la Iglesia en prisión. Y todos juntos celebrando los momentos cúlmenes de nuestra fe en Cristo Jesús.&nbsp;</p><p>Esto es vivir la “otra Semana Santa”.<strong>&nbsp;</strong>Sin ruidos, sin música, sin apretones, sin nerviosismo. Mucho silencio, intensidad, emociones, lágrimas, signos esperanzadores. Ramos de olivo alzados a lo alto como gesto de libertad. Pan inmenso preparado en la panadería de la cárcel, partido y repartido en trozos para cada participante. El Camino de la Cruz elaborado y reflexionado por los mismos presos siguiendo las huellas del Maestro, cargando una cruz pesada, por ser de hierro, recorriendo todo el proceso policial y penal, interrogatorios, torturas, sentencia, abandonos, muerte. Y todo ello culminando con la Vigilia Pascual en la que, el momento del encendido del Cirio y las velitas, con su procesión, sugiere ese camino de salida del sepulcro (cárcel) hacia la plenitud de una liberación resucitada y resucitadora.&nbsp;</p><p>De los internos e internas han participado un promedio de cien personas en todas las celebraciones que han estado también compartidas por los miembros Voluntarios de Pastoral Penitenciaria y por algunos otros cristianos que desearon participar esos momentos con nosotros, como el coro Amanecer que embellece cada celebración.</p><p>Agradecemos a la Dirección de los Centros Penitenciarios y a los Funcionarios la disponibilidad y servicio para que nuestras celebraciones sean realizadas con dignidad, favoreciendo siempre el bien de los internos.</p><p>&nbsp;</p>]]></description>

    
    
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    <link>https://diocesismalaga.es/principal/2014062205/semana-santa-en-prision</link>

    <pubDate>Tue, 07 Apr 2026 08:30:00 +0000</pubDate>

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<title><![CDATA[Donde la medicina no llega, empieza la presencia]]></title>
<subtitle><![CDATA[Donde la medicina no llega, empieza la presencia]]></subtitle>

<description><![CDATA[
<img src="https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/03/271006.jpg" />
<p>El objetivo del programa de voluntariado en hospitales y residencias es que las personas ingresadas, enfermas o mayores, no acusen la soledad durante la enfermedad o en la etapa final de su vida. En Málaga, este programa de la Sociedad San Vicente de Paúl (SSVP) cuenta, en la actualidad, con 25 voluntarios en el Hospital Clínico, 8 en el Hospital Regional, 2 en el Guadalhorce, 6 en la residencia de mayores de El Palo. Explican en qué consiste Eduardo Santiago, joven de 20 años que, además de voluntario, estudia Medicina en la UMA, e Inmaculada Carrasco Hortal, Coordinadora de área SSVP Málaga y responsable del Proyecto de Acompañamiento en Hospitales de Málaga.</p><p><strong>¿Quiénes participan en este voluntariado? ¿Qué requisitos se piden?</strong></p><p>Inmaculada: En este voluntariado puede participar todo aquel que sienta esta llamada, ya sea joven, adulto o mayor. Da igual la edad. Si crees que puedes regalar algo de tu tiempo, algo tan sencillo y a la vez tan valioso como tu presencia, este es tu lugar.</p><p>A veces se llega al voluntariado casi por casualidad; otras, a través de una experiencia personal que te marca profundamente. En mi caso, fue así. Después de acompañar a mi madre en sus tres últimas semanas de vida, descubrí esta vocación. Entendí lo importante que es no dejar solo a nadie en esos momentos, cuidar su dignidad, estar presente, consolar, hacer silencio al lado… simplemente estar. Por eso decidí dar un paso más y, en mi caso, poner también mi profesión al servicio de esta vocación, coordinando este proyecto.</p><p>Hoy la Sociedad de San Vicente de Paúl desarrolla este acompañamiento en distintos hospitales de España. Solo en Málaga contamos con 25 voluntarios en el Hospital Clínico, 8 en el Hospital Regional, 2 en el Guadalhorce, 6 en la residencia de mayores de El Palo, y seguimos creciendo. Además, estamos abiertos a formar a todas las personas que quieran implicarse, ya que contamos con convenio con el resto de hospitales públicos. Actualmente, varias personas se están preparando para acompañar a pacientes en cuidados paliativos en el Hospital Marítimo.</p><p>Nuestros voluntarios, con discreción, entran en las habitaciones, se sientan junto a la cama y hacen algo tan esencial como escuchar.</p><p>No se trata de tener grandes habilidades, sino de saber estar. De sostener una conversación o compartir un silencio. De coger una mano cuando hace falta. Muchos llegan con cierto respeto o inseguridad, pero pronto descubren que lo importante no es lo que dicen, sino la cercanía que ofrecen. Para ello, reciben una formación inicial que les ayuda a situarse, pero es en el encuentro con cada persona donde realmente aprenden lo que significa acompañar.</p><p><strong>[[cita]]</strong></p><p><strong>-¿En qué consiste?</strong></p><p>Eduardo: Consiste simplemente en visitar a los pacientes ingresados en un hospital que puedan necesitar compañía. Cada caso es un mundo y requiere un acercamiento diferente, ya que no a todos les apetece visita, mientras que a algunos les encanta hablar durante horas, otros se conforman con una pequeña charla, hay quienes simplemente buscan distraerse un ratito... y eso se explica por los distintos diagnósticos y la variedad de vivencias y experiencias que les han llevado a cada uno de ellos a precisar visita. Aunque es bastante común descubrir que algunos pacientes en realidad no están verdaderamente solos, sino que solo tienen familiares muy ocupados o en el extranjero que no pueden estar con ellos en esos momentos tan vulnerables, también abundan casos más extremos de gente que no tiene a nadie o que lo ha perdido todo, y a veces no es fácil acercarse a una persona en tal sufrimiento, pero se intenta. Sea como fuere, siempre tratamos de hacer por ellos lo mínimo que está en nuestras manos: acompañar, por supuesto, si quieren.</p><p><strong>-¿Quiénes son sus destinatarios? ¿Cómo lo solicitan?</strong></p><p>I: El programa está dirigido a pacientes hospitalizados y también, en algunos casos, a sus familiares. Las solicitudes llegan a través del propio hospital: personal sanitario, trabajo social, capellanía u otros servicios detectan situaciones de soledad o necesidad de acompañamiento y nos las derivan, siempre con el consentimiento del paciente o su familia.</p><p><strong>-¿Cómo es la colaboración con los centros hospitalarios?</strong></p><p>E: La verdad es que ponen todo de su parte, lo que agiliza mucho la labor. Estamos principalmente en contacto con Trabajo Social para seleccionar a los pacientes, pero no podemos dejar de mencionar la asistencia que nos ofrecen enfermeros, médicos y demás. Siempre sacan tiempo de sus apretados horarios para darnos el número de una habitación que ven habitualmente sola o más desanimada de lo normal, así como esperarnos a que acabemos nuestra visita para poder tratar al paciente. Ellos conocen de primera mano por lo que pasan todas aquellas personas que se enfrentan a la soledad en un clima de tanta incertidumbre como es el ingreso hospitalario, y agradecen cuando alguien se ofrece a hacer este paso algo más llevadero. Creo que hablo en nombre de todos los voluntarios cuando afirmo que no tenemos más que buenas palabras hacia todos los profesionales por su excelente trato y lo fácil que nos ponen las cosas.</p><p><strong>-¿Y con los capellanes y familias?</strong></p><p>I: La relación con la capellanía es especialmente cercana y enriquecedora. Nos entendemos bien, porque compartimos una misma mirada centrada en la persona y en la importancia del acompañamiento en momentos de vulnerabilidad.</p><p>Desde el voluntariado de la SSVP no acompañamos únicamente a personas católicas. Entendemos bien la diferencia entre interioridad, espiritualidad y religión, y tratamos de respetar siempre el proceso y las necesidades de cada paciente. Cuando percibimos que alguien puede necesitar atención espiritual, lo hablamos primero con la persona y, siempre con su consentimiento, contactamos con el capellán. Y a la inversa sucede igual: cuando desde capellanía detectan situaciones de soledad no deseada, nos hacen llegar el nombre del paciente y el número de habitación para poder acompañarlo.</p><p>También con las familias se genera una relación muy bonita de apoyo. En muchas ocasiones agradecen profundamente saber que su familiar no está solo cuando ellos no pueden estar presentes.</p><p>Es importante destacar que todo este acompañamiento se realiza desde el máximo respeto a la intimidad. Nunca se nos facilitan datos confidenciales, únicamente el nombre del paciente y su habitación. No conocemos su diagnóstico salvo que la propia persona quiera compartirlo. Tenemos muy claro que no somos personal sanitario: nuestra labor es estar, escuchar y acompañar.</p><p><strong>[[cita2]]</strong></p><p><strong>-¿Cómo lo viven los&nbsp;jóvenes?</strong></p><p>E: Aún no he&nbsp;conocido a un solo voluntario que se haya arrepentido de sumarse a esta labor. Como jóvenes y, sobre todo, como cristianos, tenemos la obligación de dejar este mundo al menos un poco mejor de como lo encontramos, y ayudar al que tenemos cerca, aunque sea poco, es un comienzo. Al principio es normal sentirse intimidado por todo el procedimiento, pero con el tiempo se convierte en un proceso muy natural y disfrutable. Además, la flexibilidad de horarios lo hace accesible incluso para los más ocupados, así que siempre se va más bien rápido el miedo a no poder comprometerse tanto como a uno le gustaría. Pero mentiría si dijera que es una labor totalmente altruista: los voluntarios conocemos a todo tipo de gente, escuchamos testimonios inspiradores y vivimos visitas inolvidables, y nada de esto tiene precio. Más que un voluntariado, me gusta más verlo como un mutualismo, pues acompañante y acompañado ganamos, y es difícil saber cuál de los dos más. Os esperamos a todos con los brazos abiertos a colaborar con la Sociedad San Vicente de Paúl.</p><p><strong>-¿Cómo lo viven los enfermos y familias?</strong></p><p>I: Los pacientes suelen recibir el acompañamiento con mucho agradecimiento. Muchas veces, más que la conversación en sí, lo que valoran es no sentirse solos. Que alguien entre, se siente un rato y esté ahí con ellos.</p><p>También hay días en los que asomamos a la habitación y vemos que no es buen momento. El paciente está cansado, no tiene ganas o simplemente necesita estar solo. En esos casos nos vamos con respeto, pero volvemos otro día. Porque cuando las estancias son largas, cada día es distinto, y a veces de un día para otro todo cambia.</p><p>Con el tiempo también vamos aprendiendo que no todos conectamos igual con todo el mundo. Hay pacientes que se entienden mejor con un voluntario que con otro, y eso lo intentamos cuidar, sobre todo cuando son ingresos largos. Al final, se trata de que la visita sea lo mejor posible para esa persona.</p><p>Las familias lo viven con mucho alivio. Sobre todo, cuando no pueden estar todo el tiempo, les da mucha tranquilidad saber que hay alguien acompañando. Y algo que les suele llamar mucho la atención es que haya personas que dediquen su tiempo a esto sin más. A veces se emocionan. Incluso algunos nos dicen que cuando todo pase les gustaría hacerse voluntarios… y en alguna ocasión ha ocurrido.</p><p>Y luego hay algo que pasa mucho: te das cuenta de que a veces estás acompañando más al familiar que al propio paciente. Porque el enfermo está atendido por el personal sanitario, pero el familiar pasa muchas horas allí, con mucho peso encima, y a veces es quien más necesita que alguien esté a su lado.</p><p><strong>-¿Cómo se puede participar?</strong></p><p>I: Las personas interesadas pueden ponerse en contacto con la Sociedad de San Vicente de Paúl en Málaga a través de la web <a href="http://www.ssvp.es/">www.ssvp.es</a>, rellenando el formulario, mandando un mensaje a malaga@ssvp.es o bien llamando al 641 00 49 27.</p><p>Se ofrece una formación inicial y un acompañamiento continuo, de modo que cualquier persona con disponibilidad y ganas de ayudar pueda integrarse en el equipo.</p><p>Siempre hacen falta más manos… y, sobre todo, más corazones dispuestos a acompañar.</p>]]></description>

    
    
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    <link>https://diocesismalaga.es/principal/2014062174/donde-la-medicina-no-llega-empieza-la-presencia</link>

    <pubDate>Tue, 07 Apr 2026 07:38:00 +0000</pubDate>

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<title><![CDATA[Fuengirola-Torremolinos recibe los Santos Óleos]]></title>
<subtitle><![CDATA[Fuengirola-Torremolinos recibe los Santos Óleos]]></subtitle>

<description><![CDATA[
<img src="https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/04/271110.jpg" />
<p>Lo hizo a las 16 parroquias que conforman el arciprestazgo. Es ya toda una tradición que, en la tarde del Miércoles Santo, el arcipreste haga entrega de los óleos consagrados esa mañana por el Obispo en la Misa Crismal, a los representantes de las 16 parroquias que forman el arciprestazgo de Fuengirola-Torremolinos.&nbsp;</p><p>«Cada año venían representantes de la pastoral de la salud o de la catequesis prebautismal y de confirmación, pero este año ha sido la Comisión Arciprestal, formada por laicos de las distintas parroquias y el arcipreste, quienes decidieron que la invitación se hiciera extensible a todas las personas de las distintas comunidades parroquiales que quisieran acudir para rezar vísperas juntos y recoger los óleos. Queríamos darle, a esta sencilla ceremonia, una mayor relevancia, y que fuese un momento de encuentro especial de todas las parroquias del arciprestazgo», explica el arcipreste.&nbsp;</p><p>El acto comenzó con una monición de Ana María Barrera, representante del arciprestazgo en el Consejo Pastoral Diocesano, con la que dio la bienvenida a todas las parroquias y explicó el sentido sinodal del acto. Después, el arcipreste se dirigió a los asistentes recordando la importancia que tienen los laicos para construir Iglesia y la necesidad de que todos se sientan parte de un proyecto mayor que va más allá de las parroquias. En este sentido, invitó a la jornada de formación del 11 de abril y a la asamblea diocesana del 20 de junio, e incidió en que se trabaje en las parroquias el Documento Final del sínodo. &nbsp; Por último, el arcipreste hizo el envío de los asistentes para que llevaran a sus parroquias los óleos con los que, durante este curso, se podrán celebrar los sacramentos, y se los entregaran a sus párrocos.&nbsp;</p>]]></description>

    
    
            <URLImagen><![CDATA[https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/04/271110.jpg]]></URLImagen>
    
    <link>https://diocesismalaga.es/principal/2014062207/fuengirola-torremolinos-recibe-los-santos-oleos</link>

    <pubDate>Mon, 06 Apr 2026 10:43:00 +0000</pubDate>

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<item>
<title><![CDATA[La Eucaristía del Domingo de Resurrección de Mons. Satué en Santa Rosalía-Maqueda]]></title>
<subtitle><![CDATA[La Eucaristía del Domingo de Resurrección de Mons. Satué en Santa Rosalía-Maqueda]]></subtitle>

<description><![CDATA[
<img src="https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/04/271097.jpg" />
<p>A las 10.00 de la mañana presidía la Misa de Pascua en la parroquia, que lo acogía con ilusión y cariño. Concelebraron el párroco de Santa Rosalía, Francisco Hierro de Bengoa y el delegado de Hermandades y Cofradías, Salvador Guerrero.</p><p>En su homilía de Domingo de Resurrección, Mons. Satué compartía con todos los feligreses la alegría porque Jesús ha resucitado, “nos alegramos también porque su Resurrección, su alegría y su esperanza nos ha alcanzado a nosotros, y porque nosotros también podemos conagiar la alegría y la paz del Resucitado a quienes nos rodean y al mundo entero”.</p>]]></description>

    
    
            <URLImagen><![CDATA[https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/04/271097.jpg]]></URLImagen>
    
    <link>https://diocesismalaga.es/principal/2014062204/la-eucaristia-del-domingo-de-resurreccion-de-mons-satue-en-santa-rosalia-maqueda</link>

    <pubDate>Sun, 05 Apr 2026 15:21:00 +0000</pubDate>

</item>



<item>
<title><![CDATA[Mensaje de Pascua de Mons. Satué ante la imagen del Resucitado]]></title>
<subtitle><![CDATA[Mensaje de Pascua de Mons. Satué ante la imagen del Resucitado]]></subtitle>

<description><![CDATA[
<img src="https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/04/271094.jpg" />
<p>Lo hace en el acto celebrado en la plaza del Obispo junto a la imagen del Resucitado y la Virgen, María Santísima Reina de los Cielos, durante su procesión.</p><p>Amigos y amigas, malagueños y visitantes de esta preciosa ciudad:</p><p><i>La paz sea con todos vosotros.</i></p><p><i>Queridos hermanos y hermanas, este es el primer saludo de Cristo resucitado, el Buen Pastor que ha dado la vida por el rebaño de Dios.&nbsp;</i></p><p><i>También yo quisiera que este saludo de paz llegue hasta vuestros corazones, alcance a vuestras familias, a todas las personas, donde sea que se encuentren, a todos los pueblos, a toda la tierra.&nbsp;</i></p><p><i>La paz esté con vosotros.</i></p><p><i>Esta es la paz de Cristo resucitado, una paz desarmada y desarmante, humilde y perseverante. Proviene de Dios, que nos ama a todos incondicionalmente…&nbsp;</i></p><p><i>Dios nos quiere, Dios nos ama a todos, y el mal no prevalecerá. Estamos todos en las manos de Dios. Por lo tanto, sin miedo, unidos, tomados de la mano con Dios y entre nosotros sigamos adelante. Somos discípulos de Cristo. Cristo nos precede. El mundo necesita su luz. La humanidad lo necesita como puente para ser alcanzadapor Dios y por su amor….</i></p><p><i>Ayudaos unos a otros a construir puentes, con el diálogo, con el encuentro, uniéndonos todos para ser un solo pueblo siempre en paz.</i></p><p>Con estas palabras de León XIV –pronunciadas en la plaza de San Pedro, apenas unos instantes después de haber sido elegido papa– deseo concluir esta celebración de Pascua, que corona la Semana Santa; una Semana Santa preciosa aquí en Málaga, en la que no hemos mirado al cielo para ver si llueve, sino para dar gracias a Dios.&nbsp;</p><p>La paz esté con todos vosotros.</p><p>He elegido estas palabras porque todos somos conscientes de los horrores de la guerra en Irán, en Ucrania y en tantos pueblos del mundo donde innumerables inocentes sufren y mueren.</p><p>Urge, por consiguiente, dejarnos alcanzar por la Paz que Cristo nos regala y trabajar unidos, cada uno con su forma de ser y de pensar –como en esta procesión, en la que avanzamos juntos, cada cual con su túnica propia–, para extender esta paz a nuestras familias, a nuestras parroquias y hermandades, a nuestros lugares de trabajo y a nuestros barrios; para que llegue a todos los rincones de la Tierra.&nbsp;</p><p>Aunque a veces parezca que todo compromiso por la paz resulta inútil, la Pascua nos asegura que Dios valora, multiplica y da eficacia a todo gesto de reconciliación, a toda palabra que busca el diálogo, a todo compromiso por la verdad, la justicia y la paz. La resurrección de Jesús no es sólo un hecho que tuvo lugar en un momento preciso de la historia humana, sino también una fuerza transformadora del presente.</p><p>La Pascua nos invita a vivir como hombres y mujeres nuevos, testigos de la esperanza que no defrauda, portadores de la alegría que nace del encuentro con el Resucitado, constructores de fraternidad y de paz en un mundo atemorizado por las guerras.&nbsp;</p><p>La paz esté con todos vosotros. ¡Acogedla, cuidadla, transmitidla!</p><p>¡Feliz Pascua!</p>]]></description>

    
    
            <URLImagen><![CDATA[https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/04/271094.jpg]]></URLImagen>
    
    <link>https://diocesismalaga.es/principal/2014062203/mensaje-de-pascua-de-mons-satue-ante-la-imagen-del-resucitado</link>

    <pubDate>Sun, 05 Apr 2026 13:39:00 +0000</pubDate>

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<item>
<title><![CDATA[Domingo de Resurrección, el amor]]></title>
<subtitle><![CDATA[Domingo de Resurrección, el amor]]></subtitle>

<description><![CDATA[
<img src="https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/03/270984.jpg" />
<p>Los Siervos de María, siguiendo el texto del <i>Regina coeli</i>, proponen la experiencia gozosa de María como Madre y Virgen de la Pascua. Son diálogos de María (M), con las mujeres e hijas de Jerusalén (H) y el Coro (C).</p><p><strong>H. </strong>¿Cómo lo has sabido, María? ¿Te lo han dicho las mujeres que a la aurora fueron al sepulcro?</p><p><strong>M. </strong>He percibido su respiro. El aire dulce y puro, de nueva frescura, signo del Aura fecunda que ya envuelve el cosmos, presencia poderosa del Soplo de la vida.</p><p><strong>C. </strong>¡Aleluya! ¡Nada es ya como antes!</p><p><strong>H. </strong>¿Cómo lo has sabido, oh Virgen? ¿Es que ha venido María Magdalena, con las manos todavía perfumadas y su rostro nimbado de luz?</p><p><strong>M. </strong>Al despedirse en la noche, las estrellas brillaban con un extraño fulgor y apresuraban su paso acosadas por la Luz del eterno Día.</p><p><strong>C. </strong>¡Aleluya! ¡Nada es ya como antes!</p><p><strong>M. </strong>No he sabido la buena noticia, hermanas, ni por voces de hombres ni por mensajes de ángeles. Yo ya la conocía. Porque conservaba en el corazón su palabra: ¡Resucitaré al tercer día!</p>]]></description>

    
    
            <URLImagen><![CDATA[https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/03/270984.jpg]]></URLImagen>
    
    <link>https://diocesismalaga.es/principal/2014062182/domingo-de-resurreccion-el-amor</link>

    <pubDate>Sun, 05 Apr 2026 12:15:00 +0000</pubDate>

</item>



<item>
<title><![CDATA[Sábado santo, el silencio]]></title>
<subtitle><![CDATA[Sábado santo, el silencio]]></subtitle>

<description><![CDATA[
<img src="https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/03/270983.jpg" />
<p>Una tradición popular ha hecho oración contemplativa el inmenso dolor de María. Meditar el misterio del dolor de María es, sobre todo, contemplar su inmenso amor. Un amor a Cristo como no ha existido nunca otro semejante en este mundo. Un amor llevado, a imitación de Cristo, hasta el extremo. El dolor de María se mide con la medida del amor. Y sólo el amor hace creíble y soportable el sufrimiento. Sufrir, si es por amor, es donación y entrega. Al amor hasta el extremo de Jesucristo, responde María con amor desbordado; por ello, también, al dolor sin medida del Hijo responde la Madre con la plenitud de los siete dolores.</p><p>-Cuéntanos tú, Madre, este mar de dolores, que nos adentra en la historia de tu Hijo. Dinos cómo aprender a descubrir que el dolor y la muerte, cuando es por amor, es dolor de bálsamo, y muerte que engendra vida.</p><p>-Quedé en la más profunda soledad... Comenzaban los días más largos. ¡Sin poder contemplar a mi Hijo, para qué me sirve la mirada!</p>]]></description>

    
    
            <URLImagen><![CDATA[https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/03/270983.jpg]]></URLImagen>
    
    <link>https://diocesismalaga.es/principal/2014062181/sabado-santo-el-silencio</link>

    <pubDate>Sat, 04 Apr 2026 12:14:00 +0000</pubDate>

</item>



<item>
<title><![CDATA[La reflexión diaria de Mons. Satué en Cope Málaga: Viernes Santo]]></title>
<subtitle><![CDATA[La reflexión diaria de Mons. Satué en Cope Málaga: Viernes Santo]]></subtitle>

<description><![CDATA[
<img src="https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/04/271056.jpg" />
<figure class="media"><oembed url="https://youtu.be/OsFOEmBkCx4"></oembed></figure>]]></description>

    
    
            <URLImagen><![CDATA[https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/04/271056.jpg]]></URLImagen>
    
    <link>https://diocesismalaga.es/principal/2014062197/la-reflexion-diaria-de-mons-satue-en-cope-malaga-viernes-santo</link>

    <pubDate>Fri, 03 Apr 2026 09:17:00 +0000</pubDate>

</item>



<item>
<title><![CDATA[La reflexión diaria de Mons. Satué en Cope Málaga: Jueves Santo]]></title>
<subtitle><![CDATA[La reflexión diaria de Mons. Satué en Cope Málaga: Jueves Santo]]></subtitle>

<description><![CDATA[
<img src="https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/04/271055.jpg" />
<figure class="media"><oembed url="https://youtu.be/zB0u95TrVY8"></oembed></figure>]]></description>

    
    
            <URLImagen><![CDATA[https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/04/271055.jpg]]></URLImagen>
    
    <link>https://diocesismalaga.es/principal/2014062196/la-reflexion-diaria-de-mons-satue-en-cope-malaga-jueves-santo</link>

    <pubDate>Thu, 02 Apr 2026 09:03:00 +0000</pubDate>

</item>



<item>
<title><![CDATA[Palabras del obispo de Málaga en el acto de liberación del preso de la cofradía de El Rico]]></title>
<subtitle><![CDATA[Palabras del obispo de Málaga en el acto de liberación del preso de la cofradía de El Rico]]></subtitle>

<description><![CDATA[
<img src="https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/04/271093.jpg" />
<p>Queridos hermanos y hermanas, queridos miembros de la Hermandad de Jesús El Rico, autoridades, y especialmente tú, hermano, que hoy recobras la libertad:</p><p>Al preparar estas palabras, me venía a la memoria la historia de una niña nacida en una familia pobre. No podía viajar como sus amigas, ni tener los juguetes o los vestidos que ellas disfrutaban. Y se sentía desdichada por ser pobre.</p><p>Pero, al crecer, aquella niña descubrió que en su familia pobre había una riqueza inmensa: el amor. El amor entre su madre y su padre, el amor hacia ella y hacia sus hermanos. Un amor real, que no excluía momentos de incomprensión o dificultad, pero que la ayudó a crecer en confianza, en libertad interior, en inteligencia y en capacidad de esfuerzo; pues en esa casa sabían que las cosas importantes se alcanzan con trabajo y perseverancia.&nbsp;</p><p>Cuando la joven comprendió esto, dejó de verse pobre. Se descubrió rica, muy rica; afortunada, profundamente afortunada.</p><p>Comparto esta historia porque ilumina de manera preciosa los dos mensajes que deseo transmitir esta tarde.</p><p><strong>Primer mensaje: la mayor riqueza de una persona es el amor.</strong></p><p>El amor que recibe y el amor que da. Por eso podemos llamar “El Rico” a este Cristo sufriente, pobre hasta el extremo, casi sin fuerzas para seguir adelante porque lo ha entregado todo. Tenía razón El Principito: «Solo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible a los ojos.» Con los ojos del corazón comprendemos que este Cristo pobre y sufriente es, en realidad, El Rico, con mayúsculas.</p><p><strong>Segundo mensaje: el amor es fuente de libertad.</strong></p><p>El amor de nuestros padres, de nuestros amigos, de la pareja, nos da alas para volar libres. Y el amor de Dios —un amor que no se detiene ante nuestros errores y que atraviesa incluso la muerte— nos concede la libertad más grande. No la libertad para destruir nuestro futuro, sino la libertad para vivir de verdad, para entregarnos, para amar como Jesús y con Jesús.</p><p>Por eso, querido hermano, te felicito de corazón. Hoy recuperas la libertad exterior. Y nos hacemos idea de lo que supone para ti y para tu familia. Pero deseo para ti también la libertad interior: la que nace de saberte amado por tu gente y por Dios, que nunca te ha soltado de la mano. Que esta oportunidad sea un comienzo, no un final. Que puedas reconstruir tu vida desde la dignidad que siempre has tenido y que nadie te puede arrebatar.</p><p>Y a todos los presentes, os recuerdo que la tradición de Jesús El Rico, que libera a un preso, nos habla de un Dios que no se resigna a que nadie quede encerrado en su pasado, en sus errores o en sus sufrimientos. Y si somos sinceros, reconoceremos que todos los tenemos. Dios siempre abre una puerta.</p><p>Os invito a seguir construyendo —cada uno desde su credo o su ideología— una sociedad donde el valor más importante sea el amor; un mundo donde la justicia y la compasión caminen juntas.&nbsp;</p><p>Muchas gracias.</p><p>&nbsp;</p>]]></description>

    
    
            <URLImagen><![CDATA[https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/04/271093.jpg]]></URLImagen>
    
    <link>https://diocesismalaga.es/principal/2014062202/palabras-del-obispo-de-malaga-en-el-acto-de-liberacion-del-preso-de-la-cofradia-de-el-rico</link>

    <pubDate>Wed, 01 Apr 2026 20:36:00 +0000</pubDate>

</item>



<item>
<title><![CDATA[La Misa Crismal en imágenes]]></title>
<subtitle><![CDATA[La Misa Crismal en imágenes]]></subtitle>

<description><![CDATA[
<img src="https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/04/271087.jpg" />
]]></description>

    
    
            <URLImagen><![CDATA[https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/04/271087.jpg]]></URLImagen>
    
    <link>https://diocesismalaga.es/principal/2014062201/la-misa-crismal-en-imagenes</link>

    <pubDate>Wed, 01 Apr 2026 17:28:00 +0000</pubDate>

</item>



<item>
<title><![CDATA[«Me gusta preparar la Misa Crismal con la lista de sacerdotes y diáconos delante, rezando por cada uno»]]></title>
<subtitle><![CDATA[«Me gusta preparar la Misa Crismal con la lista de sacerdotes y diáconos delante, rezando por cada uno»]]></subtitle>

<description><![CDATA[
<img src="https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/04/271059.jpg" />
<p>Una Eucaristía concelebrada por el obispo emérito de Pamplona Tudela, Francisco Pérez, y numerosos sacerdotes y religiosos llegados de todos los puntos de la diócesis de Málaga.</p><p>Los sacerdotes, religiosos y diáconos se reunieron en el trascoro del primer templo malagueño para revestirse y compartir una celebración con dos momentos muy especiales: <strong>la renovación de sus promesas sacerdotales y diaconales, y la bendición de los santos óleos</strong>. Desde la sacristía se les unían, en procesión, el Obispo, los vicarios, los formadores del Seminario y el Cabildo Catedral.</p><p>En su homilía (<a href="https://diocesismalaga.es/homilias/2014062199/homilia-de-mons-satue-en-la-misa-crismal">que pueden leer completa aquí</a>), Mons. Satué hacía una confesión: «La Misa Crismal es, para mí, una de las celebraciones más intensas de todo el año litúrgico. Me gusta prepararla despacio: con la lista de sacerdotes y diáconos delante, rezando por cada uno, y con el Misal abierto, releyendo sus comentarios y oraciones».</p><p>Y recordaba las tres actitudes con las que comenzó su ministerio episcopal el pasado 13 de septiembre: humildad, misión y coherencia.</p><p>D. José Antonio animaba a los sacerdotes y diáconos a «resistir –con la ayuda de Dios– la tentación de negar la verdad de nuestra fragilidad, de enseñar el Evangelio como si no fuéramos torpes discípulos, de ejercer el ministerio desde la superioridad frente a laicas y laicos, o de menospreciar en la tarea evangelizadora a la gente sencilla, a las realidades pequeñas y a los medios humildes. Sí, hermanos sacerdotes, somos y estamos llamados a ser, cada día con mayor autenticidad, transparencia sacramental de Cristo, humilde de corazón».</p><p>Y los alentaba a la misión para que así «“todos, todos, todos”, también quienes habitan nuestras periferias concretas –Melilla, los pueblos más pequeños y alejados de la capital, o la misión en Caicara del Orinoco– podrán experimentar con más fuerza la ternura y la salvación de Dios».</p><p>Recordando también la actitud de la coherencia porque «no basta con anunciar su palabra y actuar en su nombre; es necesario abrirle cada día nuestro corazón y permitirle transformar desde nuestra sensibilidad más profunda hasta la manera en que nos relacionamos con los hermanos sacerdotes, con la feligresía y con quienes no participan en nuestras actividades, sin descuidar la relación con nosotros mismos».</p><p>También tuvo palabras para los cientos de seglares que acompañaban a sus sacerdotes en la celebración a quienes invito a pedir al «Señor de la mies que envíe obreros a su mies y rezad por los sacerdotes y por mí, para que nunca nos apartemos del camino de Jesús: humilde, misionero y coherente».</p><p><strong>Santos Óleos</strong></p><p>Mons. Satué bendijo los Santos Óleos y consagró el Santo Crisma, cuyas ánforas portaron los arciprestes Manuel Jiménez y Wilfer Darío Alzate; y los diáconos José Antonio Aguilar, José Francisco Fernández, Julio Morales y Salvador Martín.</p><p>El óleo de los catecúmenos se usa para ungir a los que están preparándose para el bautismo; el óleo de los enfermos, en el sacramento de la unción de los enfermos; y el santo crisma, en ordenaciones, confirmaciones, bautizos y consagraciones de altares e iglesias.</p><p>Para preparar el Santo Crisma, el Obispo mezcla una porción de perfume con el aceite, con lo que se expresa que el aceite es fecundado por la gracia del Espíritu Santo simbolizado en el perfume; también recuerda el buen olor a Cristo que deben propagar los que son ungidos con él.</p><p>Al concluir la celebración, los arciprestes se acercaron al trascoro de la Catedral para&nbsp;recoger los óleos&nbsp;y entregarlos en los próximos días a los sacerdotes de su zona.&nbsp;</p><p><strong>Santo Crisma y Santos Óleos no son lo mismo</strong></p><p>El Santo Crisma proviene de la palabra latina&nbsp;“chrisma”, que significa “unción”. El Crisma es el aceite con el cual son ungidos los nuevos bautizados, son signados los que reciben la confirmación y son ordenados los obispos y sacerdotes.&nbsp;También se emplea en la dedicación de las nuevas iglesias, la consagración de los nuevos altares o la consagración de campanas.</p><p>El Santo Crisma representa la gracia del Espíritu Santo, y está compuesto por una mezcla de aceite de oliva y de perfumes, por lo que, como dice san Pablo en su Segunda Carta a los Corintios, nos ayuda a “desprender el buen olor de Cristo”.&nbsp;El Santo Crisma no se bendice, sino que se consagra, por lo que lleva el sello del don del Espíritu Santo.</p><p>Los Santos Óleos son dos: el de los catecúmenos y el de los enfermos. Ambos se bendicen, no se consagran como ocurre con el Santo Crisma. El de los catecúmenos se impone justo antes del bautismo y el de los enfermos, en la Unción.</p>]]></description>

    
    
            <URLImagen><![CDATA[https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/04/271059.jpg]]></URLImagen>
    
    <link>https://diocesismalaga.es/principal/2014062200/me-gusta-preparar-la-misa-crismal-con-la-lista-de-sacerdotes-y-diaconos-delante-rezando-por-cada-uno</link>

    <pubDate>Wed, 01 Apr 2026 12:08:00 +0000</pubDate>

</item>



<item>
<title><![CDATA[Homilía de Mons. Satué en la Misa Crismal]]></title>
<subtitle><![CDATA[Homilía de Mons. Satué en la Misa Crismal]]></subtitle>

<description><![CDATA[
<img src="https://diocesismalaga.es/media/photos/2026/04/271058.jpg" />
<p>Queridos hermanos obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas, diáconos y seminaristas, laicas y laicos:</p><p>La Misa Crismal es, para mí, una de las celebraciones más intensas de todo el año litúrgico. Me gusta prepararla despacio: con la lista de sacerdotes y diáconos delante, rezando por cada uno, y con el Misal abierto, releyendo sus comentarios y oraciones. «El obispo –dice el Misal– ha de ser tenido como el gran sacerdote de su grey, del cual se deriva y depende, en cierto modo, la vida de sus fieles en Cristo. La Misa Crismal… ha de ser tenida como una de las principales manifestaciones de la plenitud sacerdotal del obispo y como un signo de la unión estrecha de los presbíteros con él».</p><p>Me sobrecogen estas palabras al recordar la grandeza de la misión que Dios me ha confiado, que contrasta con mis muchas limitaciones y pecados. Me consuela, sin embargo, saber y experimentar que el Espíritu de Dios guía a esta Iglesia particular de Málaga más allá de mis pobrezas. Me conforta también sentir vuestra acogida, cercanía y disponibilidad, queridos sacerdotes, laicos y consagrados. Porque, aunque a veces me sienta desubicado, cuando os miro percibo, cada vez con más fuerza, que sois mi familia, mi pueblo; un gran presbiterio, una gran Diócesis, con un precioso patrimonio espiritual, a la que deseo entregar lo mejor de mí.</p><p>Y después de la confesión personal, quisiera dirigirme especialmente a vosotros, mis hermanos sacerdotes, que hoy vais a renovar vuestras promesas, respaldados por esta amplia representación de fieles, que hacen presentes a las comunidades donde vivís la fe y ejercéis el ministerio. Os invito, queridos hermanos, a acoger la Palabra de Dios que hemos proclamado. Al meditarla, me venían al corazón las tres actitudes con las que comencé mi ministerio episcopal entre vosotros el pasado 13 de septiembre.</p><p><strong>Primera actitud: humildad.&nbsp;</strong></p><p>Queridos hermanos, Cristo es el “testigo fiel”, el “Alfa y la Omega”, como afirma el libro del Apocalipsis. Nosotros, en cambio, no somos otra cosa que mensajeros vacilantes, letras diminutas en el alfabeto de la historia de la salvación; letras pequeñas, sí, pero que pueden ser preciosas. Haber sido redimidos no nos libra de nuestra pequeñez; más bien nos permite reconocerla con lucidez e integrarla con acierto en nuestra vida.</p><p>Con la sabiduría popular que lo caracterizaba, san Manuel González decía a los sacerdotes: “El cura, como el hombre, está hecho del mismo barro de que se han hecho los hijos de Adán. Y una larga y triste experiencia demuestra que es un barro bastante frágil y quebradizo” (Lo que puede un cura, 1629)</p><p>Por su parte, el papa León XIV nos ha recordado recientemente la importancia de acoger y nombrar nuestra vulnerabilidad. Decía a los sacerdotes el pasado 27 de junio: «No le teman a su fragilidad: el Señor no busca sacerdotes perfectos, sino corazones humildes, disponibles a la conversión y dispuestos a amar como Él mismo nos ha amado» (<i>Mensaje con motivo de la Jornada de Santificación Sacerdotal, 2025</i>). Y el 24 de junio exhortaba a los seminaristas: «Es necesario apostar mucho por la madurez humana, rechazando todo disfraz e hipocresía. Con la mirada puesta en Jesús, hay que aprender a dar nombre y voz también a la tristeza, al miedo, a la angustia, a la indignación, llevando todo a la relación con Dios. Las crisis, los límites, las fragilidades no deben ocultarse, sino que son ocasiones de gracia y de experiencia pascual» (<i>Meditación en el Jubileo de los seminaristas, 2025</i>).</p><p>Por estas y por tantas otras razones, debemos resistir –con la ayuda de Dios– la tentación de negar la verdad de nuestra fragilidad, de enseñar el Evangelio como si no fuéramos torpes discípulos, de ejercer el ministerio desde la superioridad frente a laicas y laicos, o de menospreciar en la tarea evangelizadora a la gente sencilla, a las realidades pequeñas y a los medios humildes. Sí, hermanos sacerdotes, somos y estamos llamados a ser, cada día con mayor autenticidad, transparencia sacramental de Cristo, humilde de corazón (cf. Mt 11,29).</p><p><strong>Segunda actitud: misión&nbsp;</strong></p><p>Hoy resuenan en nosotros las palabras del profeta Isaías, que Jesucristo pronunció con emoción en la sinagoga de su pueblo: «Me ha enviado a llevar la Buena Noticia a los pobres, a vendar corazones rotos, a liberar a los cautivos...» (cf. Is 61, 1-3; Lc 4,17-19). Así pues, no podemos permitirnos ser una Iglesia autorreferencial, encerrada en sí misma y preocupada únicamente por sus propias necesidades. Tampoco podemos reducir el sacerdocio a un camino para buscar nuestra felicidad o autorrealización personal.</p><p>Alentados por las palabras y el testimonio del recordado papa Francisco, hagamos de nuestras comunidades “hospitales de campaña” donde acoger, liberar y sanar a quienes son descartados; y anunciemos el Evangelio «no como quien impone una nueva obligación, sino como quien comparte una alegría, señala un horizonte bello, ofrece un banquete deseable» (<i>EG</i> 14). ¡Ojalá que nuestras preocupaciones, conversaciones y ocupaciones se centren en la preciosa misión a la que somos convocados!</p><p>Pidamos a Dios que el proceso sinodal que hemos emprendido con esperanza, nos ayude a concretar un plan pastoral que permita a los creyentes vivir la fe con mayor hondura y nos impulse a llegar a quienes se han alejado de la Iglesia o nunca han conocido a Jesucristo.</p><p>Así, “todos, todos, todos”, también quienes habitan nuestras periferias concretas –Melilla, los pueblos más pequeños y alejados de la capital, o la misión en Caicara del Orinoco– podrán experimentar con más fuerza la ternura y la salvación de Dios.</p><p><strong>Tercera actitud: coherencia&nbsp;</strong></p><p>Necesitamos crecer en coherencia para asumir con verdad nuestra fragilidad y la misión que el Señor nos confía: una misión preciosa, pero marcada en muchos momentos por la cruz. No tendría sentido reconocer que la misión es exigente y que cada día pecamos “de pensamiento, palabra, obra y omisión”, y luego vivir como si fuéramos superhombres, cerrados a la luz y a la fuerza del Espíritu, y de espaldas a la ayuda de nuestros hermanos y hermanas.</p><p>Abramos, por tanto, el corazón a Dios. Su Espíritu es el verdadero protagonista de la vida cristiana y del ministerio sacerdotal. Hasta el mismo Hijo de Dios proclama: «El Espíritu del Señor está sobre mí, porque el Señor me ha ungido» (<i>Lc</i> 4,18). Y la segunda lectura nos recuerda que Él «nos ha convertido en un reino y hecho sacerdotes de Dios su Padre» (<i>Ap</i> 1,6). Es el Espíritu quien hace posible que seamos buenos sacerdotes, buenos laicos y laicas, buenos religiosos y religiosas.</p><p>No basta con anunciar su palabra y actuar en su nombre; es necesario abrirle cada día nuestro corazón y permitirle transformar desde nuestra sensibilidad más profunda hasta la manera en que nos relacionamos con los hermanos sacerdotes, con la feligresía y con quienes no participan en nuestras actividades, sin descuidar la relación con nosotros mismos.</p><p>El Señor, con su gracia, es el principal actor de nuestra vida y de nuestro ministerio porque —como dice el Salmo— «si el Señor no construye la casa, en vano se cansan los albañiles; si el Señor no guarda la ciudad, en vano vigilan los centinelas» (Sal 127,1).</p><p>En lugar de resignarnos al “soy así y no puedo cambiar”, abramos también el corazón a la ayuda de la Iglesia y de tantas personas que nos quieren, nos acompañan y nos sostienen. Permitidme descender a algunos ejemplos concretos:</p><ul><li>Si sufrimos problemas de salud, si el desánimo nos atenaza o si no logramos superar dificultades que nos pesan, ¿no sería mejor buscar ayuda profesional?</li><li>Si deseamos crecer en nuestra relación con Dios —fundamento de toda nuestra vida— y tropezamos una y otra vez, ¿no deberíamos asegurar un acompañamiento personal serio y continuado?</li><li>Si constatamos que prácticas pastorales que fueron fecundas durante años ya casi no dan fruto, ¿no deberíamos discernir juntos los caminos que el Espíritu señala hoy a la Iglesia?</li><li>Y, finalmente, si somos frágiles y se nos ha confiado una misión que nos sobrepasa, ¿no deberíamos dedicar en la Diócesis más recursos al cuidado y acompañamiento de los pastores? Sería una inversión que redundaría a favor de todo el Pueblo de Dios.</li></ul><p><strong>Conclusión</strong></p><p>Queridos laicos y laicas, pedid al “Señor de la mies que envíe obreros a su mies” (<i>Mt</i> 9,38) y rezad por los sacerdotes y por mí, para que nunca nos apartemos del camino de Jesús: humilde, misionero y coherente.</p><p>Y nosotros, queridos hermanos sacerdotes, renovemos las promesas que hicimos el día de nuestra ordenación con la confianza de María, nuestra Madre, inspirados por las palabras de San Manuel González, dirigidas al presbiterio de su tiempo: “Confiad, sí, porque Él lo quiere. Confiad, porque su victoria es prenda de nuestra victoria. Confiad, porque si es mucho lo que no podéis, es mucho, muchísimo más, lo que podéis”&nbsp;(Lo que puede un cura, 1630).&nbsp;</p><p>Amén.</p>]]></description>

    
    
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    <link>https://diocesismalaga.es/principal/2014062199/homilia-de-mons-satue-en-la-misa-crismal</link>

    <pubDate>Wed, 01 Apr 2026 11:58:00 +0000</pubDate>

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<title><![CDATA[Jueves Santo, la cena]]></title>
<subtitle><![CDATA[Jueves Santo, la cena]]></subtitle>

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<p>-Madre, permíteme que siga preguntándote. Dime, ¿qué recuerdo de aquella tarde de Jueves Santo está más vivo en tu corazón? ¿Fuiste tú quien dispuso la mesa, con las otras mujeres, prendidas en el amor del perdón y discípulas de tu Hijo? ¿Cómo dispusiste para tanto comensal una mesa tan estrecha? Abriste los ojos de sorpresa, cuando al levantarse tu Hijo, le dirigiste la mirada suplicante: ¿qué falta en la mesa? Nada... respondería Jesús, estrechando tus manos. Y cogiéndote la toalla se la ciñe, y pide una palangana con agua... Y se inclina a lavar los pies de sus discípulos, y se los seca y los besa... Pero aún el Maestro nos sorprende. Después de hablar de traición, de mirar a Judas cara a cara... toma el pan y lo bendice, y lo ofrece siempre multiplicado, repartido para todos, Pan de Vida: «¡Tomad y comed, esto es mi Cuerpo!». Y estrechando el cáliz, con las manos y la fe en Dios Padre, saborea el vino y susurra, como una súplica: «¡Tomad y bebed, es mi Sangre, que será derramada por vosotros!».</p>]]></description>

    
    
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    <link>https://diocesismalaga.es/principal/2014062179/jueves-santo-la-cena</link>

    <pubDate>Wed, 01 Apr 2026 11:57:00 +0000</pubDate>

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<title><![CDATA[La reflexión de Mons. Satué en Cope: Sábado Santo y Domingo de Resurrección]]></title>
<subtitle><![CDATA[La reflexión de Mons. Satué en Cope: Sábado Santo y Domingo de Resurrección]]></subtitle>

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<figure class="media"><oembed url="https://youtu.be/P9LBXJBEWJU"></oembed></figure>]]></description>

    
    
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    <link>https://diocesismalaga.es/principal/2014062198/la-reflexion-de-mons-satue-en-cope-sabado-santo-y-domingo-de-resurreccion</link>

    <pubDate>Wed, 01 Apr 2026 09:21:00 +0000</pubDate>

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