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Semblanza del sacerdote Francisco Gómez Luque

Varias parroquias celebraban las bodas de oro sacerdotales de Francisco Gómez, en la parroquia de Nuestra Señora de los Ángeles, en Málaga
Publicado: 21/03/2018: 3826

Semblanza del sacerdote Francisco Gómez Luque, por el sacerdote José Sánchez Luque.

En estos días me he acordado de una frase emblemática que pronunció un teólogo belga hace muchos años. Su nombre era Eduard Scchiliberk, uno de los teólogos que más influyeron en el Concilio Vaticano II.

La frase dice “Los hombres son las palabras mediante las cuales Dios nos cuenta su historia”.

A través de la vida de Paco, Dios nos ha hablado y nos sigue hablando para que nos animemos a seguir su ejemplo, a continuar con su tarea en el mundo y en la Iglesia.

Destaco en Paco varias actitudes y compromiso por los que el Padre Dios nos ha contado su historia de Amor, de Salvación, de Justicia y de Fraternidad:

- Su opción por Jesucristo y su Evangelio leído con el espíritu del Vaticano II y del Papa Francisco. Esta opción fue el motor de sus otras opciones.

- Como fue su opción por los más empobrecidos y por el mundo obrero, especialmente por los obreros más necesitados de ayuda y comprensión.

- Su opción por los movimientos más renovadores dentro de nuestra Iglesia: El Movimiento Rural Cristiano, el Movimiento Junior de Acción Católica y la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC). En estos movimientos ha estado siempre con un talante evangelizador, renovador y comprometido al máximo. ¡Con qué entusiasmo y dedicación llevaba preparada todas las reuniones, aportando, escuchando y dialogando con todos! Destacamos la importancia que para él tenía la Pastoral Obrera como cauce de la Iglesia Española para la liberación y evangelización del mundo obrero tan castigado por la crisis y la corrupción.

- Su opción por aquellas plataformas de renovación social y creadoras de conciencia humanizadora: Círculo del Silencio, Comunidades de Base, Foro Andaluz Diamantino García, Misión del Sur, etc.

- Su opción por la renovación evangélica de nuestra Iglesia. Casi semanalmente nos enviaba por internet decenas de artículos sobre temas eclesiales y sociales. Se desvivía por hacer presente las enseñanzas y actitudes del Papa Francisco que tanto bien están haciendo al mundo y a la Iglesia.

- En estos momentos en que celebramos la muerte de Paco y su paso a la otra orilla junto a Cristo Resucitado yo me atrevería a animaros a seguir el programa que el Papa Francisco nos proponía para esta Cuaresma desde la Basílica de Santa Sabina y que Paco nos difundió a todos. El Papa nos marcaba nuestro camino cuaresmal y nuestro camino cristiano con tres palabras: Párate, mira y camina.

Que la vida de Paco, nuestro amigo consiliario y compañero que tanto bien hizo en los pueblos donde desarrolló su labor: Cortes de la Frontera, Antequera, Mollina y Torrox y últimamente como colaborador en la parroquia de Santa Rosa de Lima, sea para nosotros ejemplo nos ayude a todos a pararnos, esto es, a reflexionar, a detenernos ante los problemas de nuestro mundo y de nuestra Iglesia, viendo sus causas y posibles soluciones.

Que la vida de Paco nos ayude también a mirar con los ojos de Dios la realidad en la que vivimos. Que nuestra visión de las cosas y acontecimientos sea una visión creyente y evangelizadora.

Y, por último, que todo ello nos impulse a caminar por caminos de Paz, de Evangelio, de Solidaridad y de lucha por la transformación de nuestra sociedad como hizo él, aunque el cansancio, la distancia, el clima o la enfermedad le pudiera limitar, estando siempre allí donde el pueblo se manifestaba a favor de la igualdad y una justicia permanente.

Paco, nos ha marcado un camino. Continuemos llevando adelante sus aspiraciones, sus proyectos, su forma de acompañar a la gente y de tender puentes rompiendo muros y fronteras. Su conciencia una conciencia crítica desde el Evangelio de Jesús. Qué ella nos acompañe siempre.

Demos gracias al Padre por él, por su vida, por la Luz, la Esperanza y el consuelo que nos deja Paco a todos los que le conocimos: familiares, sacerdotes, militantes de la Hoac, amigos y demás realidades eclesiales. Sentimos su muerte, pero sabemos que su espíritu goza ya de la Alegría, la Paz y el Amor entrañable de Jesucristo y esto nos llene a todos de una Esperanza inconmovible.

Pepe Sánchez Luque

Diócesis Málaga

@DiocesisMalaga