DiócesisSemblanzas

Semblanza espiritual del cardenal Fernando Sebastián

Publicado: 26/01/2019: 7982

Semblanza espiritual del cardenal Fernando Sebastián, leída por el vicario general José A. Sánchez Herrera, en la Misa de exequias celebrada en la Catedral el 26 de enero de 2019.

SEMBLANZA ESPIRITUAL

DEL CARD. FERNANDO SEBASTIÁN AGUILAR, CMF

(Málaga, 26 de enero de 2019)

Como es costumbre en la Diócesis de Málaga solemos hacer una “Semblanza Espiritual” cuando fallece un sacerdote. El Card. Fernando Sebastián Aguilar es muy conocido de todos nosotros y no es necesaria una biografía suya, que se puede encontrar en los medios de comunicación.

Deseamos ofrecer ahora tres pinceladas, correspondientes a tres llamadas del Señor, que han marcado su vida y su ministerio

1) En primer lugar, la llamada a ser MISIONERO.

Había nacido en Calatayud (1929). Después de cursar el Bachillerato, en 1945, ingresó en la Congregación de Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María (PP. Claretianos), en Vic. Terminados los estudios filosóficos y teológicos en los Seminarios propios de la Institución, en Solsona y Valls respectivamente, fue ordenado sacerdote en Valls (1953).

Cursó Teología Dogmática en el Pontificio Ateneo Angelicum, de Roma y en 1957 obtuvo, con la máxima calificación, el Doctorado en Teología con una tesis sobre la Maternidad divina de María, titulada “Maternitatis divinae diversa ratio apud Didacum Alvarez et Franciscum Suarez”.

2) La segunda llamada del Señor fue a la TEOLOGÍA

Amplió estudios en la Universidad de Lovaina. A partir de 1957 su principal ocupación fue la docencia en Teología. Disciplina que impartió en los centros Claretianos de Valls, Salamanca y Roma.

En 1966 fundó la revista “Iglesia Viva”, dedicada a la difusión de la doctrina del Vaticano II en España, y al análisis de los problemas específicos de la Iglesia y la sociedad española.

En 1967 comienza su labor docente en la Universidad Pontificia de Salamanca. Decano de Teología en 1970, en 1971 fue nombrado Rector de la Universidad, cargo que desempeñó hasta 1979. La “Ponti” triplicó el número de sus alumnos y alcanzó un notable prestigio, tanto en el campo de las ciencias teológicas como en el de las humanísticas. Y es que la Teología la comprende D. Fernando como una forma de revisar y enriquecer la vida de la Iglesia y de abrir la cultura y la vida de los hombres a las dimensiones y perspectivas de la vida espiritual, moral y religiosa.

Tal y como cuenta en sus “Memorias con esperanza”, en los últimos años del Franquismo tuvo que lidiar con las movilizaciones de los estudiantes, los intentos de la policía de entrar en la Universidad y las sospechas del gobierno hacia la Universidad Pontifica, a la que miraba como un nido de revolucionarios y conspiradores.

Entre sus muchos trabajos, artículos de prensa y colaboraciones en revistas teológicas, éstas son sus obras más importantes:

“Cada descubrimiento nuevo, cada paso nuevo que da la humanidad, cada posibilidad nueva que se abre para una persona, para una familia, para uno o muchos pueblos, lleva consigo un ramillete de preguntas, de dudas, de riesgos, frente a los cuales la luz de Jesucristo, la luz que es Jesucristo, tiene que iluminar y descubrir la verdadera valoración de cada nueva posibilidad de existencia que se abre ante nosotros. En esto consiste nuestro crecimiento como cristianos, así es como se actualiza y se moderniza la Iglesia, sin debilitar ni desdibujar su propia identidad.

A esta gran tarea de actualización de las enseñanzas de la Iglesia, iluminación cristiana de la vida, actualización y crecimiento del patrimonio cristiano de nuestra Iglesia y de nuestra sociedad [ha dedicado Mons. Sebastián toda su vida pastoral], … para servicio de la Iglesia y para el bien de mis hermanos.

3) Y la tercera llamada fue a ser PASTOR DE LA IGLESIA

El 25 de agosto de 1979 Pablo VI lo nombró Obispo de León. Inmediatamente dio comienzo una intensa actividad pastoral, en la que muy pronto tuvieron lugar propio las Cartas desde la Fe, escritos breves, al hilo de la actualidad pastoral, teológica o social. Más de seiscientas Cartas desde la Fe han salido de las manos de D. Fernando Sebastián.

Fue uno de los principales apoyos del cardenal Tarancón, y formó parte también del llamado “Consejillo” de los sábados. Elegido Secretario General de la Conferencia Episcopal Española, el 21 de junio de 1982, entre sus primeras actividades destacan los preparativos de la visita de Juan Pablo II a España, y las primeras relaciones de la Conferencia Episcopal con el primer gobierno socialista.

Su tarea pastoral estuvo vinculada al ministerio petrino, siendo nombrado en 1994 por Juan Pablo II miembro de la Congregación para los Institutos de Vida consagrada; y participando en varias Asambleas del Sínodo de los Obispos (1983, 1987, 1990, 1993, 2000).

En 1988 fue nombrado Arzobispo coadjutor de la Archidiócesis de Granada.

Desde septiembre de 1991 hasta mayo de 1993 fue Administrador Apostólico de la Diócesis de Málaga. Su paso por Málaga marcó profundamente a D. Fernando, hasta el punto de elegirla destino de sus días y de sus afanes pastorales. Se enamoró de Málaga, la ciudad del Paraíso, como la bautizó Vicente Aleixandre, eligiéndola destino de su vida y de sus sueños.

Aquí creó una de las obras emblemáticas de la Diócesis: la Fundación Diocesana de Enseñanza Santa María de la Victoria, continuadora de la centenaria e ingente tarea educativa de la Diócesis. Igualmente instituyó la Casa Diocesana de Espiritualidad e inició las obras de la Casa Sacerdotal y seis nuevos templos en barriadas de la periferia.

En febrero de 1993 fue elegido Vicepresidente de la Conferencia Episcopal. El 26 de marzo de 1993, la Santa Sede lo nombró arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela.

Al cumplir los 75 años de edad, en 2004, presentó su renuncia a la sede pamplonesa, que le sería aceptada casi tres años después. Desde entonces ha vivido en Málaga, dedicado a la docencia, a la Fundación Pablo VI, de la que ha sido presidente, y al seguimiento y comentario de la actualidad por medio de sus continuadas Cartas desde la Fe, publicadas en medios digitales.

El 22 de febrero de 2014, Fiesta de la Cátedra de San Pedro, el Papa Francisco lo crea cardenal de la Iglesia Católica.

Santa María de la Victoria, a quien siempre llevó en su corazón, le habrá conducido hasta el trono de su Hijo, Jesús, para gozar de su presencia por toda la eternidad.

Descanse en paz

Diócesis Málaga

@DiocesisMalaga
Compartir artículo