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La santidad es actual

Publicado: 23/07/2012: 2111

En estos días, la Iglesia celebra la entrega de amor de dos de sus miembros destacados que tuvieron mucho que ver con nuestra diócesis. Por un lado, san Pedro Poveda, sacerdote jiennense, fundador de la Institución Teresiana y del colegio malagueño Academia Santa Teresa; y, por otro, del beato Martiniano Meléndez, hermano de San Juan de Dios, nacido en Málaga y que murió mártir junto a otros compañeros.

La Institución Teresiana fue fundada por el sacerdote S. Pedro Poveda en 1911 en España. Recibió la aprobación Pontificia el 11 de enero de 1924. Hoy se define como Asociación Internacional de Laicos, cuya finalidad es contribuir a la promoción humana y social, a través de mediaciones educativas y culturales, desde entidades públicas y privadas.

Como obra de la Iglesia participa de su misión evangelizadora, colaborando en la realización del reino de Dios en la historia. En su misión participan hombres y mujeres agrupados en asociaciones con características propias. El nombre Institución Teresiana está inspirado en santa Teresa de Jesús, quien vivió “una vida plenamente humana y toda de Dios”, en palabras de Pedro Poveda. La Institución inicia su andadura en Málaga en el año 1914. Comienza como Internado Católico Femenino para estudiantes de Magisterio; primero se establece en calle Casapalma, y poco después en la calle Cister. En este primer centro se impartían clases de Magisterio, Comercio y Primera Enseñanza. En torno a 1924 se implantó el Bachillerato.

En 1940 una antigua alumna decía: «Tuvo el Centro una escuela aneja de Primaria, donde los futuros maestros podían hacer sus prácticas. En el orden social, mucho se hizo desde los primeros tiempos en Málaga. Funcionó también durante varios años una Escuela Profesional para obreras, modelo en su clase, que mereció la aprobación del Ministerio y hasta una modesta subvención.» En el año 1963 el Centro se traslada a un nuevo edificio situado en Monte de Sancha 38 donde permanece actualmente, conservando el nombre de “Academia Santa Teresa”. Primero fue centro de Bachillerato y poco después de Primera Enseñanza. Hoy es Colegio concertado de Educación Infantil, Primaria, Educación Especial y Secundaria Obligatoria.

Además de esta obra corporativa de la Institución Teresiana en Málaga, muchos de sus miembros han realizado y realizan su misión en la escuela pública y en otras profesiones, algunos de ellos también realizan su trabajo en estrecha colaboración en obras  de la diócesis de Málaga. La Institución Teresiana cuenta además, con el Centro Cultural Almar, sede Social de la Institución en Málaga, lugar de encuentro y acogida de grupos de jóvenes y adultos, donde se comparte y se celebra mensualmente la “Eucaristía familiar”, y donde se ofrecen durante el curso, diversas actividades abiertas a la ciudad de Málaga.

Entre los cursos impartidos este año cabe destacar: el XXIX ciclo de teología: “A los 50 años del Concilio”; el curso de formación: “Análisis de la realidad”, el taller de meditación y el curso-Taller de Formación de Voluntariado Internacional, ofrecido por InteRed, ONG de la Institución Teresiana. Hoy, a punto de clausurar el primer centenario de la Institución Teresiana, san Pedro Poveda nos urge a seguir viviendo nuestro compromiso evangelizador con audacia y sencillez, “como la sal”. Nos dice, comentando la cita evangélica:  «"vosotros sois la sal de la tierra” (Mt 5,13) La sal sazona lo desabrido. Ésta es la misión de los miembros de la Institución Teresiana: sazonar lo desabrido allí donde van, en el sitio donde viven, a las gentes a quienes tratan. Hacer agradable la vida; amable la virtud, consolador el sufrimiento».

EL SANTO, MODELO DE VIDA CRISTIANA

Junto a Pedro Poveda también fueron canonizados en el 2003 por Juan Pablo II en Madrid Ángela de la Cruz, José María Rubio, Maravillas de Jesús y Genoveva Torres. El papa propuso el ejemplo de los nuevos santos y exhortó a los españoles a mantener sus “raíces cristianas”: “Sólo así seréis capaces de aportar al mundo y a Europa la riqueza cultural de vuestra historia”. Juan Pablo II ha pedido a España que no olvide "la labor de evangelización" en la futura construcción de Europa.

Los cinco beatos españoles que canonizó Juan Pablo II, todos del siglo XX, han sido ejemplo de donación y entrega a los más desfavorecidos y pusieron su empeño en la formación espiritual y en la educación de la mujer, la infancia y los obreros.

FUNDADORES

De los cinco nuevos santos, tres son fundadores de órdenes o institutos religiosos: el padre Pedro Poveda Castroverde, fundador de la institución teresiana; la religiosa Genoveva Torres Morales, fundadora de las Angélicas y Sor Ángela de la Cruz, fundadora de las Hermanas de la Cruz. Los dos restantes, el Padre José María Rubio y la madre Maravillas de Jesus, desarrollaron su labor pastoral en la Compañía de Jesús y en las Carmelitas Descalzas, respectivamente.
 

Autor: Ana María Medina/Ana Garrido, Institución Teresian