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FERMÍN NEGRE. Comentario al Evangelio de hoy, martes 2 de junio

Publicado: 01/06/2020: 47562

Todo era para pillarlo. Les importaba poco la verdad. Acorralarlo y quitarlo de en medio. Molesta. Dice cosas políticamente incorrectas. No sabemos por dónde va a salirnos. Impredecible. Imposible de chantajear o de comprar. Cosas que ocurrían en el pasado… y no tan en el pasado. Mejor eliminarlo.

Fariseos y herodianos se unen para afirmar de Jesús: “Eres veraz, no te preocupa lo que digan, no te fijas en las apariencias”. La intención de estos artistas con sus elogios era manipular. Son aquellos que tratan de ganarnos a base de aplausos necios. Como bien dice Jesús, pura hipocresía. Carita mansa por delante; lobos feroces por detrás. Que levante la mano quién no tiene que convertirse un poco de su propia hipocresía.

¿Pagamos o no pagamos al César? Pregunta trampa. La perfecta encerrona. Relaciones Iglesia-Estado. Hay que recordar que el César era quien tenía oprimido a medio mundo en aquella época. Con el poder judío explotaban al pueblo para sus propios intereses. Al Estado todo lo que la ley acuerde como beneficioso para el bien común.

Pero a Dios lo que es de Dios: la vida entera. A veces, admitimos corruptelas enormes y nos fijamos en pecadillos de poca monta. Dar al César lo que es del César no significa someterse a él. Decía San Agustín: “El César busca su imagen, dádsela. Dios busca la suya: devolvédsela. No pierda el César su moneda por vosotros; no pierda Dios la suya en vosotros”.

La moneda lleva impresa el rostro del César. Nuestro corazón, sin embargo, tiene otro sello: el rostro, la imagen de Dios. ¿Vender nuestra alma y libertad al César -o partido- de turno por un plato de lentejas? No. En la vida y en la muerte no somos de ningún César … somos del Señor.

¡Nos rezamos!

Fermín J. Negre Moreno

Sacerdote