Publicado: 15/09/2015: 692

La carta que en 1880 envió el célebre naturalista Charles Darwin a su amigo, el abogado M. Vermont, muy bien conservada, se subastará próximamente en una galería de Nuevayork. Es un documento histórico de gran valor que marcó en su momento, dos formas de entender la vida. A Darwin se le considera el primer científico de la modernidad. Se entiende que fue él quien sacó a la humanidad de las tinieblas medievales, persistentes aún en su época, y demostró que Dios no existe.
La casualidad ha querido que, por estas fechas, aparezcan unos restos humanas del mayor valor antropológico. Ha sido en una cueva de Sudáfrica. Una especie de semihombres a los que se ha denominado  “hombres de Naledi”. Parece que, después de muchas y detalladas observaciones, este hallazgo pone en duda algunas de las conclusiones darwinianas sobre la evolución de las especies. Entonces, la célebre teoría  produjo un verdadero desasosiego científico y social. Hoy, la humanidad está en otras cosas.
Nuestra pretendida mayoría de edad nos ha sumido en el desinterés; en esa sociedad de la indiferencia que hace poco denunciaba el Papa.
Ya podemos volar como los pájaros. Hablar con el mundo sin  movernos de sitio. Destruir la tierra entera con dos misiles. La ciencia es Dios. Decía Joaquín Catrina en un retrato poético del hombre contemporáneo, “Solo la ciencia a mi ansiedad responde y por la ciencia sé que no existe ese Dios todopoderoso que siempre oculta el último por qué” 
El orgullo humano choca con la descripción que hace el Apóstol Pablo de la trayectoria humana del  Hijos de Dios, el cual, “siendo igual a Dios no tuvo esto como cosa a la que aferrarse sino que se hizo siervo hasta la muerte y muerte de cruz”
La humildad no está de moda esta temporada.
Pero la humanidad no es feliz. La justicia sigue sin llegar a la tierra. La muerte impone criterios. Dios es el gran ausente por el que clama, sin saberlo, el hombre contemporáneo. Se nos hunden las ideologías y no tenemos recambio. Esta indefensa criatura,   llamada humana, gime, inconscientemente, por el Dios arrebatado. Dios no está en los supuestos de los nuevos horizontes, pero el hombre se ha quedado sin horizontes ¿Dónde está el Amor?. Quiero decir el motor del amor


José Luis Navas

José Luis Navas, Periodista. Fue jefe de informativos en Radio Nacional de España y Radio Cadena Española; Director de RNE en Málaga, Delegado Territorial de RTVE en Andalucía. Puso en marcha el blog "Trending topic" el 15 de noviembre de 2012 y lo ha mantenido hasta días antes de su fallecimiento, el 13 de noviembre de 2015.

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