Fano ilustra el Evangelio del domingo

Antonio Collado, Vicario de la Promoción de la Fe y párroco de San Juan Bautista de Málaga, nos ofrece la Lectio Divina con el Evangelio del próximo domingo, 15 de junio, Solemnidad de la Santísima Trinidad.

Lectura (Lectio) El pasaje del Evangelio de Juan que hoy nos propone la liturgia, contiene una síntesis breve pero muy condesada del mensaje cristiano. Lo leo con atención, porque puede ayudarme a celebrar con más sentido la fiesta de la Santísima Trinidad.

Meditación (Meditatio) Tratamos de descubrir juntos qué dice el texto. Estos pocos versículos forman parte de la entrevista nocturna entre Jesús y Nicodemo que puedo leer en Jn 3,1-21. Jesús no es cualquier maestro judío ni un curandero popular que hace milagros. Es el Hijo de Dios que revela lo que ha visto junto al Padre. Es necesario creer en él como condición para entrar en el Reino de Dios y acceder así a la salvación. Nicodemo es “maestro judío” (Jn 3,10), pero no sabe de qué manera se realiza ese “nuevo nacimiento”. El Evangelio de este domingo viene a ser una respuesta a las preguntas que plantea el diálogo entre Jesús y Nicodemo. ¿De quién ha partido la iniciativa de salvar al mundo? ¿Por qué lo ha hecho? ¿Qué papel juega el Hijo en la salvación de la humanidad? Es la única vez que el evangelista utiliza el verbo “amar” para hablar de la relación entre Dios y el mundo. Queda claro que la iniciativa es de Dios y que su motivación no es otra que el amor que siente hacia la humanidad, obra de sus manos. Para realizar este proyecto da lo mejor que tiene a su Hijo único, de modo que el mundo se salve por él. ¿De dónde viene entonces la posibilidad de la condenación? ¿Cómo se entiende en este pasaje el tema del “juicio”? Dios no desea condenar a nadie, pero hay que dejarse salvar por él. Se trata de una elección fundamental que orienta la propia existencia hacia la vida o hacia la muerte. La posible condenación es, por tanto, fruto de la decisión libre y personal de cada uno. Por eso el juicio no es un acontecimiento futuro, sino que se realiza en el presente, en cada opción personal que se toma. Por último la síntesis de la fe cristiana que se recoge es perfecta: Aparece claramente cómo se han implicado el Padre, el Hijo y el Espíritu (Jn 3,5) en la salvación de la humanidad y cómo esta debe acogerse como don desde la fe.

Oración (Oratio) A solas con el Señor me pregunto: ¿Qué significa para mí que la fe es fuente de vida? ¿Cómo lo experimento en mi existencia cotidiana?

Contemplación (Contemplatio) ¿Cómo me ayuda este texto a entender mejor el misterio de la Santísima Trinidad? Desde el silencio adoro, bendigo y contemplo este misterio de amor.

Compromiso (Actio) “Dios envío a su Hijo al mundo... para salvarlo” ¿Qué puedo aprender de este modo de actuar de Dios?