El delegado de Medios de Comunicación Social, el sacerdote Rafael Pérez Pallarés, invita a profundizar en el evangelio de hoy, 9 de septiembre, (Lc 6, 6-11).
A la pregunta conduce la indicación: extiende el brazo. La lógica de Dios viene acompañada por la acción. Cuenta la Escritura que “el brazo quedó restablecido”. A pesar de ser sábado. De curar en un día dedicado solo al descanso y al encuentro con el Señor. Pero ¿acaso no hay lugar más preciado y precioso de encuentro con Cristo que el hermano necesitado? En ocasiones, las actitudes con las que celebramos lo sagrado nos elevan de tal manera que a modo de un globo de helio que se nos escapa de las manos perdemos el sentido profundo de la vida de fe. El respeto a lo sagrado debe conducirnos irremediable al encuentro con el hermano. De una manera real y concreta. Sensata y amorosa.

