El periodista del Obispado de Málaga Antonio Moreno invita a profundizar en el evangelio de hoy, 4 de junio, (Jn 17, 11b-19).

¡Qué difícil es la unidad en cualquier grupo humano! Nos quejamos de los políticos, pero ¿en qué comunidad de vecinos no ha habido arduas discusiones por no ponerse de acuerdo en el color de la pintura de la fachada? A veces, hay razones de unos y de otros, pero otras muchas, la división esconde una rencilla personal, una envidia o un interés oculto. En la Iglesia tampoco estamos libres de esto y llevamos 20 siglos haciendo frente a divisiones, más o menos profundas. Es difícil, muy difícil. Jesús lo sabe y ruega al Padre: «que sean uno». Una Iglesia sin comunión no es creíble, pero necesitamos la ayuda de Dios pues somos muy débiles. Padre, que seamos uno, como tú y el Hijo.