Una oración por los desempleados, los ancianos, los sin techo, los presos y aquellos que deben experimentan la emigración. Estas son las intenciones que el pontífice ha deseado que se tuvieran presentes durante la Adoración Eucarística que ha tenido lugar en todas las catedrales del mundo, de forma simultánea, este domingo, con motivo del Año de la fe.