“¿Quién no recuerda a sus abuelos? ¿Quién puede olvidar su presencia y su
testimonio en el hogar? ¡Cuántos de nosotros llevan su nombre como signo
de continuidad y de gratitud! Es costumbre en las familias, después de su
muerte, recordar su aniversario con una misa en sufragio por ellos y, si es
posible, con una visita al cementerio. Estos y otros gestos de amor y de fe
son manifestación de nuestra gratitud. Por nosotros se entregaron, se sacrificaron
y, en ciertos casos, incluso se inmolaron” dijo Benedicto XVI al Consejo
Pontifico para la Familia, por ello, queremos hacer un sencillo homenaje a
todos los abuelos de la Diócesis en el día de san Joaquín y santa Ana.