Mientras releía el libro entrevista sobre Benedicto XVI, "Luz del mundo", he recordado una frase que escribió Gilbert K. Chesterton: “Convertirse en católico ensancha la mente”. Y es que la fe del verdadero católico le lleva a encontrar el equilibrio entre los opuestos: entre vida y muerte, gracia y pecado, verdad y mentira, pureza y vileza. Y también entre fe y razón, justicia y amor, entrega y alegría, y muchos más.