DiócesisComentario al Evangelio

Comentario en texto al Evangelio por Agustina Sánchez Fernández

Foto de Gelgas Airlangga
Publicado: 14/06/2024: 140

La profesora de los Centros Teológicos Diocesanos Agustina Sánchez Fernández ayuda a profundizar en el evangelio de este XI Domingo del Tiempo Ordinario, 16 de junio, Mc 4, 26-34.

La liturgia de hoy nos propone dos breves parábolas de Jesús: la semilla que crece por sí misma y la del grano de mostaza. El Señor, a través de imágenes tomadas del mundo de la agricultura, presenta el misterio del Reino de Dios e indica las razones de nuestra esperanza y compromiso.

En la primera parábola se centra en el dinamismo de la siembra: la semilla que se echa en la tierra brota y crece por sí misma mientras que el agricultor duerme. Anuncia que el Reino es un don gratuito de Dios, un bien ofrecido al hombre, es obra del amor de Dios que actúa en el corazón de los creyentes y les guía hacia la unión definitiva con el Señor. Nadie puede merecer el Reino porque es Dios mismo, su acción salvadora en el mundo; su gracia, perdón, misericordia, amor. Aunque el Reino es dado no equivale a la pasividad, de ahí que al hombre le queda la tarea de convertirse, es una respuesta agradecida a este don previo y gratuito.

La segunda parábola utiliza la imagen de la siembra. Aquí se trata del grano de mostaza, considerado la más pequeña de todas las semillas. Pero a pesar de su pequeñez está llena de vida, es capaz de crecer hasta llegar a ser más alta que las demás hortalizas. Así es el Reino de Dios: compuesto por hombres que no confían sólo en su propia fuerza, sino en la del amor de Dios, que transforma aquello que es aparentemente insignificante.

Que la Virgen María fortalezca en nosotros esta fe y esperanza.

Diócesis Málaga

@DiocesisMalaga
Más artículos de: Comentario al Evangelio
Compartir artículo